Opciones de desayuno saludable que te aportan energía sin incluir el café

El café es uno de los alimentos más comunes en el desayuno de los españoles. En sus distintas variantes, solo, con leche, cortado, caliente, con hielo…. muchas personas no salen de casa sin su café de primera hora del día.

Y los que no lo hacen en casa, lo toman fuera o a media mañana, cuando hacen un descanso en sus puestos de trabajo.

La mayoría cree que “lo necesita” para empezar el día con energía, para activarse y afrontar con vitalidad el resto de la jornada. Pero en realidad, sus efectos casi inmediatos desaparecen a las pocas horas.

Seguro que, si eres de esas personas que comienzan con un café, no es el único que tomas y sientes que cada X tiempo necesitas tu dosis de cafeína para continuar.

Puede que estés un poco harto de desayunar siempre lo mismo, de que tu médico te haya recomendado eliminar el café de tu dieta por algún problema de salud o simplemente quieras probar alimentos distintos.

Está bien. Has decidido dejar de tomar café o al menos, no depender de él.

Pero te preguntas, ¿qué puedo desayunar para tener energía sin incluir el café que sea saludable y esté rico?

Alternativas al café para desayunar 

Las opciones son muchas. Y en cuanto pruebes, verás como ya no “necesitas” esa taza que ahora consideras imprescindible.

Vamos a darte algunas ideas para que empieces el día con energía y disfrutes de tus desayunos, vayas donde vayas.

Macedonia de plátano y otras frutas

Sin duda todo un acierto a primera hora.

La fruta es siempre una alternativa saludable a cualquier otro alimento como el pan, la bollería o el café.

Puedes echarte en un buen bol lo que más te guste, naranjas de temporada, melocotón, piña, fresas… Pero te recomendamos que siempre incluyas un plátano porque su alta concentración de potasio, entre otros nutrientes, contribuye a que te mantengas con energía.

De hecho, solo tienes que fijarte en lo que llevan los deportistas siempre: bananas o plátanos.

Espolvorea con alguna especia como la canela, o añade algunas semillas, frutos secos o cereales integrales y será un desayuno completo y equilibrado.

Cuajada o tostadas integrales con miel

Aunque la miel tiene calorías y si estás a dieta para perder peso no deberías incluirla en tu alimentación, puedes endulzar tus bebidas o tus comidas con una cucharadita si quieres energía y no estás en plena dieta.

Y es que la miel, al contener azúcares permanece más tiempo en el organismo que la cafeína y te ayudará a afrontar bien el día.

Puedes echártela en una cuajada por ejemplo o en un yogur natural y añadir algunos frutos secos o copos de avena.

También puedes hacerte una tostada de pan integral con miel.

Eso sí, procura que el pan sea realmente integral, porque hay alimentos que aparentan lo que no son y este es uno de ellos.

De hecho, recientemente ha salido una nueva ley de etiquetado del pan para que no tengas más esa confusión.

Semillas de chía

La chía es uno de esos alimentos que últimamente son muy demandados por personas que buscan un estilo de vida saludable.

Es muy normal ver bolsitas con estas semillas en los supermercados.

Si aún no las has probado, opta por empezar el día con un puñado siempre mezclado en algún líquido o yogur e incluso en la fruta.

 Es una opción muy saludable como alternativa al café porque aporta mucha fibra, contienen una alta concentración de nutrientes, antioxidantes y ácido grasos Omega 3.

También tienen un gran poder détox, siendo perfectas para depurar el organismo.

Una infusión de hierbas y/o especias

Las infusiones se pueden tomar durante todo el año. Si hace mucho calor, quizás te apetezca más fría y en invierno, bien calentita te sentará fenomenal.

Aunque el té, por su teína, es similar a los efectos de la cafeína, puede que su sabor no te agrade mucho. Pero infusiones hay miles y seguro que encuentras alguna hierba que te guste.

Más allá del té, la manzanilla, la menta o el poleo, puedes escoger infusión de cola de caballo, de tomillo y llantén, de ginkgo biloba (ideal para la circulación), de espino blanco…

Ve probando y poco a poco dejarás de echar de menos el café en tus desayunos.

Si te gustan los sabores más intensos, recurre a infusiones hechas con especias como la cúrcuma o el jengibre.

 

Smoothie verde

Los batidos con hojas verdes o verduras varias triunfan cada vez más.

Y es que su sabor no es como te imaginas, sino que es bastante rico y además te aporta mucha vitalidad.

Al principio, puede resultarte extraño echarte zanahoria o espinacas, pero si lo mezclas con manzana, zumo de naranja, un poco de jengibre, pera o añades frutos rojos, su sabor cambia.

Enseguida notarás sus efectos sobre tu organismo y verás como te acostumbras rápido y no puedes prescindir de ellos.

Aquí tienes algunas ideas de batidos saludables con diferentes frutas y verduras que te puedes preparar en casa en pocos minutos. 

Zumos de fruta

Mientras que el café tiene pocas variantes, las posibilidades de los zumos son infinitas.

Puedes usar cualquier tipo de fruta de temporada y probar con distintas mezclas.

Nunca te vas a aburrir porque si quieres, cada día tienes una opción: manzana, plátano, melocotón, melón, sandía, naranja, pera, arándanos, fresas, papaya, mango, piña…

 Lo ideal es que no lo tomes solo, para que rebajar su índice glucémico. Añade algún otro alimento que retrase su absorción y que además te sacie como un bol con cereales integrales, copos de avena o semillas de chía.

Si tienes el hábito de tomar café, al principio te va a costar. Pondrás muchas excusas como que no tienes los productos o que no te da tiempo a prepararte otra cosa.

Pero es cuestión de probar, de ir acostumbrándote a nuevos sabores y de experimentar los efectos positivos sobre tu organismo. Sin darte cuenta, habrás cambiado tus hábitos hacia unos mucho más saludables.

¿Cuál es la alternativa al café que más te convence? Déjanos un comentario.

¿Evento a la vista? Disfruta cualquier ocasión sin sacrificar tu dieta

La vida está hecha para disfrutarla y uno de los mayores placeres es la comida, sobre la que gira cualquier evento u ocasión especial.

Pero en esas situaciones que vivimos, normalmente lo que más vemos y apetece son alimentos poco “saludables.

Puedes seguir algunos trucos si estás a dieta y tienes una boda, pero también si quieres celebrar un cumpleaños, acudir a una despedida o a una comida o cena con amigos.

Hay que ver qué rico que está todo lo que engorda y lo bien que sienta de de vez en cuando, sobre todo cuando son alimentos ‘prohibidos’.

Es imposible controlar todo el tiempo los alimentos que comes y llevar una alimentación saludable al 100%.

Este dato puede resultar negativo a la hora de perder peso y por eso, nace el concepto de ‘cheatmeal’ o el día trampa. Consiste en olvidarse de la calorías en determinados días, sin remordimientos.

¿Tienes una ocasión especial? Date un capricho

Para que una dieta sea adecuada debe incluir esos caprichos de vez en cuando, como un helado o un trozo de tarta, porque así disfrutarás más del placer de comer.

Evidentemente, el truco para ‘saltarse bien la dieta’ es controlar la cantidad y la frecuencia en la que cometes un exceso calórico.

Por ejemplo, si tienes una cena de amigos o un cumpleaños, tienes que permitirte beber un poco de vino, tomar aperitivos y probar el pastel.

Debes pensar que estos caprichitos son un extra en tu vida y debes reducir su consumo sin obsesionarte con prohibirlo.

Si interiorizas que no hay alimentos prohibidos te sentirás más libre a la hora de poder comer de todo y tu ansiedad bajará de forma considerable. Con todo esto, aunque pueda parecer una contradicción, aprenderás a detectar y limitar el consumo de alimentos poco saludables.

