¿Engordas sin motivo aparente? Estas pueden ser las 7 razones de tu sobrepeso

El sobrepeso es la acumulación excesiva de grasa que provoca un peso superior al recomendado para tu edad y tu condición física.

Las razones normalmente que provocan la obesidad o el sobrepeso son la genética, los malos hábitos alimentarios, el estrés y algunas enfermedades y medicamentos.

Pero, otras veces, puede ser que no reúnas ninguna de estas condiciones y tengas unos kilos de más.  Y si es tu caso, te preguntas porqué si no comes demasiado o haces ejercicio con frecuencia.

Los motivos para engordar pueden ser varios y siempre influirá tu genética.

Hay personas que con una vida menos “saludable” están en su peso ideal, mientras otras con unos hábitos “correctos” de alimentación engordan con demasiada facilidad. Y eso tiene que ver con tu metabolismo.

Puede que sea demasiado lento y que no quemes las calorías como las personas de metabolismo más rápido.

¿Es ese tu caso? En este post, vamos a desvelarte algunas razones que desconoces.

  1. Mala combinación de alimentos

Una dieta equilibrada debe incluir todos los nutrientes. Puedes seguir una alimentación 100% vegetal, como hacen los veganos, y tener sobrepeso.

La clave está en saber combinar cada nutriente (proteínas, hidratos, grasas) para que te aporte la energía que necesitas, pero también que no te genere malestar, te hinche o te haga engordar.

En un mismo plato, puedes incluir vitaminas, proteínas y grasas.

O de lo contrario, puedes excederte con los hidratos mañana y noche y no consumir, por ejemplo, nada de calcio.

Solo tienes que controlar lo que comes, y aprender sobre los nutrientes, en qué alimentos se encuentran y las cantidades recomendadas según tu edad y tus condiciones.

Un dietista puede ayudarte y enseñarte a comer lo que tu cuerpo necesita. Quizás la fruta a primera hora no te sienta bien o es posible que las verduras de la cena te produzcan hinchazón.

2. Falta de organización de las comidas

Si sigues pensando que, por comer menos veces al día, vas a adelgazar, te equivocas.

Lo ideal es que hagas cinco comidas diarias para evitar llegar a la siguiente con hambre y consumir más de lo necesario.

Sobre todo, más calorías de las que quemas.

Es bueno hacer un desayuno completo, ingerir algo a media mañana, comer a mediodía, tomar algo en la tarde y cenar ligero, pero no quedarte con hambre.

Hay algunos consejos para evitar picotear entre horas si sueles tener tentaciones poco saludables.

 3. Comer demasiado deprisa

El hecho de no masticar los alimentos sino tragarlos casi directamente hace que tardes más en sentirte lleno y, por tanto, comas más de la cuenta.

Tómate tu tiempo para cada bocado y come relajado, sin prisas.

Además, al comer demasiado rápido, puede entrarte aire y sufrirás de hinchazón y gases. Eso también te provoca un aumento de peso.

4. No beber agua

La retención de líquidos suele estar relacionada con problemas de circulación y para evitarla se recomienda beber líquido con frecuencia.

Lo mejor es el agua sin gas, embotellada o del grifo si la calidad es buena en tu zona de residencia. Pero si te cuesta mucho beber agua, al menos toma zumos e infusiones y descarta las bebidas azucaradas, gaseosas y con alcohol.

Seguro que ya conoces eso de “bebe al menos dos litros de agua al día” y no hace falta que te lo recordemos.

5. Dormir mal o pocas horas

El descanso nocturno es muy importante.

Y aunque creas que si duermes poco, quemarás más calorías, es justamente lo contrario.

Cuando no tienes un ritmo adecuado de actividad y descanso, se altera tu metabolismo y tu apetito y además las calorías se convierten en grasa.

6. Llevar una vida sedentaria

Es posible que nunca hayas hecho nada de deporte y aún así te mantuvieras en buena forma.

Pero con la edad, tendemos a quemar menos y necesitamos reducir las calorías que consumimos además de hacer ejercicio.

O al menos, moverte, caminar, pasear…en función de tu condición física.

Poner la excusa del tiempo no vale de nada. Porque los días tienen 24 horas para todos, es cuestión de organizarse y sacar tiempo para ti y para tu salud.

¿Acaso 15 minutos o 30 son muchos?

Seguro que empleas más tiempo en otras tareas prescindibles que no te llevan a nada como ver la televisión, consultar las redes sociales, hablar por teléfono o revisar el correo diario.

Hay aplicaciones y canales en vídeo para hacer ejercicios sin salir de casa y si eres constante te pueden ayudar mucho.

7. Consumir demasiados productos light

Muchas veces, detrás de ciertas etiquetas se esconden productos menos saludables de lo que crees.

Hay personas que compran muchos alimentos “light”, sin azúcares añadidos, “naturales o caseros” y en realidad tienen ingredientes que no están ayudando a la pérdida de peso.

Puede que tengan menos calorías, pero eso no significa que no engorden y que puedas comer todo lo que quieras.

Si no estás haciendo nada de esto y has notado que aumentas de peso sin motivo, te recomendamos te consultes con un especialista.

Este es uno de los casos en los que un nutricionista puede ayudarte. Pero también, puede que necesitas una valoración médica, una analítica y una visita al endocrino para que descarte cualquier problema que esté afectando a tu silueta como puede ser una diabetes o hipotiroidismo.