¿No consigues perder peso? Errores que estás cometiendo que lo impiden

Seguro que más de una vez has tenido la intención de perder peso, sobre todo cuando empieza el año o está a punto de llegar el buen tiempo. Sin embargo, a veces las dietas no funcionan, o los métodos elegidos no tienen los resultados esperados.

Cualquier época es buena para deshacerse de esos kilos de más, aunque hay algunas ventajas de ponerse a dieta antes del verano. Sin embargo, si han pasado los meses de frío y no lo has hecho, no te pongas más excusas y comienza a adquirir esos hábitos alimentarios correctos cuanto antes.

Hay algunos errores muy comunes a la hora de querer adelgazar que debes tener en cuenta. Si quieres conseguirlo, lo mejor es que evites estas confusiones que detallamos a continuación.

Errores que cometes en las dietas

Dieta única o rápida

Hacer una dieta de un solo alimento o grupo de alimentos es un rollo. Normalmente este tipo de dietas no puedes alargarlas mucho en el tiempo y al final, recuperas rápido todo lo perdido.

Esas dietas milagro que prometen resultados exprés no suelen ser recomendables.

Hay métodos eficaces para perder peso de forma segura y mantenida.

Comer siempre lo mismo

Aunque no optes por dietas exclusivas, es frecuente recurrir siempre a los mismos platos. Es normal que acabes cansándote y al final tires la toalla o piques lo que no debes.

Hoy día, hay muchísimas opciones para preparar platos sanos y variados. Distintas formas de cocinarlos, presentarlos, combinar alimentos…Procura hacer un menú variado, para no tener la sensación de comer siempre lo mismo.

Saltarte alguna comida

Si no desayunas o no cenas, no adelgazarás antes, sino más bien todo lo contrario.

Es mucho mejor hacer más comidas al día, lo óptimo son 5 veces, y de menores cantidades que comer una sola vez y atiborrarte.

El hecho de saltarse alguna comida hace que llegues a la siguiente con más hambre y que tu cuerpo pida más calorías. ¡Nunca lo hagas!

No pedir ayuda profesional

Hay personas que piensan que acudir a un nutricionista o centro médico especializado en pérdida de peso no es necesario.

Sin embargo, te será de gran ayuda porque además de motivarte, te indicarán cuáles son tus necesidades y cómo actuar en cada momento.

Eso sí, procura recurrir a métodos seguros que te enseñen a comer tal y como tu cuerpo necesita. Lo notarás porque en esos centros te harán un diagnóstico previo, analíticas, seguimiento frecuente y te indicarán qué alimentos te convienen en cada momento.

Seguir la misma dieta que una amiga

Otro error muy común a la hora de perder peso es hacer lo mismo que a un conocido le funcionó.

Cada persona tiene sus características concretas, tanto de peso como a nivel del organismo. No todos los metabolismos son iguales ni tampoco la acumulación de grasa, de líquido, el IMC…

Puede que lo que a un amigo le funcione a ti te perjudique o no te haga el mismo efecto.

Elegir productos light o “Sin azúcar añadido”

Pensar que porque la etiqueta diga que es un refresco “light” puedes consumir todo lo que quieras es una equivocación.

Esos productos suelen llevar otro tipo de edulcorantes que es pueden ser incluso más “dañinos” para tu objetivo que el azúcar.

Si no sabes analizar la composición de los alimentos que compras, un profesional puede ayudarte. Hay incluso métodos que incluyen una calculadora de alimentos para saber si lo que estás a punto de meter en tu cesta de la compra es realmente adecuado para la pérdida de peso.

Tomar muchas bebidas energéticas

Las bebidas conocidas como “energéticas” son aptas para los deportistas, pero contienen muchos azúcares que es mejor evitar.

Lo ideal es que te hidrates bien con agua, al menos 2 litros diarios, y como mucho, bebas zumos naturales o refrescos sin azúcar ni gas, como los tés o las infusiones.

No moverte del sofá o la mesa de trabajo

Si quieres perder peso, no es suficiente con hacer una dieta. Puedes conseguir acabar con esos kilos que te sobran para llegar a tu peso ideal, pero te quedarás flácido y es posible que pierdas masa muscular.

Es importante que combines la dieta con el ejercicio, aunque sea de forma moderada. Caminar a diario, montar en bici, nadar…hay muchas opciones para elegir la más cómoda o que más te guste.

No tener paciencia

La pérdida de peso debe ser progresiva. Adquirir unos nuevos hábitos alimentarios es lo ideal para que no vuelvas a recuperar el peso o al menos, sepas controlarte y actuar a tiempo.