Comida saludable: rica, sabrosa y saciante

Ten en cuenta que la comida saludable es también deliciosa y no tiene nada que envidiarle en cuanto a sabor a la comida basura.

No dejes de mirar en internet mil y una recetas saludables y ligeras, solamente necesitas imaginación y práctica para hacerte unos menús riquísimos.

Otra cosa que debes saber es que hay días y días, pero no es bueno premiarte con una comida-capricho.

Así solo conseguirás que tu cabeza asocie los alimentos ricos en azúcares y grasas como una cosa buena.

Si de verdad quieres sentirte bien después de un día estresante ponte a comer frutas, verduras y alimentos cocinados al vapor o a la plancha. El verdadero premio es tener una buena salud y sentirse bien.

Asimismo, no solo las calorías y los azúcares son perjudiciales, sino que también existen las llamadas grasas trans o el azúcar refinado, que poco bien le harán a tu organismo.

Una vez sabes todo esto, ya puedes comenzar a comer mejor pero permitiéndote un extra en días señalados. ¡A nadie le amarga un dulce!

Alimentos que debes evitar

Un día es un día y es inevitable probar las salsas, el vino, la tarta  o incluso un digestivo.

Todos los embutidos grasos, los rebozados y fritos, aceites, mantequillas, salsas, dulces, el alcohol y sus calorías vacías, así como los aperitivos o la comida rápida, pueden hacerte aumentar de peso.

Pero solo si los conviertes en un hábito, casi sin darte cuenta.

Si el evento no lo has organizado tú y el menú depende de otras personas, busca algún alimento cocinado a la plancha, al vapor o al horno, que puedes tomar como plato principal sin abusar de las salsas.

Puedes darte el capricho que más te guste. Si te chiflan los dulces o los rebozados, pues opta por una de las dos cosas, pero no peques con los dos.

Eso sí, trata de evitar alimentos que puedes comer a diario y no abuses del resto para compensar este extra.

¡Controla los excesos!

Haz la lista de la compra y planifica tu menú semanal: una buena dieta saludable empieza el día de la compra.

Si te has pasado comprando alimentos ‘prohibidos’ te los vas a comer. Intenta evitar los pasillos de dulces y precocinados en el súper y no caerás en la tentación.

No tengas un día trampa fijo (por ejemplo, los viernes toca cenar burguer porque he tenido una semana muy dura y me lo he ganado).

Mejor traza un plan B para esto, que seguro que tu vida social da mucho de sí. Coloca tu extra en la bodas, en las reuniones con amigos, comilonas familiares, cumpleaños… Así solo te saltarás tu dieta una vez y no varias.

No almacenes dulces ni fritos: cuando no puedas más y te apetezca comer una pizca de algo hipercalórico es mejor que lo compres y lo comas el mismo día. Si lo almacenas acabarás comiendo de más.

Intenta anticiparte a la ansiedad: no compres aquello por lo que sientes debilidad y busca una alternativa saludable antes de que te entre hambre. ¿Qué tal comer fruta a media mañana o al merendar?

Engaña a tu mente: hay alternativas saludables a los aperitivos.

¿Qué te parece preparar en casa palomitas con poco aceite? Son mucho mejor que las patatas fritas de bolsa. Utiliza especias en vez de sal o salsas y apuesta por la fruta dulce como ciruelas o pasas en vez de postres con azúcares refinados como natillas o arroz con leche.

Estos trucos también sirven para elegir en un bufé o el menú de una boda.

¡Muévete!: Cuando sepas la fecha de celebración en la que, seguro, vas a pasarte, aumenta tu rutina de ejercicios tanto los días previos como los posteriores para compensar.

Agua y fibra: gazpachos, sopas y vegetales crudos (sobre todo de hojas) son a partir de ahora tus mejores amigos. Además, trata de incrementar la ingesta de verduras, fruta, legumbres o cereales integrales, todos ellos contienen mucha fibra que ayudará a tu bienestar.

Controla tu peso: es verdad que la báscula no puede obsesionarte, pero tienes que adaptar tu dieta a tus necesidades.

Si ves que te sobran unos kilos, debes limitar un poco el consumo de extras.

Escapa del sofá. Si pasas mucho tiempo sentada gastarás muy poca energía y tienes que comer menos para mantener tu peso ideal.

Piensa una cosa: por cada hora sentada 10 minutos de movimiento ¡Ya verás como da resultado!

Como has visto, con un poco de sentido común, planificación y ejercicio físico, saltarse la dieta  no es tan complicado.

Un último consejo: trata de evitar pensar eso de estoy a dieta porque puede generarte ansiedad por comer, tan solo tienes que llevar un estilo de vida saludable para detectar los extras pero sin limitarte en exceso.

Y recuerda que todo forma parte de una aprendizaje y debes conocer tu cuerpo, tus necesidades y tu peso ideal para tener un estilo de vida

Los mejores batidos de frutas naturales para el verano

Una de las mejores formas de sofocar el calor es a base de batidos de frutas naturales. Pero, muchas veces, no sabes qué echarle y cuál es la mejor combinación para que tus zumos tengan un sabor delicioso.

Con la llegada del verano entran ganas de beber más líquido y, además, fresquito.

Además de algunos snacks sanos que puedes llevarte a la piscina para picotear a media tarde o media mañana, si estás en casa, súmate a la moda de los smoothies.

Pero hay que tener cuidado con lo que tomamos, porque si eliges alimentos procesados contienen, estarás tomando una gran cantidad de azúcares que no es lo mejor para mantener tu peso ideal estos meses de calor.

Lo mejor es que tú mismo te hagas unos batidos en casa de lo más refrescantes.

Es la mejor forma de asegurarse que son 100% naturales y lo mejor es que, además de presumir en Instagram, vas a tardar lo mismo que en leer este post con algunas sugerencias junto con las propiedades.

¡A prepararlos y disfrutar ya!

Batidos de color verde

Espárragos, brócoli, lechuga, perejil, espinacas, uva blanca, kiwi, col…

Estos batidos vienen fenomenal para paliar la sensación de fatiga y cansancio.

Además, el hierro se absorbe mejor y mejoras tu salud cardiovascular.

Te proponemos un batido de kiwi, lechuga y menta

 ¿Cómo prepararlo? Así de fácil:

 Pela las peras y los kiwis y licúalos bien. Lava las ocho hojas de lechuga y mételos en la batidora.

Puedes añadir también sal, pimienta o azúcar

¡Tómatelo bien fresquito para desayunar o a media tarde!

Batidos de color naranja

Mango, calabaza, zanahoria, pimientos, albaricoques, melón, melocotones… Con estos batidos mejorarás el sistema inmunológico. Y, como siempre se ha dicho, la zanahoria es buena para la vista, por eso también mejorarás la capacidad visual.

Hazte un batido de naranja, melocotón y zanahoria.

batidos naranjas de frutas naturales

Prueba este auténtico cóctel de vitaminas añadiendo cuatro naranjas, dos melocotones y una zanahoria a la batidora.

Puedes picar también hielo y tendrás un granizado de lo más refrescante.

Batidos de color rojo

Tomate, col roja, pomelo rosa, fresas, granadas o remolacha.

Entre sus beneficios se encuentra el de prevenir y mejorar las enfermedades cardiovasculares y mejorar los daños causados por la radiación ultravioleta.

Así es que, si te gusta tomar el sol, es tu aliado perfecto.

Uno de los grandes remedios contra la resaca es el zumo de tomate y seguramente sea verdad por su gran poder antioxidante.

