Prevención del cáncer de mama: 7 buenos hábitos a tener en cuenta

Los casos de cáncer de mama en el mundo no dejan de aparecer. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 30 segundos se detecta un nuevo caso en algún lugar del planeta. Por eso, consideramos fundamental la prevención de este tipo de tumor, tan frecuente y extendido.

Además, no es solo un tipo de cáncer que afecte a las mujeres como mucha gente piensa, sino que también puede darse en hombres, aunque con mucha menos frecuencia.

Si es importante un buen diagnóstico a tiempo y un tratamiento efectivo, también lo es adquirir algunos hábitos que pueden reducir el riesgo de sufrir un cáncer de mama. Aunque la genética y otros factores son determinantes en su aparición, hay cosas que influyen negativamente y que es mejor evitar.

1. Revisiones frecuentes

Es uno de los primeros consejos de los médicos y expertos, así como de asociaciones oncológicas para la prevención del cáncer de mama y también para una detección precoz.

Muchas personas creen que no es necesario acudir al médico a hacerse una mamografía porque no tienen antecedentes o no tienen ningún síntoma.

Hay numerosos casos que se han detectado demasiado tarde y han tenido un fatal desenlace. Sin embargo, si se detecta a tiempo es uno de los tumores con mayor porcentaje de curación.

En España, el 95% de los cánceres de mama que se detectan a tiempo se curan gracias a los avances médicos que tenemos.

Por lo tanto, no dejes de acudir a revisiones, sea cual sea tu edad y aunque no tengas síntomas ni antecedentes. Si es necesario, márcatelo en tu agenda para no olvidarte.

 2. Una alimentación sana

La dieta está relacionada con muchas cosas. No sólo hay que comer bien para perder peso sino para gozar de una buena salud.

La obesidad está relacionada con enfermedades graves y debes evitar un aumento de peso desproporcionado.

Algunos consejos al respecto para prevenir el cáncer de mama y otras enfermedades son:

  • Limitar el consumo de embutidos y carnes, en especial las rojas
  • Evitar las grasas
  • Consumir varias piezas al día de frutas y verduras
  • Comer uvas, que son antioxidantes y eficaces para detener el desarrollo de las células cancerígenas gracias a su composición con
  • Incluir en la dieta otros alimentos con poder antioxidante como: legumbres, brócoli, arándanos, espinacas, té verde…

prevención del cáncer de mama

3. El alcohol para los eventos

El consumo de alcohol siempre debe hacerse con moderación. Tanto si sigues cualquier dieta o método de pérdida de peso como si quieres un estado de salud envidiable, lo mejor es que no te pases con las bebidas alcohólicas.

En el Reino Unido, por ejemplo, el alcohol está estrechamente relacionado con el 11% de los casos de cáncer de mama.

Además, según aparece publicado en The Journal of the National Cancer Institute, “cada bebida alcohólica adicional al día a las aconsejadas se relaciona con 11 casos de tumores de mama más por cada mil mujeres”.

4. Evita el sedentarismo

No moverse más de lo justo y necesario tampoco es lo más recomendable para prevenir no sólo el cáncer de mama sino otras enfermedades.

Hacer ejercicio, aunque sea caminar durante al menos 30 minutos diarios o una media de 150 a la semana, no te supone mucho y los beneficios son grandes.

Hay estudios que indican que las mujeres que hacen deporte tienen hasta un 40% menos de posibilidades de desarrollar un cáncer de mama.

Por su parte, el Centro de Patología de la Mama de España cree que es suficiente con 30 minutos al día para disminuir los niveles de estrógenos, relacionado con algunos tipos de tumor de senos.

5. Logra tu peso ideal

No moverse más de lo justo y necesario tampoco es lo más recomendable. Si quieres prevenir el sobrepeso, pero también mantenerlo, debes aprender a comer de forma correcta.

Hay métodos de reeducación alimentaria muy útiles y efectivos para perder peso de una manera controlada y saludable.

A partir de cierta edad, sobre todo cuando termina la etapa del crecimiento que suele ser entre los 19 y 21 años, cuidarse y mantenerse en el peso ideal es importante y una forma de reducir el riesgo de sufrir un cáncer de mama.

