Comer sano en Navidad: lo que más engorda (y no son los turrones)

comer sano en Navidad

La Navidad es una de las fechas más especiales del año.

Con ella, además de disfrutar de unos días de vacaciones, llegan las comilonas, el vino, el cava, el queso, los embutidos, los dulces... Las tentaciones en estas fechas son más poderosas que nunca, pese a que normalmente no son alimentos muy saludables.

Si a eso le añadimos que son días de frío para estar en casa, sentados alrededor de una mesa con largas tertulias, la báscula lo nota.

Los turrones, polvorones y mantecados llenan las mesas familiares en las celebraciones, pero cuidado porque son auténticas bombas calóricas.

Aunque eso no es lo único. Porque puede que ni siquiera te guste el dulce ni seas fan de los turrones y aún así subas de peso en esta época del año.

En realidad, es un momento para disfrutar y darte algún que otro capricho, pero sin pasarte porque los excesos pueden afectar a tu salud.

Debes mantener los azúcares y grasas a raya para comenzar el año con buen pie y seguir algunos consejos para no engordar más de la cuenta.

En Navidad hay que disfrutar de la comida, la familia y los amigos, pero con cabeza y siempre pensando en los nutrientes y el aporte calórico de lo que tomas.

Es común en estas fechas comer sin ganas sin darnos cuenta, los atracones y empachos en general.

Las calorías de las comidas más típicas

Jamón, chorizo, lomo, queso… no hay fiesta navideña que se precie sin una bandeja de embutidos.

Pero ten cuidado porque tienen una gran cantidad de grasa y de sal.

Intenta que al menos sean de buena calidad porque las grasas de la bellota en la chacina son saludables.

También puedes combinarlos con alternativas como el pavo, que tiene menos grasa.

Y en cuanto a los quesos, los de untar los hay ligeros, pero los más curados son los que más calorías tienen.

Así es que, si los embutidos son el aperitivo a una contundente cena o comida, mejor que no te pases ni comas a lo tonto.

 

Las cenas de empresa y con los amigos

 

Reunirse con los compañeros de trabajo y con amigos que hace tiempo que no ves es muy habitual en estas fechas.

Te recomendamos que no vayas en ayunas “para hacer hambre”, llegarás con ansiedad al restaurante y arramplarás con todo.

Ahora presta atención a nuestros trucos

Los entrantes: normalmente es picoteo. Lo que debes hacer es poner en tu plato la cantidad que vas a comer. Así controlarás lo que comes. Si picoteas de diferentes platos, será más fácil pasarse.

A la ensalada, muy bien guisada; si puedes opta por ensaladas ligeras sin rebozados ni salsas, que, de hecho, pueden engordar más que una hamburguesa con queso.

El plato principal:  Elige un plato al horno o al vapor y sin salsas. Como guarnición unas verduritas a la plancha o incluso unas patatas, siempre que estén asadas o cocidas. Restarás calorías y no renunciarás a un manjar.

 Bebidas: Lo mejor es siempre beber agua. Pero casi siempre se opta por una copa de vino. Bebe con moderación porque una copa de vino tinto contiene 85 calorías y el cava casi 100.

 Postre: Son bombas calóricas, pero ¿quién se resiste? Te proponemos un capricho dulce a base de yogur y fruta, así no aportarás tantas calorías a la comida.

 

Las cañas típicas de los días clave

Estamos en fiestas y hay que salir con los amigos, pero debes ser selectiva si quieres comer bien los días clave.

No caigas en la tentación de picar, al menos demasiado, entre horas y no te pases con “la fritanga” de los bares, las salsas, las cervezas o los dulces típicos de estas fechas.

Evita también los atracones, que incluso pueden afectar a tu salud.

Debes saber también que una copa añade una media de 250 calorías vacías a tu organismo.

Comprar demasiado: turrones en agosto

¿Eres de las que llegas al supermercado y te pones a meter cosas en el carro sin conocimiento? Craso error. Lo mejor es que te hagas una lista para saber qué es exactamente lo que necesitas.

Así, evitarás caer en las estrategias de marketing, los alimentos procesados y la comida precocinada, que suelen tener mucha sal, grasas y azúcares.

En tu lista apunta productos frescos de la huerta mediterránea; frutas, verduras, hortalizas y carne y pescado, también fresco.

Compra lo justo, lo que vayas a necesitar para unos días para no comer de más, que luego cuesta mucho eliminar esos kilos.

 

Mejor en casa, que en el gimnasio

La falta de ejercicio, sentarnos al calorcito, movernos poco… eso también hace que se note en la báscula.

Aunque con el frío puede dar pereza, intenta moverte, ir al gimnasio a hacer algo de cardio, relajarte con un par de clases de yoga a la semana y por qué no nadar. Es un ejercicio de lo más completo que también puedes hacer en invierno con agua calentita.

Después, una ducha y como nueva. 

Ojo a las neuronas espejo

El cerebro imita a quien tenemos al lado. Por tanto, si en tu casa se comen muchos embutidos o dulces, tú acabarás haciendo lo mismo. De no ser que lo sepas y lo frenes.

Saber esto te ayudará a controlarte en la mesa, sobre todo en los días de comilonas y excesos navideños.

En estos días, todo invita a comer, los anuncios, las tiendas, los preparativos… lo mejor es que repitas a diario que comes lo que tu cuerpo necesita, no lo que tu mente, ahora sobreexcitada, te pide.

¿Cena en casa?

¿Te toca dar una cena en casa? Es cierto que es una gran responsabilidad, pero piensa en la parte positiva y es que tú puedes elegir el menú. Una buena cena no tiene porque ser hipercalórica.

Puedes preparar de primero una ensalada y de segundo un plato al horno, que va fenomenal para dar de comer a un grupo grande de gente. También es bueno preparar unos pinchos para los entrantes y una crema.

A veces parece que si no hay sobras la cena no ha sido suficiente y esto no debe ser así. No solo para no engordar, sino para que no afecte a nuestra salud ni a la de nuestra familia.

Pasa unas Navidades de lo más saludables sin renunciar a la diversión.

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