Aunque no hayas llegado a casa de madrugada siempre es bueno coger tres tomates, aceite de oliva, albahaca, sal y pimienta y mezclarlo todo bien.

La albahaca aportará intensidad ¡ten cuidado con no pasarte! Echa la sal al final junto con una pizca de pimienta y un chorrito de aceite. Sencillamente delicioso.

Si te apetece algo rico y con un color llamativo, te proponemos un batido de frutos rojos a base de arándanos, fresas y frambuesas.

Lo mejor es que añadas también un yogurt natural a la licuadora y lo mezcles todo. Ya verás lo rico que está.

Batidos de color azul y violeta

Moras, uva roja, arándanos, frutos del bosque, higos, ciruelas, achicoria, berenjenas, frambuesas…

Estas frutas tienen propiedades antioxidantes que mejorarán tu piel.

Te recomendamos un batido de arándanos, uvas y ciruelas que tendrá un color violeta espectacular.

Coge un puñado de arándanos, doce uvas, cuatro ciruelas (recuerda quitar el hueso), un poco de leche o yogur y un poco de miel. A la batidora y listo.

Batidos de color amarillo y naranja

Melón amarillo, papaya, piña, naranja, limón, mandarina, pomelo, maíz, albaricoque, melocotón, zanahoria, mango, nísperos y calabaza.

Estos alimentos tienen propiedades anti-inflamatorias, antivirales, antioxidantes y antihistamínicas.

¿Qué te parece preparar un batido de mango? Es súper fácil: necesitas dos mangos maduros y pelados, una naranja sin piel y sin pipas, un pimiento amarillo, jengibre y agua. Mételo en la licuadora y a disfrutar de la merienda.

Otra opción es combinar la papaya, el mango y la piña. Para ello debes coger una porción de papaya, un mango y tres rodajas de piña. Una vez esté triturado añade leche de almendras o de vaca más dos cucharadas de miel. El resultado es delicioso.

Batidos de color amarillo y verde

Espinacas, maíz, aguacate y melón.

Con estas frutas conseguirás mejorar las defensas y previenes las enfermedades asociadas a la vista como las cataratas.

Zumo verde de melón y espinacas: parece mentira pero estos alimentos combinan a la perfección.

Para prepararlo necesitas un cuarto de melón de la variedad piel de sapo, una manzana Golden, dos sticks de apio, unos 150 gramos de espinacas y medio limón.

Comienza echando el melón en la batidora porque, al tener más agua, arrastra mejor otros ingredientes.

Recuerda que debes tomar los zumos cuanto antes mejor, puedes añadir hielo picado para que se conviertan en granizados y si te gusta lo dulce, utiliza mejor la miel o estevia que el azúcar porque es más saludable.

Otro punto importante es que puedes combinar las frutas de todos los colores y, si has echado de menos el clásico batido de chocolate no te preocupes, porque puedes hacerlo ligero a base de cacao en polvo desgrasado y plátano.

Además puedes añadir frutos secos para añadir grasas saludables y un poquito de canela le va como anillo al dedo.

No te olvides de mezclarlo con un poco de leche para que te quede un auténtico manjar de dioses ¿Cómo lo ves?

Otro clásico del verano es la vainilla y puedes combinarla con fresas.

Para realizar este batido de vainilla y fresas vas a necesitar 8 fresas, 110 ml de leche desnatada, 120 gramos de yogur natural, un poco de miel, una o dos cucharadas de extracto de vainilla y 6 cubos de hielo.

El resultado es de lo más refrescante y si tienes niños les encantará.

También puedes sentirte como en una playa del Caribe con un batido tropical.

Puedes escoger cualquier fruta, pero te recomendamos el de kiwi, papaya y mango: pela la fruta y troceála, añade yogur de coco y a triturar. Ya verás que tendrás un batido con un sabor súper intenso

¡Anímate a experimentar con mil y un batidos este verano!

Entrenamientos HIIT: en forma en pocos minutos al día

Los entrenamientos HIIT están revolucionando el mundo del fitness dada su gran efectividad y sus resultados palpables en pocas semanas.

Lo mejor, a pesar de que son de gran intensidad, es que consiguen que estés en forma entrenando unos pocos minutos al día.

Es cierto que ya aprieta el calor del verano y todos nos agobiamos porque enseñamos más cuerpo, pero hacer ejercicio no es solo cuestión de estética. Hay que cuidar la salud siempre y, además de la alimentación, el deporte es esencial.

¿Tienes poco tiempo y nada de hábito?

Además de algunos deportes para principiantes que puedes empezar a practicar en cualquier época del año, los HIIT son una buena opción.

Porque son ejercicios cortos y efectivos (si eres constante, claro).

Todavía puedes llegar a tiempo a la operación bikini y lucir un cuerpo de escándalo este verano. Eso sí, desengáñate, el HIIT es un tipo de entrenamiento muy duro y puede resultarte agotador.

Pero hay rutinas que duran tan solo 4 minutos, con lo que ya no tienes la excusa de no tener tiempo para estar en forma.

Mucha gente habla ya de los High Intensity Interval Training (HIIT). Y es que, en apenas dos años, se han convertido en un ‘must’ en los gimnasios. El resultado de este tipo de entrenamiento es asombroso: puedes aumentar tu resistencia, mejorar tu musculatura y perder peso en muy pocas semanas.

La clave del HIIT es la combinación de intervalos con alta intensidad con otros más contenidos o incluso bajos.

Para prepararte psicológicamente y aguantar los picos altos, debes saber que es un tipo de entrenamiento de corta duración.

A continuación, te dejamos con dos tablas de ejercicios de 4 minutos (una en video y otra por escrito) muy efectivas a la hora de marcar músculo y perder peso.

Se trata de intervalos de ejercicios con intervalos de descanso de 8 segundos entre uno y otro.

Te van a resultar claves para ver cómo tu cuerpo evoluciona.

Te dejamos con ejercicios rápidos y muy fáciles que puedes hacer cada día en cualquier lugar.

1. Glúteos y brazos con Burpees

Ponte de pie como el ‘firmes’ de un soldado y de ahí pasas a ponerte en cuclillas apoyando las manos en el suelo.

Luego estira las piernas de un salto hacia atrás y quédate en posición de fondos.

Ahora toca volver a la posición inicial: de nuevo pega un salto para quedarte en cuclillas y luego otro para volver a estar de pie.

Tienes que estar así durante 20 segundos y trabajarás fenomenal los glúteos, los cuádriceps, los pectorales y los brazos.

2. Fortalece las lumbares

La zona lumbar es una de las zonas más castigadas del cuerpo y propensa a contracturas.

Una buena forma de fortalecerlas es tumbarte en el suelo boca abajo (como si fueras a volar como Superman) y subir los brazos y las piernas (únicamente deja el tronco apoyado en el suelo).

De esta manera, trabajarás las lumbares y los oblicuos a través de ejercicios durante, de nuevo, 20 segundos.

3. Glúteos y piernas con sentadillas 

Las famosas sentadillas son efectivas siempre.

Dedica otros 20 segundos haciendo sentadillas con salto. Tienes que impulsarte y subir los pies del suelo, con cuidado de no caerte, para aterrizar en cuclillas.

Ten cuidado de que la rótula no pase la punta del pie, es decir, que tu pantorrilla forme un ángulo de 90 grados para que no sufran las rodillas.

Gracias a este ejercicio fortalecerás las piernas, los glúteos y mejorarás el equilibrio.

4. Flexiones, un clásico que nunca falla

La teoría te la sabes: te acuestas boca abajo, apoyas los brazos fijándote en que las manos formen una línea recta con tus hombros con los dedos mirando hacia el frente, como la cabeza.

