Hábitos saludables que puedes incorporar a tu día a día sin un gran esfuerzo

Tener el cuerpo deseado o estar en el peso óptimo es un reto que está al alcance de cualquier persona.

De nada vale ponerse la excusa de que por genética tienes este cuerpo y no el de tu amiga o de que no tienes tiempo para hacer deporte. Porque lo que sí puedes hacer igual que el resto es adquirir hábitos saludables en tu día a día.

Pero, ¿qué es ser saludable?

Hay personas que piensan que porque comen poca cantidad o suben las escaleras en lugar de coger el ascensor ya deberían bajar de peso.

No se trata solamente del peso, sino de la salud. Porque la obesidad tiene sus consecuencias más allá de un simple físico o de tener el canon de belleza que la sociedad nos impone.

Y para evitar esas consecuencias y llegar a la vejez con la mejor salud posible, tienes que cuidarte desde ya.

Así es que en este post vamos a hablarte de esos hábitos saludables que son fáciles de conseguir, aunque seas perezoso, tengas poco tiempo o creas que tu constitución es así.

 

El coche lo más lejos posible

Está claro que una de las recomendaciones que más veces te van a hacer es el ejercicio físico.

En las pequeñas y medianas ciudades estamos acostumbrados a usar el coche para casi todo, y nos olvidamos de caminar. Algo que en ciudades más grandes sí se hace para evitar los atascos y la contaminación.

Pero, si una persona que vive en Madrid o Barcelona acostumbra a ir andando al trabajo cuando la distancia es de unos 20 minutos, e incluso más. ¿Por qué tú que lo tienes a 10 minutos o un paseíto te empeñas en coger el coche o la moto?

Uno de los mejores hábitos que puedes incorporar es el ejercicio físico. Y para eso no hace falta apuntarse a un gimnasio o salir a hacer running.

Aunque sí lo haces genial. Aquí tienes algunos deportes para principiantes por los que puedes empezar.

 

El agua siempre cerca

Lo sabemos. Estás hasta las narices de leer eso de que tienes que beber dos litros de agua al día.

Pero es un hábito tan sano que no podemos pasarlo por alto. Y la importancia de beber agua tiene sus razones de peso.

Si te cuesta mucho, porque eres de los que dice que el agua no te gusta nada y prefieres un refresco o una cerveza, empieza por aguas con sabor.

Y lo mejor que puedes hacer es tener siempre a mano tu botella, cuando estés trabajando, cuando salgas a pasear o lleves a tus hijos al parque.

Si nunca tienes agua cerca, no vas a beber sin necesidad. Pero es cuestión de hábitos.

Las cenas cuanto antes mejor

¿A qué hora cenas y a qué hora te vas a la cama?

Cuanto más tiempo pase mejor. Porque si te acuestas con el estómago lleno, además de no descansar bien, no podrás hacer la digestión y eso influye en la quema de calorías que se produce mientras estamos dormidos.

Es una costumbre que tienen en otros países y que deberíamos adoptar en España.

De hecho, si adelantas el horario de la cena te puedes permitir “pecar” un poco más con ciertos alimentos que tienen demasiadas calorías o que son muy grasos. Porque cuanto más tarde, más ligera debería ser tu cena.

Enamórate de la fruta

Hay mucha gente que apenas come fruta.

Igual que ocurre con el agua, el hábito de sustituir los picoteos por la fruta en esos momentos en los que te comerías hasta un pollo entero, es el mejor que puedes adquirir.

Hoy día hay tantísima variedad que es difícil que no encuentres una que te guste.

Y si entera te cuesta, prueba a hacerte smoothies que son zumos naturales a base de frutas a los que también puedes incorporar yogur o leche.

O añade a tus platos, trozos de frutas. En las ensaladas por ejemplo van fenomenal la pina, la manzana, el aguacate o el mango.

El alcohol para ocasiones puntuales

Esto puede que no sea tan fácil si tienes el hábito de tomarte una cerveza o más cada día.

Porque al fin y al cabo, igual que ocurre con el tabaco, el alcohol también es adictivo.

Pero, piénsalo por un momento. ¿Es necesario que te pidas una caña o que te tomes ese descanso en medio de la jornada?

Para quitarte el hábito, lo mejor es que no tengas en casa bebidas alcohólicas. Así, solo las tomarás cuando salgas y te evitarás más de una tentación.

