¿Engorda la fruta después de comer? No te creas todo lo que dicen

Una dieta saludable incluye alimentos variados que van desde el consumo de frutas y verduras, hasta cereales, carnes, pescados y lácteos. Sin embargo, existe la creencia de que la fruta después de comer engorda.

Es una frase que habrás oído muchas veces. Y si no eres muy amante de la fruta, seguro que te la has querido creer.

Pero debes saber que no hay una evidencia científica que pueda probar ese mito en torno a la ingesta de fruta tras las comidas principales.

La explicación que dan algunos expertos es que la fructosa se convierte en glucosa y energía. El organismo necesita gastar esa energía para que no se acumule en forma de grasa. Por tanto, si no lo hacemos tras la ingesta de la fruta, estaremos contribuyendo a un aumento de peso.

Otros aseguran que comer fruta es tan necesario por la gran cantidad de nutrientes que contiene que da igual cuando se haga. Para ellos, no importa el momento del día en el que se consuma y la recomiendan dos o tres veces mínimo.

No obstante, cada cuerpo tiene unas necesidades y si lo que quieres es perder peso, tendrás que ponerte en manos profesionales. Iniciar un método de adelgazamiento puede ser muy efectivo si cuentas con ese apoyo de un nutricionista. Porque te ayudará a elegir el mejor momento para consumir fruta, cuál es  la más adecuada en tu caso y qué cantidades son recomendadas.

¿Engorda la fruta después de comer?

No podemos afirmar de forma rotunda que esto sea cierto. Pero lo que sí está claro es que no todas las frutas son iguales ni tienen las mismas calorías.

Si comes fruta después de comer, las calorías son las mismas que si lo haces antes. Tienes que elegir el mejor momento en tu caso concreto. De hecho, hay personas que no digieren igual ciertas frutas o no les sientan bien por la noche o después de las comidas principales.

La ventaja de consumirla antes de comer es que algunas frutas tienen un alto contenido en fibra y un poder saciante. De esa forma, al tener esa sensación de estómago lleno, consumirás menos cantidad de comida.

No te engañes. Porque siempre será mucho más saludable optar por una pieza de fruta que por un snack o algo de bollería. Es uno de los mejores alimentos para mitigar el apetito cuando estás a dieta o simplemente cuando tienes hambre.

Mejores momentos para comer fruta

No es lo mismo un trozo de sandía, que unas cuantas uvas o un plátano. Cada fruta tiene sus diferencias. Mientras unas contienen más fibra, otras llevan más potasio, vitamina C, hierro o calcio.

Conoce las propiedades de cada variedad y elige las que más te gusten y se adapten a las necesidades de tu organismo.

Respecto al mejor momento del día para comer fruta, también debes adaptarlo a tus hábitos alimentarios. Y conocer con ayuda de un experto en nutrición y/o aparato digestivo si su consumo no te está ayudando a la pérdida de peso.

Comer fruta por las mañanas

La fruta para desayunar es una buena opción.

Incluir un plátano, una naranja, kiwi o piña, entre otras muchas, te ayudará a afrontar el día con energía. Su poder saciante hará que no tu cuerpo no te pida nada más a las dos horas de haber desayunado. Porque sabes que no hay nada peor que saltarse esta primera comida del día.

Puedes incluirla en un tazón de yogur con cereales, junto a unas lonchas de york y pan tostado o acompañando una infusión o una tortilla francesa. Las opciones son muchas y lo mejor es recurrir a lo que más te guste y apetezca.

Comer fruta para merendar

A media tarde o media mañana, también apetece algo y además es recomendable. Hacer cinco comidas al día tiene sus ventajas porque ayuda a mantenerse en el peso ideal y a consumir menos calorías durante las comidas principales.

Procura que esas meriendas sean a base de fruta o de algún otro alimento sano como un puñado de frutos secos, un lácteo o una zumo natural.

Comer fruta antes de comer

Comer fruta antes de las comidas en lugar de hacerlo a modo de postre tiene sus ventajas.

A pesar de que hemos visto que no es cierto que engorde comerla después, sí que se digiere mejor con el estómago vacío. Los azúcares que lleva pueden interferir con el resto de alimentos al mezclarse y dificultar la digestión.

Otra ventaja es que te sacias antes, y comerás menos cantidad del resto de platos, que probablemente serán más calóricos.

Como conclusión, la fruta es necesaria para seguir una alimentación saludable. En realidad, el momento del día en el que la consumas no es tan importante. Presta atención a las señales de tu cuerpo y a cómo éste reacciona y disfruta de la gran variedad que tienes a tu alcance durante todo el año.