La punta de los dedos del pie, así como las manos, son lo único que toca el suelo.

Coloca los pies juntos y el cuerpo recto y trata de mantener las caderas alineadas para que todo esté bajo control y puedas trabajar los brazos de forma correcta.

Si no tienes suficiente fuerza para hacerlo así te decimos un truco: apoya también las rodillas pero  cruza los pies y levántalos.

Tienes que estar muy atento también al cuello para no hacerte daño: trata de estar lo más recto posible para que tus flexiones sean un éxito.

¡Recuerda que son tan solo 20 segundos!

5. Saltos de rodillas

Pueden parecerse a las sentadillas pero no son iguales.

En los saltos de rodillas tienes que estar de pie con las rodillas flexionadas saltando en esta posición.

Repite esto durante 20 segundos y verás cómo lo notas.

6. Trabaja los pectorales

¡Por fin un poco de relax!

Échate en el suelo con los brazos en cruz estirados. Ahora imagina que tienes que recoger algo para llevarlo hacia tu pecho.

Repite esto durante 20 segundos y prepárate para lo siguiente…

Es muy probable que ya estés agotado y sudando, pero queda poco y al final te vas a sentir muy bien.

7. Saltos verticales

Venga, que ya estamos terminando y este también te lo sabes: tienes que dar un salto y que tus rodillas acaben en el pecho.

Toma impulso desde la postura de tres cuartos en sentadilla y sube las dos piernas a la vez lo más alto que puedas.

Parece fácil, pero no… es un ejercicio bastante duro.

Debes acordarte, tanto en este como en otros ejercicios de salto, de aterrizar con la punta del pie para que el impacto sea lo más suave posible y que no sufran tus articulaciones.

Repite de nuevo este ejercicio durante 20 segundos.

8. Flexiones del arquero

Por último, pero no por ello menos importante, llega el clímax de los 4 minutos del entrenamiento HIIT rápido y efectivo: las flexiones del arquero.

Realiza una flexión, pero poniendo el peso de todo el cuerpo en cada uno de los brazos de forma alternativa.

Para realizar este ejercicio correctamente debes tener unos brazos, un abdomen y un pectoral muy fuertes.

Si estás empezando, quizás aún no sea el momento. Puedes probar y si ves que no eres capaz, dejarlo para cuando tengas un nivel más avanzado.

Haz varias repeticiones durante 20 segundos y podrás dar por concluida esta sesión.

Cuando termines, recuerda estirar todas las cadenas musculares del cuerpo.

Comienza con las piernas estirando gemelos, cuádriceps y sóleo (bajo los gemelos), con una pierna delante y otra detrás.

Luego, coloca una de las piernas sobre tu rodilla y haz como que te sientas para estirar el glúteo.

Después estira tus muñecas y tus hombros ayudándote con el brazo contrario, mueve también la cintura escapular y no te olvides del cuello tirando del mismo, a un lado y a otro, levemente con las manos.

Por último, estira tu espalda agarrando una barandilla o sentándote en el suelo con los glúteos sobre los talones y llevando las manos hacia adelante.

Son algunos ejercicios que combinan alta y baja intensidad que puedes hacer en cualquier lugar en solo unos minutos. Y si eres constante, notarás enseguida los resultados.

Cómo perder peso a partir de los 30: es más difícil pero se puede

A los 20 años se come de todo y no se engorda, pero la cosa cambia con el cambio de década. Si quieres saber cómo perder peso a partir de los 30, te contamos las razones por las que cuesta más y los trucos para lograrlo.

Y es que, cuando llegas a esa edad, parece que todo ensancha y lo que es peor, cuesta mucho más perderlo.

Pero no te preocupes que la solución es fácil: moverte, comer bien y por supuesto, ser constante.

Cambios en tu metabolismo

La cuestión es que el tiempo no pasa en balde y la masa muscular tiene un metabolismo más rápido que el tejido graso. Por eso, si lo que quieres es perder peso después de los 30 tienes que aumentar tu masa muscular.

El quid de la cuestión es que según van pasando los años tendemos a perder masa muscular y cuesta más que antes recuperarla.

Por eso, el metabolismo se vuelve más lento y cuesta más perder peso.

Si además eres mujer, todo esto se acentúa. Un ejemplo es que muchas no son capaces de perder el peso que han ganado en los embarazos.

Por si esto fuera poco, la pre menopausia y la menopausia suponen otro parón para el metabolismo. Todo un suma y sigue con los kilos que pueden poner en riesgo tu salud.

Olvida las dietas y empieza a comer bien

Nadie se lleva bien con las dietas y hasta cierto punto es normal.

¡Qué bueno está todo lo que engorda!

Pero ojo, también que lo que no engorda, lo saludable, está delicioso. Y además hay tips para no pasar hambre si es que necesitas una dieta para alcanzar tu peso saludable ideal.

No es cuestión de una dieta milagro, la cosa es que reeduques tu forma de comer.

Aléjate de los fritos, de los productos prefabricados, de los dulces (sobre todo de la bollería industrial) y apuesta por lo verde: frutas, verduras, hortalizas…

Es importante además que modifiques tu forma de cocinar: déjate llevar por las plancha, el horno y los alimentos al vapor.

Puedes calcular que una dieta saludable son alrededor de 1.400 calorías al día. Además, debes intentar comer cada 3-4 horas y 5 veces al día, así como beber dos litros de agua.

Ten en cuenta que la pérdida de peso, para que sea saludable y efectiva, debe ser lenta.

Márcate objetivos realistas para no frustrarte después. Tienes que creer en ti para llegar a tus metas ¡Ánimo!

¡Muévete!

Lo ideal es que practiques ejercicio físico unas cuatro o cinco veces a la semana durante una hora.

Si esto lo combinas con una alimentación correcta y eres constante podrás perder hasta 10 kilos en 6 meses.

Si te da pereza apuntarte a un gimnasio o simplemente, no sabes muy bien qué hacer para escapar del sedentarismo, solo tienes que echarle un poco de imaginación.

Hay algunos deportes para principiantes por los que puedes comenzar si no estás acostumbrado al ejercicio.

Puedes salir de ruta al campo los fines de semana y combinarlo con largas caminatas a buen ritmo los días de diario.

En verano, puedes ir a nadar o realizar deportes acuáticos que son de lo más divertidos. También puedes salir a bailar por la noche o apuntarte a clases. Hay un montón de variedades que van desde el ballet clásico, el contemporáneo, flamenco, danza africana o incluso bailes de salón ¿por qué no?

Hablando de coger ritmo, recientemente dos profesores de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura ha publicado un estudio sobre los beneficios del zumba ¡Anímate a probarlo! Cuéntaselo a tus amigas, seguro que os resulta súper divertido.

Otra opción es descargarte una aplicación en el móvil y marcarte una rutina de ejercicios cada día, aunque si no tienes fuerza de voluntad te costará más.

¡No digas que no te lo ponemos fácil!

De la misma manera, como tu cuerpo va cambiando y el músculo se reduce a la vez que la velocidad del metabolismo, es importante que realices ejercicios aeróbicos a la par que trabajes la resistencia muscular para poner freno a estos cambios.

El estrés, otro enemigo para perder peso

Con 30 años lo raro es no estar agobiada en el trabajo, pendiente de los peques, de la casa… Y claro, todo ello genera mucha ansiedad y estrés.

Aunque no te lo creas, el estrés es un gran enemigo a la hora de adelgazar ya que cuando los niveles de cortisol (las hormonas del estrés) suben, el metabolismo se vuelve más lento y consume menos calorías.

Por tanto, tienes que tratar de descansar bien y encontrar actividades para relajarte, como por ejemplo, el deporte.