Si quieres llevar un estilo de vida saludable, este hábito tienes que cambiarlo.

No decimos que sea fácil. Pero sí que se puede y que al menos, deberías limitar su consumo a momentos y ocasiones en las que más te apetezca.

A muchos niños les gustaría comer macarrones todos los días o un donut para desayunar, pero les debemos acostumbrar a todo tipo de alimentos, ¿verdad?

Pues exactamente igual debes hacer tú con el alcohol.

Descansa lo que necesites

La media de horas que un adulto necesita dormir para descansar bien son 8. Pero eso no quiere decir que tú necesites tantas o tan pocas. Puede que tú con 6 te despiertes como una rosa, o que necesites 10 para que el día te cunda.

Lo importante es que te sientas con energía y no te pases el día tumbado o abriendo la boca.

Muchas veces, esa falta de vitalidad depende de la alimentación y la salud, y por eso, es importante que detectes qué es lo que te está produciendo ese cansancio constante.

Porque no es normal tener sueño a todas horas o sentirse cansado si has dormido bien.

Estos hábitos saludables te ayudarán no solamente a controlar tu peso, sino también a fortalecer tu salud, a sentirte mejor y con más energía. ¿Cuál crees que te costará más?

Consejos muy fáciles para recuperar la rutina saludable después del verano

La vuelta a la rutina es lo más duro de septiembre. Seguramente, te sentirás más cansada de lo normal, con dificultades para concentrarte y menos ágil mentalmente, pero quieras hacer una dieta después del verano para volver a la rutina con unos hábitos más saludables.

Así es que, te vamos a dar las claves alimenticias para superar esta depresión post vacacional y además volver a tu peso ideal sin mucha dificultad.

La vuelta de las vacaciones siempre viene acompañada de algún kilo de más.

Por un lado, nos relajamos y dejamos de hacer ejercicio de forma tan regular (para eso estamos de vacaciones). Y, por otro, no controlamos tanto la alimentación y nos dejamos llevar por las cervecitas, las tapas y algún que otro helado.

En septiembre es la vuelta al cole y también la vuelta a la rutina, incluyendo retomar una dieta saludable.

La clave es marcarse objetivos como comer bien y dejar atrás esos kilos veraniegos.

Si esto lo tienes claro, vamos a echarte un cable para que vuelvas a tu peso ideal casi sin darte cuenta en este nuevo curso.

Septiembre también es el mes para comenzar a cuidarse y crear nuevos hábitos.

Disfruta comprando en el mercado

Los alimentos frescos, además de estar mucho más ricos, son más saludables. Ahora toca volver a comprar al mercado de toda la vida porque vas a encontrar mejores alimentos.

Intenta ir al supermercado únicamente cuando necesites productos de higiene, limpieza o alimentos en conserva. E incluso si eso lo puedes evitar y tienes cerca una droguería, mejor.

Apuesta por los pequeños comercios locales para comprar alimentos frescos y de calidad.

Somos lo que comemos, así que no te importe invertir un poco más en las tiendas tradicionales porque te lo llevarás en salud.

Distingue entre alimentos y procesados

Una cosa es un producto, que normalmente está ultraprocesado, y otra muy distinta un alimento.

Apuesta siempre por los alimentos para cuidar tu salud y alimentación. Recuerda que esto será mucho más fácil si haces la compra en el mercado tradicional, como ya te hemos aconsejado antes.

Los supermercados suelen estar llenos de productos que se comen, pero no de alimentos realmente.

El siguiente paso es consumir los productos de temporada. En otoño es tiempo de nueces, castañas, boniatos, setas y aprovecha todas las bondades de la hipocalórica calabaza.

Así, además, evitarás conservantes, aceites y azúcares añadidos que poco bien le harán a tu organismo.

 Alimentos que te dan energía

También debes darle una oportunidad a alimentos que te ayudarán a sentirte menos cansada como son el aceite de oliva, el pescado azul, la chía, el aguacate o los frutos secos.

Estos alimentos, igual que los granos enteros como la pasta o el arroz integral, te aportarán mucha energía para afrontar la vuelta a la rutina.

El tomate y la zanahoria te aportarán antioxidantes que además mejorarán tu piel y contrarrestarán los efectos perjudiciales del sol. Además, debes acompañarlos con frutas como el melón, la sandía, deliciosos cítricos, melocotón o arándanos.