Si quieres resultados rápidos, con dietas milagro o estás continuamente subiéndote a la báscula a pesarte, te vas a desmotivar.

No quieras llegar rápido a la cima, porque después la caída será más dolorosa.

Son algunos de los errores más frecuentes que cometemos cuando queremos adelgazar. Seguramente has cometido algunos de ellos o incluso todos.

Lo mejor es que te lo tomes en serio, busques ayuda profesional y te acostumbres a comer sano y seguir un estilo de vida saludable. Tu cuerpo, mente y salud te lo agradecerán.

¿Estás motivado? Adelante.

Perder peso antes del verano: ventajas de las dietas en invierno

Perder peso antes del verano es el objetivo de muchas personas que buscan mejorar su aspecto físico pero también su salud.

Cuando llega el buen tiempo y empezamos a despojarnos de la ropa de abrigo, nos damos cuenta de que nos gustaría tener una silueta más esbelta. Pero no sólo eso, sino que además nos sentimos incómodos, con poca autoestima e incluso, a veces, avergonzados de nuestro cuerpo.

El sobrepeso y la obesidad pueden provocar enfermedades mucho más importantes que la belleza exterior. En el caso de que lo que más te preocupe sea la salud, todas las épocas del año son buenas para empezar a cambiar esos hábitos alimentarios y actuar contra esos kilos de más.

Sin embargo, si además de conseguir mejorar en salud, buscas un cambio físico y la manera de sentirte mejor contigo mismo, lo ideal es que no esperes a que llegue el calor y empieces tu dieta para perder peso antes del verano.

1.Podrás lucir la pérdida de peso

Una de las ventajas de perder peso antes del verano es que cuando suban las temperaturas y puedas ir a la playa, a la piscina o ponerte el bañador, ya habrás alcanzado tu peso ideal, o al menos, habrás tenido tiempo suficiente de perder los kilos de más.

Eso te servirá de motivación para no caer en la tentación de comer demasiado y estropear lo que has conseguido.

2.El calor favorece el sedentarismo

Si no eres un gran aficionado al deporte y para ti salir a caminar o correr supone un sacrificio, en verano te apetecerá menos aún.

Con el calor, además de que es peligroso si las temperaturas son muy altas, hacer ejercicio es un suplicio para los que no están acostumbrados ni tampoco les gusta.

Si ya has perdido peso antes del verano, una buena forma de mantenerlo será con ejercicios en el agua, natación o largos paseos por la orilla del mar cuando vayas de vacaciones.

3. Los días son más cortos

El hecho de que los días sean más cortos es favorable para no picar o pensar en comer tantas veces.

En invierno, anoche antes, nos vamos a la cama temprano y evitamos ese picoteo que nada favorece a nuestro cuerpo y al que tanto recurrimos en las largas tardes de verano.

4.Es más fácil mantenerse

Las dietas son un gran sacrificio. Adelgazar supone una reeducación en los hábitos alimenticios que durante algunas semanas o meses implica un compromiso. Reducir el consumo de grasas, dulces, alcohol…y optar más por comidas saludables puede suponer un esfuerzo hasta que te acostumbras.

Sin embargo, una vez logrado el peso ideal, lo difícil es mantenerse. Es fácil volver a recuperar esos kilos si abandonas los hábitos adquiridos.

En verano, es una época buena para mantenerse porque apetecen comidas más ligeras, solemos comer más frutas, verduras, ensaladas, gazpachos…y no apetece tanto comer platos más calóricos.

Iniciar una dieta en verano es, por tanto, más complicado que hacerlo en los meses más fríos.

5.Las vacaciones dificultan las dietas

Perder peso antes del verano es más fácil porque tenemos menos días de vacaciones. Si es complicado hacerlo durante las Navidades u otras épocas festivas, más lo es cuando estamos libres 15 días o un mes seguido.

Si vas a un hotel, será complicado seguir la dieta; si quedas con amigos por las tardes, verás como piden un helado o un aperitivo con la caña y no te resistirás; la idea de sacrificarte en tus días de relax no la soportarás…En fin, que la cosa se complica y si aún no te has puesto en marcha con la dieta, volverás a dejarlo para “otra ocasión”.

A pesar de que aconsejamos perder peso antes del verano, con fuerza de voluntad y con razones de salud para tomar acción, la época del año es lo de menos. Lo importante es adquirir unos hábitos correctos de alimentación y conocer la forma idónea de comer en cada momento del día, según tu organismo y tus necesidades.