Relájate y descansa

Debes tener tu propio ritual para desconectar y olvidarte de todo.

A estas alturas de la vida ya te conoces lo suficiente como para saber qué te funciona.

Una taza de roiboos un rato antes de dormir, una ducha relajante, unas velas aromáticas o leer una novela son algunos de los hábitos que mejoraran tu bienestar y tu metabolismo.

Por otro lado, realizar algún tipo de actividad física durante el día también te ayudará.

Como sabes el deporte genera endorfinas que terminan enganchando a quien lo practica habitualmente. De esta manera, el ejercicio se convierte en una actividad saludable por partida doble: te ayuda a quemar calorías así como a mejorar la masa muscular y además mejora tu equilibrio mental ¡Mens sana in corpore sano!

A partir de aquí puedes elegir lo que más te apetezca. ¿Qué tal una clase de pilates a última hora de la tarde para irte a la cama como nueva? Si por el contrario, necesitas más intensidad, el ciclo indoor será tu mejor compañero antes de dormir.

Dormir como un bebé

La falta de sueño influye también en la pérdida de peso.

Este factor está íntimamente relacionado con el anterior sobre el estrés y es que, cuando hay tensión acumulada normalmente hay falta de sueño y descanso.

No te asustes, es un problema bastante común a partir de los 30 años. Asimismo, es habitual dormir menos horas debido a que cada vez tenemos más responsabilidades.

Por tanto, tienes que intentar relajarte a última hora del día. Puedes ver tu serie favorita, realizar algún tipo de trabajo de artesanía, el típico punto de las abuelas y, súper importante, ¡Olvídate del móvil!

Ya no tienes excusa para no intentar al menos llevar unos hábitos de vida saludables que se traducirán en una pérdida de peso.

El calor del verano será tu mejor aliado a la hora de comer fruta fresca, gazpachos, realizar deportes de agua o pasear por la playa.

Te animamos a que intentes bajar de peso después de los 30 siempre tomándote tu tiempo a base de buenas costumbres, que, además de mejorar tu estética, mejorarán tu salud.

Esto es lo que te pasará si no tratas tu obesidad

Cansancio, respiraciones difíciles, ahogos, no poder subir esa cuesta… La obesidad no solo afecta a tu físico, sino que tienes un serio problema de salud que debes tratar ya para evitar males mayores.

No pueden entrarte los agobios con el verano a la vuelta de la esquina y pensar que vas a tener que llevar ropa más ligera y, por tanto, enseñar tu cuerpo.

Pero ojo, que los kilos de más no son solamente una cuestión estética, sino que se trata de tu salud.

No te pongas más excusas y plántale cara a la obesidad. Atrévete a un paso adelante por tu salud.

¿Sabes cuál es la diferencia entre obesidad y sobrepeso?

Cada persona tiene un peso ideal según sea su altura y su talla.

Esto se mide en base al Índice de Masa Corporal (IMC) que puedes y puedes calcularla de forma sencilla aquí.

La cuestión es que no puedes superar ese umbral de peso.

Si ‘solamente’ son unos pocos de kilos, entonces tienes sobrepeso y en este caso, podrás luchar contra este problema de manera más fácil.

Si por el contrario, sobrepasas de forma contundente tu IMC, sufres obesidad y tienes que enfrentarte a un cambio radical en tu vida para recuperar tu salud.

No te preocupes que es posible porque desde Escudiet vamos a proporcionarte herramientas para controlar lo que comes y llevar unos hábitos de vida saludables. Y un método seguro y controlado para lograr el peso ideal.

¿Por qué engordamos?

El estrés del trabajo, la familia, el cole… a veces es complicado tener unos buenos hábitos de vida.

Al final, dejamos de ir al gimnasio o de ir a caminar, comemos lo primero que pillamos o incluso lo hacemos fuera de forma habitual, lo que suele incrementar las grasas y azúcares.

Total, que te vuelves una persona sedentaria y propensa a coger, como mínimo, unos kilitos de más.

También debes saber que la genética influye. No todos los cuerpos son iguales ni responden de la misma manera ante un alimento concreto.

La asimilación de proteínas y grasas no es igual para todos. Por eso, vamos a conocer tu forma de comer y aconsejarte para que adaptes en su justa medida los nutrientes sin caer en el exceso.

Lo que sí es importante es controlar el exceso de calorías y azúcares.

Si nutrimos el organismo con un montón de calorías y luego no quemamos ni la mitad, irán progresivamente convirtiéndose en grasa corporal.

Lo mejor es alejarse de los precocinados, optar por los productos frescos y descubrir todo lo que la fruta y la verdura puede hacer por ti.

Aprende a comer bien

Las cosas como son, una hamburguesa o una pizza sientan divinamente de vez en cuando, pero claro, solo de tarde en tarde.

Además, ¿has probado una hamburguesa a base de lentejas? Te aseguramos que está de vicio.

La cuestión es que casi siempre consumimos los alimentos por su sabor y no por sus nutrientes.

Seguro que nunca te has fijado en una tabla nutricional para saber realmente con qué te estas alimentando. Sin embargo, somos lo que comemos y los excesos no se evaporan, sino que han llegado a tu cuerpo para quedarse.

Asimismo, muchos alimentos de baja calidad dan la sensación de saciedad engañando a tu cerebro.

¿De verdad que no te apetece comer bien? Vas a aprender un montón de cosas en Escudiet Plasencia.

¿Qué es lo que pasa en tu cuerpo cuando padece obesidad?

Problemas psicológicos, hipertensión, diabetes, problemas para hacer la digestión, artrosis… son solo algunas de las consecuencias a las que se enfrenta una persona con obesidad en su día a día.

De todo esto, lo más peligroso para la salud son las enfermedades cardiovasculares. La hipertensión, las enfermedades coronarias y los problemas respiratorios harán su aparición.

De igual modo, también afectará a la vesícula o el hígado. Al final el mal la obesidad afecta a todo el cuerpo.

También hay que tener en cuenta la movilidad, que suele reducirse bastante por causa de las grasas acumuladas, y que limita en alto grado a las personas en vida diaria.

Todo esto afecta en gran medida a la autoestima y puede frenar a la persona a la hora de pedir ayuda.

En Escudiet Plasencia te ‘reeducamos’ para que comas bien

Hay que prevenir la obesidad desde la más tierna infancia. Los pequeños deben saber comer bien para que de mayores sus hábitos sean saludables.

Si de todos modos el problema aparece vamos a ayudarte para que no te conformes con perder peso, sino que seas capaz de reinvertarte a través de métodos o programas que son capaces de modificar tus hábitos de conducta.

Así, tendrás un seguimiento personal par evitar recaídas y que además mantendrá a rayas las enfermedades asociadas a la obesidad.

Por tanto, algunos consejos para mejorar tu calidad de vida son por ejemplo tratar de hacer ejercicio.

Corre, camina, sube y baja escaleras, baila… cualquier cosa vale con tal de que te muevas.

También tienes que prestar atención a tu peso, cómprate una báscula y procura mantenerte.

Controla la bollería (sobre todo la industrial), el alcohol y los dulces.  Mantén a raya las grasas y las harinas. Apuesta por las frutas, verduras y hortalizas.

¡Échale imaginación a la hora de cocinar y varia en los platos! No centres todas tus satisfacciones en la comida y realiza actividades cardiosaludables en tu tiempo libre.

Por último…  ¡Deja de quejarte de que estás a dieta todo el año!

Cenas saludables para primavera y verano (más allá de la lechuga)

Cuando piensas en cenar bien ¿Qué es lo primero que se te viene a la cabeza?

Una ensalada a base de lechuga, tomate y poco más.

