Cómo cocinar en Navidad sin que afecte demasiado a la báscula

¿Estás buscando la manera de cocinar en Navidad con menos calorías para no estropear una dieta de pérdida de peso o simplemente mantener tu peso ideal?

Mazapanes, turrones, mantecados, bombones, cenas de empresa, comidas con amigos, salsas, embutidos… hay que ver qué bueno está todo lo que engorda, pero cuidado porque puedes pagar muy caro tanto exceso.

Lo primero es la salud.

Tanta comilona con salsa y tanto dulce súper calórico puede afectar a tu salud, sobre todo a la cardiovascular.

Si no cuidas un poco lo que comes, puedes sufrir subidas de colesterol, un incremento de la tensión arterial y como no, subirás en kilos, algo que no es nada saludable.

Y sí, son fiestas, pero no pueden suponer un riesgo para tu salud si abusas de los menús con salsas, ingredientes ricos en grasas, aperitivos fritos y mucho azúcar. Por si esto fuera poco, el alcohol llega casa por Navidad en forma de vino, cerveza y cócteles.

No puedes escudarte en eso de “una vez al año no hace daño” porque seguro que el resto de meses, aunque te cuides más, no llevas tan a rajatabla tu dieta y tu ejercicio.

Pero hay trucos para superar con éxito la Navidad si estás a dieta. Aunque aquí te proponemos algunos consejos a la hora de elaborar tus menús de estos días de fiesta.

1. Horno, plancha y vapor para compensar los excesos

A ver, es Navidad y alguna salsa y algún frito tienes que comer, para compensar tienes que atreverte a descubrir las bondades de la cocina al vapor, al horno o a la plancha.

Intenta no pasarte con las grasas saturadas de los embutidos, carnes y pasteles. Como siempre, haz del aceite de oliva tu mejor aliado y combínalo con pescado azul rico en propiedades cardiosaludables.

2. No piques entre horas

Está muy bien que cocines hasta en vacaciones, pero oye, no vayas a picar mientras lo estas haciendo. De todos modos, si no puedes evitarlo ten a mano fruta de temporada que te saciará y es mucho más saludable que el turrón. Otra opción es tener cerca frutos secos como las típicas almendras que además son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes. Intenta saciarte de forma saludable

3. Haz cinco comidas al día.

Desayuno, almuerzo a las 11, comida, merienda y cena. Trata de que pase poco tiempo entre comida y comida para evitar ansiedad y los famosos atracones.

Presta especial atención al desayuno, que si es completo, te ayudará a rendir física e intelectualmente durante todo el día.

Y las cenas, que no sean demasiado tarde. Aunque, estos días, puede que te acuestes más tarde y eso ayuda a hacer la digestión y no irse a la cama con el estómago lleno.

4. Recuerda comer frutas, verduras y hortalizas

Equilibra con alimentos frescos los excesos de los días de celebración. Haz de las frutas y verduras tus mejores amigas y combínalos con alimentos ricos en hidratos de carbono para favorecer el tránsito intestinal y regular los niveles de colesterol.

5. Prueba las especias y olvídate de la sal

Ya sabes que la sal no es buena para la hipertensión y además produce la temida retención de líquidos. Puedes sustituirla por la sal hiposódica que venden en las farmacias o utilizar apio, especias o hierbas hierbas aromáticas.

Ten cuidado también con los alimentos precocinados, platos congelados, en conserva o enlatados, porque contienen mucha sal.

6. Mantente a raya con los dulces

Que si turrones, que si mazapanes, que si polvorones… ¡Toda una tentación y toda una bomba de calorías!

Como todo, todo en exceso es malo, así que date un capricho pero no te pases para mantener a raya la báscula. Un truco es compartirlos con tus compañeros de mesa. Para finalizar… ¡intenta no repetir el postre!

7. Cuidado con el alcohol

Lo de ahogar las penas en el alcohol ya no está de moda y la parte buena de todo esto es que te ahorras la resaca.

Bien es verdad que hay vinos así como cavas fantásticos y pocas cosas sientan tan bien como una copita o un digestivo después de una comilona.

Pero esa es la clave, solo una.

Además, intenta intercalar el agua con gas o limón para evitar dolores de cabeza el día después.

8. Ocho vasos de agua al día

Beber mucha agua es uno de los hábitos más beneficiosos para la salud y tienes que mantenerlo en Navidad.

De esta manera, facilitarás el tránsito intestinal e hidrataras el organismo.

Si te cansas del agua puedes sustituirla por infusiones como el té, sopas y zumos naturales. Evita los refrescos y si los tomas que sean ligth o cero.

9. Vigilar la báscula

No es bueno que te obsesiones con tu peso y menos en navidades.

No queremos que la báscula sea un instrumento de tortura, pero sí debes vigilarlo y si ves que subes de peso más de la cuenta ponte alerta.

10. Pide a los Reyes Magos un smartwatch

Ya sabes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) invita a practicar al menos 30 minutos diarios de ejercicio físico.

Una buena forma de hacerlo es caminar o subir y bajar escaleras. Además, puedes competir con tu familia para fomentar el ejercicio.

Para saber cómo vas tienes a las nuevas tecnologías como mejor aliada: puedes controlar cuánto andas y cuanto quemas a través de Apps, con tu smartwach o con un podométro de toda la vida

¡A moverse!

Así es que ya sabes que para tener unas navidades saludables, los días que no son fiesta intenta compensar los excesos comprando las raciones justas de comida (incluyendo los dulces navideños).

Para evitar pecar antes de las fechas señaladas. Cocina al horno, al vapor o a la plancha y limita el consumo de alcohol y refrescos.

Y si no lo consigues y te has propuesto que uno de los objetivos para el próximo año es cuidarte más y controlar de forma saludable tu peso, descubre nuestro método escudiet.