6. La lactancia materna ayuda

Si vas a ser madre o tienes pensado tener un hijo en un futuro, no dudes en que la mejor alimentación que puedes darle durante los primeros meses es la leche materna. De hecho, la OMS recomienda la lactancia materna complementada con otros alimentos hasta los dos años y de forma exclusiva hasta los seis meses.

Muchos estudios han comprobado la relación de la lactancia con la prevención del cáncer de mama y otras enfermedades tanto en la madre como en el bebé.

 7. Descansa lo suficiente

Los pacientes oncológicos suelen tener trastornos de sueño. De hecho, en ocasiones este problema ha servido de indicio para la detección de un cáncer.

Está demostrado que los malos hábitos del sueño pueden incidir en el riesgo de recaer en una enfermedad como el cáncer.

La explicación científica es que la melatonina, la hormona que el cerebro produce mientras dormimos, se reduce si no descansamos. Sus propiedades para prevenir y acelerar el desarrollo del cáncer se ven alteradas si tienes problemas para dormir, especialmente si es ya una patología crónica.

Puedes seguir estos consejos para la prevención del cáncer de mama, pero ten en cuenta que esta información no sustituye de ningún modo a la que te ofrezcan los médicos, oncólogos y otros especialistas.

Aún así, son hábitos fáciles de adquirir que comportan grandes ventajas para tu salud y, por qué no decirlo, para tu estado físico.

 

La obesidad y seis graves consecuencias para la salud

Hablar de obesidad y sus consecuencias es centrarse en los graves problemas de salud que ocasiona un exceso de peso. Se trata de una enfermedad crónica que es importante tratar y que cada vez afecta a más personas en el mundo occidental. Y lo que es peor, la población infantil es hoy día uno de los grupos de riesgo que

¿Qué es la obesidad?

La obesidad es un exceso de tejido adiposo (grasa) que tiene como consecuencia un aumento de peso corporal.

Los médicos consideran la obesidad una enfermedad crónica y compleja que suele originarse en la infancia o adolescencia y que está relacionada con factores genéticos y de conducta. Un exceso de alimentación y un mínimo gasto energético provocan un desequilibrio que favorece la acumulación de grasa y, por tanto, la obesidad.

Hablamos de un problema muy común en la sociedad occidental que debe afrontarse y prevenirse a tiempo desde edades tempranas.

Las personas con un exceso de peso están expuestas a riesgos mayores de padecer otras enfermedades. No es solamente un problema estético, sino de salud.

¿Cuándo se considera obesidad? Tipos

Lo primero que debes conocer es tu índice de masa corporal. La grasa corporal es la que una persona tiene en función de su peso y para calcularla sólo necesitas saber tu peso y tu altura.

La fórmula es la siguiente: IMC = peso/estatura² medida en Kg/m².

Aunque influyen otros aspectos como la edad, la raza, el sexo o la musculatura, con los valores aportados se puede tener una idea bastante clara de si hay obesidad y de qué tipo es.

Los valores normales son los que están entre un 10 y un 20% de grasa corporal respecto al peso total en el caso de los hombres y entre un 20 y un 30% en las mujeres.

Aquí tienen una calculadora de índice de masa corporal en la que puedes, de forma genérica, obtener unos datos iniciales para saber si tienes sobrepeso.

La Organización Mundial de la Salud clasifica la obesidad en función de esta tabla:

ÍNDICE MASA CORPORAL CLASIFICACIÓN
<16.00
16.00 – 16.99
17.00 – 18.49
18.50 – 24.99
25.00 – 29.99
30.00 – 34.99
35.00 – 40.00
>40.00
Delgadez Severa
Delgadez moderada
Delgadez aceptable
Peso Normal
Sobrepeso
Obeso: Tipo I
Obeso: Tipo II
Obeso: Tipo III

Por tanto, los tipos de obesidad serían:

  • Obesidad grado I: considerada de riesgo bajo
  • Obesidad grado II: supone un riesgo moderado para la salud
  • Obesidad grado III: es lo que se conoce como obesidad mórbida, con un factor de riesgo elevado
  • Obesidad grado IV, es la obesidad extrema

Además de estos tipos, se dan casos de la enfermedad en la población infantil y es principalmente en este sector en el que hay que hacer un esfuerzo en educarles para evitar problemas en la edad adulta.

