Cómo puede afectar una mala alimentación a los niños en edad escolar, más allá del peso

La importancia de tener unos hábitos de alimentación saludables desde niño siempre ha estado presente en las recomendaciones de nutricionistas y profesionales de la salud.

Basar la dieta en un consumo elevado de frutas y verduras, disminuir la cantidad de azúcares, alimentos procesados y grasas y optar por un consumo moderado de carnes rojas son consejos que todos nos sabemos bien.

Y es que existe una pirámide nutricional que se estudia desde la edad escolar. Pero aún así, muchos hogares se la saltan a la torera.

De hecho, hay datos que así lo corroboran como el aumento de la tasa de obesidad en España, que se sitúa muy cerca que la de EE.UU. Es decir, un 25% de la población española es obesa.

Y en el caso de la población más joven, los datos no son menos alarmantes.

El caso es que más allá de las consecuencias de la obesidad infantil y de cómo afecta la alimentación en el peso de los niños, hay otros factores que conviene tener en cuenta.

Cansancio y falta de concentración

Los niños que van ya al colegio están en una etapa muy importante de aprendizaje y necesitan concentrarse.

Pero si no están bien alimentados y tienen falta de algún nutriente como proteínas o hidratos de carbono en su dieta, puede producir fatiga y cansancio en los más pequeños.

De lo contrario, abusar por ejemplo de hidratos de carbono estaría muy relacionado con el peso y por tanto con el riesgo de obesidad infantil.

Bajo peso y retraso en el crecimiento

A muchos padres les obsesiona que sus hijos entren dentro de los percentiles que establecen las medidas de los niños en función de su edad.

Desde que nacen, al menos en España, les miden y les pesan valorando su evolución y comparándoles con la media del resto de niños en una tabla de percentiles.

La talla y el peso del niño, si bien están relacionados con un factor genético, también tienen que ver con una correcta alimentación donde entren en juego todos nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo.

Por tanto, si un niño lleva una mala alimentación en general puede afectar a un bajo peso y a una evolución más lenta en su crecimiento.

Anemia

Muchos niños sufren de anemia y suele ser debido a un déficit de hierro en su alimentación.

Es bastante común, pero no por ello deja de ser importante aportarle alimentos con hierro para evitar esa carencia nutricional. Los frutos secos, las verduras de hoja verde y las legumbres deben formar parte de su dieta desde bien pequeños.

Y es que la anemia puede afectar al desarrollo intelectual del niño y causar otros problemas irreversibles a medio y largo plazo.

Entre los síntomas de la anemia están piel pálida, irritabilidad y mal humor, boqueras y caída del cabello, uñas frágiles e incluso retraso en el desarrollo o aprendizaje.

Hipotonía o debilidad muscular

Un niño que está triste, apático y pálido puede estar sufriendo una hipotonía causada por una mala alimentación.

Aunque no es lo más frecuente esa debilidad muscular en niños que no comen bien, sí que podría ser una de las causas. La ausencia de vitamina D puede ser el factor determinante, pero existen otras causas que tienen que ver factores genéticos.

Diabetes infantil

La diabetes es una de las consecuencias directas de la obesidad y también se da cada vez más en los niños.

Consiste en un mal funcionamiento del páncreas y suele estar muy relacionada con condicionantes genéticos.

Pero hay otras causas que pueden provocar la diabetes en los niños o jóvenes en edad escolar como las infecciones víricas propias de finales del otoño o inicios de la estación más fría del año.

Una mala alimentación en los niños en edad escolar puede afectar a su desarrollo cognitivo y tener estas otras consecuencias. Así es que, es importante enseñar a los pequeños de la casa unos hábitos correctos que eviten problemas también en su edad adulta.

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