Tapas ricas y saludables en casa: ideas para deleitar a tus invitados

Pasar tiempo con los amigos disfrutando de una buena comida es uno de los grandes placeres de la vida.

No hay nada mejor que sentarse a la mesa y picotear de un plato y de otro, pero cuidado porque esto puede repercutir en tu peso y, por tanto, en tu salud.

¿Qué tal si preparas unas tapas saludables a la vez que ricas?

No te pierdas este, nunca mejor dicho, delicioso post.

1. Gazpacho, un clásico que nunca falla

Si tienes invitados en verano o en una época donde el calor ya aprieta, este alimento siempre es un buena opción.

Solo necesitas tomates, pepino, pimiento, cebolla, y una puntita de ajo para ofrecer un plato fresquito y nutritivo.

Si quieres darle tu toque personal puedes servirlo en botellas pequeñas de cristal y beberlo con pajita.

O adornarlo con un poco de orégano para darle color y un toque más coqueto.

Incluso, añadir cerezas o fresas junto a los tomates, también puede dar un resultado original y un sabor diferente al clásico gazpacho.

 

2. Huevos rellenos de aguacate

¿A quién no le gusta el huevo? A no ser que sean alérgicos, es muy probable que a la mayoría de tus invitados les guste.

Lo primero que tienes que hacer es poner a cocer los huevos.

Una vez listos, refréscalos con agua, pélalos y córtalos por la mitad.

Luego, coge un bol para echar el aguacate ya pelado junto con una de las yemas de los huevos.

Después, añade un poco de mayonesa ligera, zumo de limón, garam masala, sal y pimenta. Mézclalo todo bien y tienes la el relleno de los huevos.

Una vez hecho esto, rellena las mitades de los huevos. A la hora de servir, puedes acompañar este plato con anchoas, tomates secos, pepinillos o aceitunas.

3. Espaguetis de calabacín con gambas al ajillo

Corta los espaguetis de calabacín junto a los dientes de ajo y resérvalos. Exprime un limón y ralla su corteza.

Ahora toca dorar los ajos en una sartén y una vez tengan color añade las gamas.

Puedes añadir especias, si te gusta el picante, como el chile.

Agrega también el zumo y la ralladura de limón junto con una pizca de sal. Si te apetece puedes agregar también un poco de caldo de verduras.

Para finalizar espolvorea queso y decora con unas hojas de albahaca, que aportarán un aroma inigualable.

4. Carpaccio con parmesano

Rápido y muy exótico. Cualquiera no se resiste a un buen carpaccio y si, además lo presentas bonito y lo decoras con gusto, desaparecerá del plato e seguida.

El carpaccio es un plato delicioso y ligero que hará las delicias de tus invitados.

Añade un toque de parmesano y aceite de oliva virgen extra para completar un plato fácil y delicioso.

5. Mejillones con vinagreta, tomate seco y limón

Los mejillones tienen muy pocas calorías, así es que si quieres algo sano que no engorde y puedan comer hasta los invitados que estén a dieta, apuesta por mejillones.

Pica finitos los tomates secos en aceite.

Coge el mortero para moler aplastar el ajo, el chile y las avellanas. Asegúrate de que todo quede bastante deshecho, aunque las avellanas quedarán sólidas para aportar textura al plato.

Añade a esta mezcla el zumo de limón, un poco de sal y el aceite para emulsionar.

Une vez hecho esto toca ocuparse de los mejillones: límpialos, y ponlos al vapor con un colador para que se abran.

Otra opción es hacerlo en una sartén tapada con un chorrito de aceite o en el microondas (pero poco a poco, no todos a la vez). Limpia a valva y sírvelos con una vinagreta y cebollino súper picado.

Ahora ya está todo listo para darte un homenaje de lo más marinero. Aquí puedes ver la receta y una imagen. ¡Verás como te apetece hacerlos!

6. Paté de alcachofas y dátiles

No hay picoteo que se precie sin algo para untar. Te proponemos un paté diferente, fácil y saludable.