Causas de la obesidad

La obesidad no es solamente un problema estético. Aunque la relación de la enfermedad con la baja autoestima de las personas que la padecen es evidente.

El rechazo social derivado de la apariencia física sigue siendo uno de las consecuencias psicológicas de la obesidad.

Sin embargo, más allá de ese componente psicosocial, lo más importante que debe preocupar a una persona obesa es su salud.

Entre las causas más comunes que se asocian a la obesidad están:

  • Problemas de tiroides, como el hipotiroidismo que produce un aumento de peso
  • Metabolismo lento
  • Desorden alimentario, con un exceso de grasas
  • Malos hábitos como el sedentarismo y la falta de ejercicio físico
  • La ingesta de algunos medicamentos que tienen como efectos secundarios el aumento de peso
  • Enfermedades del sistema nervioso como la ansiedad o la depresión

Consecuencias de la obesidad en la salud

Como decimos, la obesidad no es solamente un problema que afecta al estado físico de la persona que la padece sino también a su salud.

En algunos casos, deriva en enfermedades y trastornos graves que deben tratarse con la medicina.

Algunas de las consecuencias más comunes que están asociadas a la obesidad son:

1.PROBLEMAS CARDIOVASCULARES

La diabetes, en concreto la de tipo 2, así como la hipertensión y el colesterol son algunas de los efectos secundarios de la obesidad que pueden ocasionar otras patologías o problemas como un infarto de miocardio.

2.ARTROSIS

El hecho de que el cuerpo tenga un exceso de peso hace que el esqueleto sufra más desgaste y por tanto los huesos se vean afectados y se vayan degenerando, llegando a producir problemas de artrosis o de osteoartritis.

3.RIESGO DE CÁNCER

La relación entre el sobrepeso y el cáncer es algo que señalan desde hace muchos años los expertos. Los tipos de tumor que más se asocian a la obesidad son el de mama y el de colon, debido a la acumulación de grasa en nuestro organismo.

Sin embargo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) incluye otros cánceres relacionados con el exceso de peso que son el de esófago, estómago, hígado, vesícula, páncreas y más recientemente ha incluido el de ovarios, tiroides y mieloma (cáncer de la sangre).

4.ENFERMEDADES RESPIRATORIAS

Cansancio, fatiga y también dificultad al respirar que deriva en una falta de sueño y en otras enfermedades como la apnea del sueño, son otras consecuencias relacionadas directamente con una excesiva acumulación de grasa.

5.PROBLEMAS PSICOLÓGICOS

La baja autoestima que suelen tener las personas con sobrepeso debido al mayor rechazo social que encuentran, especialmente en la niñez o adolescencia, es otro efecto de la obesidad.

Muchas personas sufren de ansiedad y/o depresión que necesitan tratamiento psiquiátrico.

6.MENOR ESPERANZA DE VIDA

Todos los problemas relacionados con esa acumulación de grasa y kilos suponen una merma en la calidad y esperanza de vida.

Por regla general, los obesos viven menos años que las personas con un normo-peso ya que sufren efectos relacionados directamente con su salud.

Cómo tratar la obesidad

Es muy importante la prevención de la obesidad, especialmente en la población infantil. Ese aumento de peso durante la niñez es, muchas veces, el causante de la obesidad de los adultos.

Por tanto, es fundamental detectar a tiempo el problema y combatirlo.

Además, no basta con perder peso, sino que es necesaria una reeducación alimentaria, con métodos o programas basados en la modificación de los hábitos de conducta.

Un seguimiento personalizado, que además de tratar la obesidad, controle todas las enfermedades asociadas a la misma, así como el ejercicio físico y el control alimentario son fundamentales.

Como ves, la obesidad es más grave de lo que puede parecerte y por eso te animamos a que empieces a tratarte cuanto antes.