Al menos eso es lo que mucha gente piensa que es una cena sana. Creen que las opciones son pocas y se aburren a los dos días de estos platos.

El problema es que a ti te sienta fatal la lechuga, sobre todo por la noche.

Pero, no te preocupes, porque hay un sinfín de posibilidades para cenar muy rico y saludable.

 Consejos para una cena saludable

Lo primero que hay que hacer es recordar en qué consiste una vida saludable: una dieta equilibrada a base de frutas, verduras y bien de proteínas.

Y por supuesto, con todos los nutrientes que tu cuerpo necesita. Por eso, sin comer carne también se pueden obtener todos esos nutrientes.

También sabes bien que planificar las comidas te ayuda a comer mejor, que hay que huir de los carbohidratos y que las grasas saludables son obligatorias sin olvidar que hay que cenar temprano.

Por supuesto, no olvides hacer ejercicio.

La cruda realidad es que hay días en los que llegas a tu casa después de un día frenético y eres capaz de devorar todo lo que pilles por delante. O quizás, lo que menos te apetece es ponerte a pensar en un menú equilibrado y, mucho menos cocinarlo.

Por eso es tan importante la planificación.

Si tienes un horario colgado con un imán en la nevera con lo que toca cada día no tendrás que quebrarte la cabeza con qué hacer.

También tendrás los ingredientes disponibles y no caerás en la tentación de llamar al chino o pedir una pizza.

Algunos consejos que puedes seguir para evitar tentaciones son:

  • Procura tener tus frutas y verduras preferidas en el frigorífico. Tienes que comer lo que te guste y hay un montón de opciones para llenarte de nutrientes.
  • Escoge la fuente de proteínas estrella del plato. Puede ser carne (pollo o pavo) pescado blanco, huevos o legumbres si no comes productos de origen animal.
  • Elige las verduras con las que les vas a dar color y sabor a tu cena. Un truco es tener bolsas de diferentes salteados en el congelador para que cocinar sea cuestión de minutos.
  • Opta siempre por los hidratos de carbono para saciarte. Esto va a depender de tu actividad física, así como del resto de comidas a lo largo del día. Tienes que ajustar la proporción de pan, pasta o arroz.

Ahora llega por fin lo bueno… las cenas saludables más ricas. 

 Una ensalada con proteínas a tope

¿Quién dice que las ensaladas son aburridas?

Al contrario, son una explosión de color y sabor. Sírvete unas tiras de pollo o de pavo, y, si no te apetece usar la sartén, opta por un par de latas de atún.

Luego coge remolacha en tiras, zanahorias ralladas, rabanitos en láminas e incluso frutas como fresas o manzanas.

¡Lo que más te guste y tengas a mano!

Si la lechuga te sienta mal opta por endivias, espinacas o canónigos. Luego, que no te de miedo añadir un huevo cocido o unos tomates secos. Por último, aliña con una cucharada sopera de aceite de oliva virgen por persona.

Y… ¿dónde está el truco?

Pues tan sencillo como eso de comer con los ojos: si llenas un bol hasta arriba te saciarás y tendrás un gran aporte de minerales, vitaminas y proteínas. Nutritiva, sabrosa y fácil de hacer.

La ensalada es la cena perfecta.

 Burritos rellenos de pechuga de pollo

Olvídate de los fritos y la grasa.

Saltea o haz a la plancha la pechuga, agrega unas verduritas y un poco de cebolla frita. Añade también un poco de queso fresco o rallado y tu condimento preferido para darle sabor.

Para darle un toque fresquito puedes sustituir la lechuga por escarola y ten cuidado con el hummus o el guacamole que pueden disparar las calorías de esta cena sin darte cuenta.

Lo bueno es que estas comiendo un plato ‘prohibido’ pero de forma ligera y saludable.

Hay que cuidarse sí, pero no se puede dejar de lado el sabor y la diversión a la hora de cocinar.

 Y si encima te preparas tú esos burritos con harina integral, mucho mejor.

Pescado al horno con verduras

Corta una patata mediana en rodajas e introdúcelas en el micro con un poco de aceite y sal durante 8 minutos.

A la vez, precalienta el horno a 180º.

Ahora llega el momento de elegir el pescado ¿merluza, salmón o atún?

Puedes cambiar a lo largo de la semana. Coge una fuente y coloca las patatas que estaban en el micro, añade pimentón, sal o especias. Pon el pescado encima y echa un poco de zumo de limón. Después rellena los huecos con tus verduras favoritas: brócoli, pimientos, coliflor… y déjalo en el horno unos 12 minutos.

Puedes cambiar de pescado y verduras por lo que puedes repetir a lo largo de la semana sin aburrirte. No olvides tener a mano siempre alimentos saludables que te gusten en la nevera para no acabar pidiendo una pizza.

Crema de verduras y salmón

A veces tenemos restos en la nevera y no sabemos qué hacer con ellos… ¡Pues una crema!

Otra opción es disponer siempre de tu sabor favorito como calabacín, espinacas, zanahorias, calabaza... Añade a la crema unas semillas de sésamo y quedará de rechupete.

Para acompañar a la crema, hazte un salmón a la plancha con unos espárragos de guarnición. Si te atreves, puedes incluir en este menú un vasito de arroz integral.

Además de estar delicioso, el salmón tiene un montón de proteínas y grasas saludables como el famoso Omega 3.

Por si esto fuera poco, este pescado ayuda a conciliar el sueño ¿Quién da más?

 Aunque para la cena, con la crema o el pescado solo puedes tener suficiente.

 Ensalada fresca sin lechuga

Sin duda, la cena estrella cuando aprieta el calor es la ensalada porque es fresquita y ligera.

Es una opción genial si toleras las hortalizas crudas, así que prepara el pepino, el tomate, la rúcula, el pimiento y añade 2 huevos duros, aguacate y unas nueces.

Un chorrito de aceite de oliva virgen y en un momento te has hecho una cena perfecta.

Además, este plato está lleno de vitaminas, fitorunutrientes y minerales. Si te quedas con un poco de hambre, puedes acompañarlo con más verduras o con algún alimento proteico.

Ah, no te dejes engañar por las etiquetas ni confundas productos con apariencia de saludables en el súper porque puede que sea peor el remedio que la enfermedad.

Aunque la lechuga pueda ser la reina de las ensaladas y, por tanto, de las cenas, puedes realizar un montón de combinaciones deliciosas y sencillas para cenar de forma saludable.

Esto es lo más importante después de una dieta

Saber cómo mantener tu peso después de una dieta es igual o más importante de alcanzar tu meta.

Fíjate un momento en estos testimonios:

“Estaba muy contenta con los kilos que había perdido. En realidad, no me había costado tanto como creía llegar al peso ideal, pero enseguida fui recuperando todo y en pocos meses acabe con más peso que antes”.

“Hice una dieta estricta durante meses y logré perder bastante peso. Pero me gusta mucho comer y no puedo evitar picotear o comer alimentos poco sanos y al final, siempre vuelvo a caer y recupero el sobrepeso”.

¿Te suenan estas situaciones?

Un gran porcentaje de personas que sigue una dieta, recupera el peso perdido.

Se produce el conocido como “efecto rebote”.

Y es que pretender quitarte todo lo que te sobra en una semana o un mes, es un grave error.

Pero también lo es, pensar que nunca vas a recuperar lo que has perdido, cuando lo más importante es MANTENERSE.

¿Y cómo consigues eso si te gusta demasiado comer o si ya no cuentas con ayuda de un profesional?

Vamos a hablarte de los errores que provocan que recuperes el peso enseguida.

Por un día…

Cuando tienes una tentación, después de semanas restringiendo ciertos alimentos, te das el capricho pensando en que es algo excepcional.

