7 caprichos dulces que te puedes permitir, aunque estés a dieta y quieras cuidarte

caprichos dulces

¿Por qué todo lo que está más rico engorda? Seguro que te has hecho esta pregunta muchas veces.

Y es que comer ciertos alimentos te deja con sentimiento de culpa cuando pretendes quitarte algunos kilos.

Entonces ese remordimiento te genera más y más ansiedad por la comida.

Por eso, tener a mano un capricho dulce al que recurrir cuando te entren ganas de zamparte un bollo o una bolsa de patatas fritas, es una opción muy buena para aliviar esa ansiedad sin tanta culpabilidad.

Así es que, vamos a darte algunas ideas para que vayas a la compra, (siempre cuando no tengas un hambre atroz) y almacenes estos productos en tu despensa.

Caprichos dulces para personas a dieta (o que se cuidan)

El azúcar ya de por sí tiene calorías, pero no tienes por qué pensar siempre en algo con lo que muchos ya llaman “el veneno blanco”.

Puedes buscar otros alimentos que sean dulce y no lleven tanta o nada de azúcar.

Chocolate negro

Es una de las opciones que más se recomiendan en estos casos. Pero tiene que ser con un mínimo de 70% de cacao.

Cuanto más blanco sea, más calórico y dulce.

Puedes quitarte el gusanillo con un par de onzas de chocolate, pero sin pasarte. Porque una cosa es tomarse un trocito y otra es media tableta al día.

Tenerlo a mano te vendrá muy bien incluso si tienes niños. A algunas personas les gusta hasta más que el chocolate con leche, a pesar de tener un sabor más amargo e intenso.

Es cuestión de acostumbrarte y de no tener otras tentaciones cerca.

Yogur con miel

Está claro que no es lo mismo un yogur que un trozo de bizcocho.

Pero piensa que muchas veces esa ansiedad o antojo es mental, y cuanto más pensamos en ello, más ganas tenemos de meterlo en la boca.

Una cosa es el antojo y otra la “necesidad” del dulce. Si te entran muchas ganas de caer en una tentación, ve a la nevera, coge un yogur y añade una cucharadita de miel.

Lo que tienes que hacer es intentar disfrutarlo, saborearlo y dejar de pensar en ese bizcocho que tanto te apetecía. Ya no tienes hambre, has saciado tu estómago y es el momento de salir a la calle o distraerte con otra cosa que no sea comida.

Frutos rojos en batido o secos

Las moras, los arándanos, las frambuesas… las tienes desde frescas, hasta congeladas para hacerte batidos y también disecados en bolsitas.

Su sabor es dulce, y aunque tienen calorías (no hay nada que no las tengas, más que el agua) también aportan fibra, son ricos en vitaminas, antioxidantes…

Una opción que apetece más con el buen tiempo son los smothies, batidos naturales con fruta. Están riquísimos y son muy fresquitos tanto para la mañana como para la tarde.

Si estás trabajando y no te puedes preparar uno, cómprate una bolsita de arándanos para picotear y quítate el antojo dulce.

Tortitas de avena

Puede que te apetezca el dulce para desayunar y además estés hasta las narices del clásico desayuno de café con tostadas.

Pues además de que tienes otras opciones de desayuno saludable, puedes hacerte unas tortitas siempre que tengas un capricho dulce, aunque sea a media tarde.

Hay un montón de recetas para hacerte esas tortitas de avena.

Puedes probar con fruta por encima, con un chorrito de miel, con chocolate puro derretido por encima, queso fresco… se hacen rápido, aunque pienses que te dará pereza.

Puedes probar una vez para que veas lo fácil que es.

Dátiles sin hueso

El picoteo es una de las mayores tentaciones cuando estás en casa, ya sea viendo la tele o trabajando en el ordenador.

Así es que, lo mejor es tener opciones saludables y dulces para aliviar esa ansiedad.

Los dátiles tienen mucha fibra, y sí, tienen calorías. Tampoco hay que pasarse, pero son mucho más sanos que la bollería industrial o unas gominolas.

Los que no tienen hueso tienen el problema de que comerás más, porque tardas menos en masticarlos. Pero cualquiera de los dos formatos son válidos.

Brochetas de frutas

¿Cuántas piezas de fruta tomas al día?

La fructosa también produce esa sensación que te provoca el dulce en el paladar. Así es que, si te acostumbras a suplir esas tentaciones por fruta, te irá mucho mejor.

Para no aburrirte y que sea más apetecible, intenta variar la presentación y hacerlo en forma de brochetas alternando distintos tipos de fruta.

Si hay niños en casa les llamará la atención y querrán probarlas.

Y para ti, es una manera de cuidarte, por dentro y por fuera, y de quitarte ese capricho de dulce.

Manzana asada al horno

Es un clásico, pero que se nos está olvidando con las miles de opciones disponibles en los supermercados.

Hacerte una manzana al horno, con un poco de azúcar (o sin ella) y canela es un placer para cualquier paladar.

Incluso si la manzana no es tu fruta favorita, esta receta te encantará.

Y si quieres ahorrar luz o no tienes horno, pero eres fan de la thermomix, también tienes la opción de hacerlas al vapor en el varoma.

¿Qué capricho dulce te ha gustado más o por cuál quieres empezar a evitar esos atracones innecesarios?

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