Necesitas alcachofas en aceite y tres dátiles.

Preparación: 

Escurre primero las alcachofas y deshuesa los dátiles. Luego, échalos al vaso de la batidora, añade un buen chorro de aceite y zumo de limón a partes iguales (más o menos 5 cucharadas soperas).

Ahora toca batir hasta que hayas conseguido una pasta uniforme lista para untar. Añade sal en escamas y poco de pimienta para que esté de vicio.

Una sugerencia: puedes servir diferentes panes, tostadas e incluso crakers en sus múltiples versiones.

7. Salpicón de pulpo

Lo primero que tienes que saber es que si has comprado el pulpo fresco, tienes que congelarlo veinticuatro horas.

Tienes que descongelarlo en el frigorífico el día antes de realizar el salpicón para que lo haga lentamente.

Una vez que esté congelado, tienes que cocerlo durante media hora en una olla con mucha agua y sal hasta que hierva.

Luego el pulpo debe reposar unos viente minutos, para escurrirse bien y cortarlo en trozos con una tijera.

Una vez esté lista esta parte coge una ensaladera grande, echa el pulpo troceado y añade un diente de ajo bien picado y cebolleta. Pica finito también el pimiento verde y rojo y añádelos a la mezcla.

Por último, añade también el aceite de oliva virgen extra, el vinagre, el Pimentón de la Vera, un poco de perejil y sal. Mételo en la nevera durante media hora antes de servir.

Ya verás cómo triunfas con esta receta.

8.Presa de cerdo ibérico semicurada

Los amantes de la carne están en todas partes. Así es que, si tienes invitados en casa, un aperitivo o plato de carne no puede faltar.

Para hacer la presa necesitas:_

Primero, mezclar bien la sal con el azúcar y el pimentón ahumado. Después, preparar los 500 gr. de presa: realiza un lecho con un 1/3 de la mezcla en una tartera; limpia la carne de la grasa exterior y cúbrela con el resto de mezcla. Tapa la comida e introduce el recipiente en la nevera durante 24 horas.

Una vez haya pasado este tiempo, limpia bien la carne para despojarla de restos de sal y azúcar.

Ahora ya puedes cortarla en lonchas para consumir. Lo mejor es que sean finas porque el resultado se saborea mejor ¡es carne ibérica!

Para que te dure el resto de la carne preparada envuélvela en film de cocina.

Puedes servir este plato en tostadas, pan con tomate, regañás... ¡Creatividad al poder!

9. Milhojas capresse

Berenjenas a la plancha, queso parmesano, tomate (cocinado o crudo, como prefieras)… todo en rodajas y a construir una torre.

Puedes añadir pesto o aceitunas negras. Un plato original, saludable y de lo más vistoso ¿no crees?

10. De postre: macedonia de frutas

No hay cena sin postre y nada mejor que la clásica macedonia.

Toda clase de fruta es bienvenida en este plato: prueba con cuatro naranjas, dos nectarinas, dos plátanos, una raja de melón, dos kiwis, arándanos, cerezas…

Si te apetece cocinar un poco, añade almíbar casero: pon agua en un cazo con azúcar hasta el punto de ebullición. Pero si estáis a dieta, este paso olvídalo.

Dos minutos después, lava bien las frutas y pártelas en trocitos.

Coge un cuenco grande y vuélcalas. A continuación baña esta mezcla con zumo de limón para evitar que se oxiden.

Mientras tanto, exprime cuatro naranjas y añádelo a la fruta junto con el almíbar que has preparado.

Luego tapa la mezcla y llévala al frigorífico para que esté fresquita. Seguro que te queda una macedonia deliciosa.

Ya ves que disfrutar de la amistad y de la comida saludable no está reñido, tan solo hay que echarle un poco de imaginación al asunto ¿Qué tal gazpacho de sandía o de melón? ¿Y si añadimos también calabacín a las milhojas? Seguro que con un poco de práctica y creatividad tus aperitivos se harán famosos.

 

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