El problema es que la excepción se convierte en un hábito.

Al final, en pocas semanas has recuperado todo el peso que tanto te había costado eliminar y vuelves a frustrarte.

Antes de comer algo muy calórico y tumbarte en el sofá piensa en las consecuencias y valora si merece la pena o es mejor que te distraigas y pienses en otra cosa.

No se trata de que renuncies a todo lo que engorda, pero sí que te acostumbres a controlarte porque la mayoría de veces es algo impulsivo.

Crea nuevos hábitos

Olvídate de esas dietas superestrictas que lo único que te causan es más ansiedad.

Lo ideal es comer lo que tu cuerpo necesita, ni más ni menos.

Pero si tienes sobrepeso y has hecho una dieta reduciendo las calorías, es bueno que escuches a tu cuerpo y que adquieras hábitos alimentarios saludables que puedas mantener de por vida.

No puedes estar siempre a dieta. Pero sí puedes y debes llevar una alimentación correcta, que te permita darte un capricho de vez en cuando.

Si te acostumbras, ya no será un sacrificio, sino que te saldrá solo.

Por ejemplo, si en lugar de echar dos cucharadas de azúcar al café con leche reduces a una hasta que no endulces con nada, al final no te gustará el sabor tan dulce al que antes estabas acostumbrado.

Es cuestión de hábitos. ¿Por qué no probar?

Lo suyo es que si has acudido a un nutricionista para perder peso te haya enseñado a comer para que no recuperes ese peso.

Organízate y planifica

¿Llegas a casa a las tantas y te comes lo primero que encuentras?

Lo más rápido suele ser meter una pizza en el horno o picar algo de embutido, hacerte un sandwich o abrir esa bolsa de patatas que tienes en la despensa mientras preparas la cena.

Pero si te organizas bien y planificas tus comidas con antelación, esto no te pasará.

Igual que cuando estabas a dieta, que tenías el menú diario o semanal preparado, sigue con ese hábito.

Procura dejar las comidas que requieren más tiempo casi listas: cuece arroz, pasta, verduras, pescado…para que sea llegar y calentar.

Y también puedes hacerlo con meriendas de media mañana y media tarde. Hacerte un planning con lo que quieres comer cada día.

Vigila la despensa y pide colaboración

Si tienes niños o sois más personas en casa, es normal que siempre encuentres tentaciones.

Que si unos snacks por aquí, que si bollería por allí, que si una cerveza, una salsa para el pescado o la carne, siempre hay algo que te apetece aunque sepas que no te conviene.

En ese caso, lo importante es que sepas controlarte y busques una alternativa rápida.

Si no lo puedes evitar, será mejor que te lo comas porque de lo contrario puede que al final acabes devorando más de la cuenta.

Y también sería bueno que pidieses la colaboración de tu familia. Que coman delante de ti esos productos poco sanos y que te llenen la nevera o la despensa de “tentaciones” no es de gran ayuda.

Intenta concienciarles de que para ellos tampoco es bueno por muy buena figura que tengan.

Si eres tú quién controla la alimentación en casa y tienes hijos, empieza acostumbrándoles a ellos a seguir una dieta saludable.

Date un capricho de vez en cuando

No se trata de tener la sensación de que estás en alerta permanente, pero sí de cuidarte pensando no solo en tu físico sino en tu salud.

Es cierto que puede suponer un sacrificio, pero poco a poco te irá costando menos.

Lo que sí debes hacer es darte un capricho alimentario de vez en cuando.

Pero no pienses lo que te contábamos al principio de “por un día….” sino hazlo con convicción. 

Si por ejemplo hoy te apetece cenar una hamburguesa con patatas fritas, piensa que es mejor que lo hagas a la hora de comer o por lo menos, dos o tres horas antes de irte a dormir.

Y además, si puedes irte a hacer algo deporte al día siguiente, mejor. Así no tendrás remordimientos y las consecuencias no serán para tanto.

Hay personas que a diario se cuidan mucho y aprovechan el fin de semana para “saltarse” las dietas y estás estupendas.

Si tienes la fuerza de voluntad de seguir entre semana con tus correctos hábitos alimentarios y además haces ejercicio, no tienes por qué recuperar ese peso que tanto te ha costado quitarte.

Recuerda: lo importante después de una dieta es mantenerte, pero también disfrutar.

¿Has recuperado peso muy rápido después de una dieta? Nos gustará leerte en los comentarios.

¿Engordas sin motivo aparente? Estas pueden ser las 7 razones de tu sobrepeso

El sobrepeso es la acumulación excesiva de grasa que provoca un peso superior al recomendado para tu edad y tu condición física.

Las razones normalmente que provocan la obesidad o el sobrepeso son la genética, los malos hábitos alimentarios, el estrés y algunas enfermedades y medicamentos.

Pero, otras veces, puede ser que no reúnas ninguna de estas condiciones y tengas unos kilos de más.  Y si es tu caso, te preguntas porqué si no comes demasiado o haces ejercicio con frecuencia.

Los motivos para engordar pueden ser varios y siempre influirá tu genética.

Hay personas que con una vida menos “saludable” están en su peso ideal, mientras otras con unos hábitos “correctos” de alimentación engordan con demasiada facilidad. Y eso tiene que ver con tu metabolismo.

Puede que sea demasiado lento y que no quemes las calorías como las personas de metabolismo más rápido.

¿Es ese tu caso? En este post, vamos a desvelarte algunas razones que desconoces.

  1. Mala combinación de alimentos

Una dieta equilibrada debe incluir todos los nutrientes. Puedes seguir una alimentación 100% vegetal, como hacen los veganos, y tener sobrepeso.

La clave está en saber combinar cada nutriente (proteínas, hidratos, grasas) para que te aporte la energía que necesitas, pero también que no te genere malestar, te hinche o te haga engordar.

En un mismo plato, puedes incluir vitaminas, proteínas y grasas.

O de lo contrario, puedes excederte con los hidratos mañana y noche y no consumir, por ejemplo, nada de calcio.

Solo tienes que controlar lo que comes, y aprender sobre los nutrientes, en qué alimentos se encuentran y las cantidades recomendadas según tu edad y tus condiciones.

Un dietista puede ayudarte y enseñarte a comer lo que tu cuerpo necesita. Quizás la fruta a primera hora no te sienta bien o es posible que las verduras de la cena te produzcan hinchazón.

2. Falta de organización de las comidas

Si sigues pensando que, por comer menos veces al día, vas a adelgazar, te equivocas.

Lo ideal es que hagas cinco comidas diarias para evitar llegar a la siguiente con hambre y consumir más de lo necesario.

Sobre todo, más calorías de las que quemas.

Es bueno hacer un desayuno completo, ingerir algo a media mañana, comer a mediodía, tomar algo en la tarde y cenar ligero, pero no quedarte con hambre.

Hay algunos consejos para evitar picotear entre horas si sueles tener tentaciones poco saludables.

 3. Comer demasiado deprisa

El hecho de no masticar los alimentos sino tragarlos casi directamente hace que tardes más en sentirte lleno y, por tanto, comas más de la cuenta.

Tómate tu tiempo para cada bocado y come relajado, sin prisas.

Además, al comer demasiado rápido, puede entrarte aire y sufrirás de hinchazón y gases. Eso también te provoca un aumento de peso.

4. No beber agua

La retención de líquidos suele estar relacionada con problemas de circulación y para evitarla se recomienda beber líquido con frecuencia.

Lo mejor es el agua sin gas, embotellada o del grifo si la calidad es buena en tu zona de residencia. Pero si te cuesta mucho beber agua, al menos toma zumos e infusiones y descarta las bebidas azucaradas, gaseosas y con alcohol.