¡No te olvides de las legumbres!

Puedes hacerte ensaladas de lentejas o garbanzos para ganar proteínas, hidratos y vitaminas. El huevo también es un buen aliado para levantar el ánimo.

Por último, date un capricho de vez en cuando en forma de chocolate negro.

 Olvídate de la retención de líquidos

Al estar de vacaciones sin horarios y fuera de casa, seguramente notes como tu tránsito intestinal no es tan regular como de costumbre. Además, suele aumentar la ingesta de grasas y azúcares en perjuicio de la fibra.

Recuerda también que debes beber de 1,5 a 2 litros al día para que tu cuerpo funcione con normalidad. Además, los horarios se descontrolan que, junto a la falta de ejercicio, harán que tiendas a hincharte y retener líquidos.

El remedio es volver a coger el hábito de beber mucha agua. Por ejemplo, puedes beber un vaso antes de las comidas y durante otro. De esta manera, te hidratarás y saciarás tu organismo, lo que hará que comas con menos ansiedad.

Otro truco es siempre tener al lado una botellita de agua ¡Beberás casi sin darte cuenta!

SI ves que esto no es suficiente, recuerda que hay remedios como el té, la alcachofa, la piña o la cola de caballo, que son diuréticos estupendos que complementarán a la perfección tu dieta saludable.

 Organiza tu menú semanal

Coge papel y lápiz y planifica lo que vas a comer y cenar todos los días de la semana. Así solamente comprarás lo que necesites en el mercado ¡Ahorrarás tiempo, dinero y ganarás en salud!

Por ejemplo, el domingo por la tarde puedes dedicarlo a idear tu menú ideal. Cocina y congela en varios tuppers. Así solo tendrás que sacar el tupper la noche antes y voilá, un plato delicioso y diferente cada día.

Te contamos un truco: ensaladas en bote caseras.

En un bote de cristal coloca lo verde abajo (escarola, lechuga, canónigos, espinacas…) y mete encima los demás ingredientes (tomate, atún, pollo, frutos secos…). Ahora cierra muy bien el bote y a la nevera. Te aguantará varios días sin oxidarse. Cuando vayas a comerlo alíñalo y listo.

Diviértete en la cocina

Ahora es el momento de ponerse con las manos en la masa y cocinar lo que te vas a comer.

Piénsalo, ya tienes alimentos, que no productos, en tu despensa y toca elaborar sabrosos y saludables platos.

Si la plancha llega un momento que te aburre no te preocupes, seguro que tienes un microondas o un wok. No te olvides tampoco de que los alimentos cocinados al vapor quedan exquisitos.

De esta manera, vas a estar al tanto de todo el proceso para no añadir grasas o fritos que son poco saludables.

Si te cuesta ponerte en los fogones o tienes poca imaginación, no te preocupes porque puedes hacerlo desde el móvil con Apps como Hatcook o Nooddle. También tienes muchos canales y blogs de cocina que puedes seguir donde encontrarás siempre ideas para tus platos.

Seguro que también puedes apuntarte a cursos de cocina o pedir a amigos o familia que te echen una mano.

Ya verás como dentro de unos meses estas hecho un cocinillas y dejarás a más de uno con la boca abierta.

 Stop alcohol

Las bebidas alcohólicas tienen un montón de calorías vacías que te harán coger peso.

Es cierto que no pasa nada por una copita de vino o una caña, pero hasta ahí. Reduce al máximo el consumo de alcohol.

Seguro que este verano, como es normal, ha caído algún que otro cóctel, cañas o digestivo.

Ahora es el momento de volver a la normalidad y reducir su consumo para ocasiones especiales.

Cuando salgas a tomar algo, opta mejor por un agua con gas, hielo y una rodaja de limón.

Puedes también pedir cerveza sin alcohol o combinados sin alcohol, pero cuidado aquí porque suelen llevar muchos azúcares.

Gracias a estos consejos seguro que llevas la vuelta a la rutina de forma más cómoda, sobre todo con los alimentos que mejoran tu estado de ánimo.

No te olvides de que muchas veces lo que engorda es el sofá y comienza ya a hacer algo de deporte. Hay algunos deportes que son ideales si no tienes la costumbre de hacer ejercicio que puedes probar.

Da la bienvenida a septiembre, al otoño y a tus nuevos hábitos de vida saludables.