Seguro que ya conoces eso de “bebe al menos dos litros de agua al día” y no hace falta que te lo recordemos.

5. Dormir mal o pocas horas

El descanso nocturno es muy importante.

Y aunque creas que si duermes poco, quemarás más calorías, es justamente lo contrario.

Cuando no tienes un ritmo adecuado de actividad y descanso, se altera tu metabolismo y tu apetito y además las calorías se convierten en grasa.

6. Llevar una vida sedentaria

Es posible que nunca hayas hecho nada de deporte y aún así te mantuvieras en buena forma.

Pero con la edad, tendemos a quemar menos y necesitamos reducir las calorías que consumimos además de hacer ejercicio.

O al menos, moverte, caminar, pasear…en función de tu condición física.

Poner la excusa del tiempo no vale de nada. Porque los días tienen 24 horas para todos, es cuestión de organizarse y sacar tiempo para ti y para tu salud.

¿Acaso 15 minutos o 30 son muchos?

Seguro que empleas más tiempo en otras tareas prescindibles que no te llevan a nada como ver la televisión, consultar las redes sociales, hablar por teléfono o revisar el correo diario.

Hay aplicaciones y canales en vídeo para hacer ejercicios sin salir de casa y si eres constante te pueden ayudar mucho.

7. Consumir demasiados productos light

Muchas veces, detrás de ciertas etiquetas se esconden productos menos saludables de lo que crees.

Hay personas que compran muchos alimentos “light”, sin azúcares añadidos, “naturales o caseros” y en realidad tienen ingredientes que no están ayudando a la pérdida de peso.

Puede que tengan menos calorías, pero eso no significa que no engorden y que puedas comer todo lo que quieras.

Si no estás haciendo nada de esto y has notado que aumentas de peso sin motivo, te recomendamos te consultes con un especialista.

Este es uno de los casos en los que un nutricionista puede ayudarte. Pero también, puede que necesitas una valoración médica, una analítica y una visita al endocrino para que descarte cualquier problema que esté afectando a tu silueta como puede ser una diabetes o hipotiroidismo.

Recetas saludables: blogs y canales para aprender y divertirte

Hoy en día, cualquiera tiene acceso a internet. Y en el mundo de la gastronomía hay infinidad de blogs, webs y canales de cocina con recetas de todo tipo.

Para facilitarte la búsqueda, te vamos a recomendar algunas páginas que puedes consultar de recetas ricas y saludables de todo tipo.

¿Recuerdas cuando la única alternativa era seguir una receta de un libro que tenías en casa?

Las opciones hace años eran anotar la preparación de un guiso que te daba un conocido, tu madre o un amigo en una libreta. Seguir un programa de televisión para aprender a cocinar un plato o comprarte una revista de recetas.

Con las redes sociales, los canales de youtube y los blogs, se puede aprender todo sin tener que salir de casa.

Pero son tantos los espacios dedicados a la cocina, que a veces nos saturamos y nos resulta difícil elegir.

Por eso, es bueno tener a varios referentes a los que seguir. Y si te gusta su forma de cocinar, explican bien y sus platos son ricos, te recomendamos tenerlos siempre presentes igual que si tuvieras ese libro de recetas en la encimera.

Te dejamos con un pequeño listado de distintos tipos de comidas

Comida vegetal

Ahora que el veganismo está de moda y que cada vez más gente huye de la carne (mira aquí las claves para una dieta sana), hay muchos blogs de cocina vegetal.

Uno de ellos es el de Venu Sanz, que además de un blog, donde te explica paso a paso sus recetas, también tiene un canal de Youtube con platos con una pinta estupenda.

blog recetas saludables
Foto: Venusanzchef

Ella es experta en cocina macrobiótica y vegetal y tiene una escuela online con cursos de postres, helados, panes y alimentación 100% basada en plantas.

Seas o no vegano, Venu te enseñará a cocinar platos ricos y saludables. Desde chocolate a la taza, tartas o helados, hasta ensaladas a base de legumbres, cremas frías o calientes, pastas, arroces y un sinfín de recetas para chuparte los dedos sin remordimientos.

De todo para todos

Si lo que buscas es una web donde puedas encontrar todo lo que necesitas para cualquier ocasión, Directo al Paladar es tu sitio.

Encontrarás desde trucos y consejos hasta recetas de todo tipo: cocina internacional, vegetariana, postres, recetas para ocasiones especiales, para Navidad, fáciles y rápidas, ligeras, con ensaladas, con aves.

Foto: Directo al Paladar

¿Cocinas todo con tu robot? Pues también tienes una sección de recetas con Thermomix.

Y además, puedes suscribirte a su canal de Youtube para no perderte ninguna de sus recetas.

Consejos útiles y divertidos

Escuchar a Roberto Vidal y sus consejos cuando va al súper es mondarte de risa además de aprender.

Puede que no te guste su estilo, pero si conectas con él, te va a encantar la manera de contar la cantidad de “azucaca” como él llama al azúcar o de aceite “empotrao” de girasol que tienen algunos alimentos.

Su página y su cuenta en Instagram es El Coach Nutricional  y en vídeos de 59 segundos te resume los nutrientes, falsos mitos o engaños de la industria alimentaria para llamar la atención sobre ciertos productos.

Vidal es nutricionista y tiene un estilo peculiar, divertido y muy ameno para enseñarte a comer bien y no dejarte llevar por las etiquetas.

Y si quieres tener acceso a él, que te haga un plan personalizado, tanto de comidas como de entrenamientos, ofrece paquetes de pago bastante asequibles.

Cocina española fácil y deliciosa

¿Eres de un buen potaje, una tortilla de patatas, unas lentejas o una sopa castellana?

Entonces el canal de Escondido en la Despensa te va a gustar mucho. Su dueño es chef profesional y aunque no lleva mucho tiempo con el canal, cada vez tiene más seguidores e incorpora más recetas.

También hay espacio para los más golosos, pues David, que está detrás del canal, es un gran pastelero y crea tartas para todos los gustos con los que te chuparás los dedos.

 

La mayoría de recetas, muy sencillas de hacer, con los sabores de siempre pero con un toque más sofisticado y con ingredientes que tienes a tu alcance.

Si quieres triunfar con tus platos, es un buen lugar para aprender a cocinar. Casi siempre platos de la tierra, de distintas comunidades autónomas e incluso comida internacional.

Y si no encuentras lo que buscas, solo tienes que escribirle y te lo hace enseguida.

Cocina para mejorar tu salud

Edurne es coach en salud por el Institute of Integrative Nutrition de New York  y en su blog y sus redes no solo habla de cocina sino también de salud, belleza y lifestyle.

blog de recetas sanas
Eva muerde la manzana

Porque en Eva muerde la manzana lo que te ofrece es recuperar tu equilibrio para que lleves el estilo de vida que quieres. A través de la alimentación te ayuda a mejorar tu piel, combatir el estrés o la ansiedad, recuperar la vitalidad y energía que te falta y disfrutar de cada bocado.

Tiene recetas, una comunidad privada gratuita en Facebook, un libro, un blog con consejos e incluso una tienda donde vende cosméticos ecológicos.

Son cinco blogs que puedes seguir si te gusta la cocina, estás cansado de cocinar siempre lo mismo o tienes poco tiempo para pensar en tus menús. En ellos encontrarás tanto recetas tradicionales como más sofisticadas con ingredientes que nunca has comprado o ni siquiera sabes que existen.

Pero la variedad es infinita y seguirán surgiendo nuevos espacios.

Nos encantará que comentes y compartas algún otro blog para seguir. Y si tienes tú uno, dinos cuál es para visitarlo.