Cómo perder peso a partir de los 30: es más difícil pero se puede

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A los 20 años se come de todo y no se engorda, pero la cosa cambia con el cambio de década. Si quieres saber cómo perder peso a partir de los 30, te contamos las razones por las que cuesta más y los trucos para lograrlo.

Y es que, cuando llegas a esa edad, parece que todo ensancha y lo que es peor, cuesta mucho más perderlo.

Pero no te preocupes que la solución es fácil: moverte, comer bien y por supuesto, ser constante.

Cambios en tu metabolismo

La cuestión es que el tiempo no pasa en balde y la masa muscular tiene un metabolismo más rápido que el tejido graso. Por eso, si lo que quieres es perder peso después de los 30 tienes que aumentar tu masa muscular.

El quid de la cuestión es que según van pasando los años tendemos a perder masa muscular y cuesta más que antes recuperarla.

Por eso, el metabolismo se vuelve más lento y cuesta más perder peso.

Si además eres mujer, todo esto se acentúa. Un ejemplo es que muchas no son capaces de perder el peso que han ganado en los embarazos.

Por si esto fuera poco, la pre menopausia y la menopausia suponen otro parón para el metabolismo. Todo un suma y sigue con los kilos que pueden poner en riesgo tu salud.

Olvida las dietas y empieza a comer bien

Nadie se lleva bien con las dietas y hasta cierto punto es normal.

¡Qué bueno está todo lo que engorda!

Pero ojo, también que lo que no engorda, lo saludable, está delicioso. Y además hay tips para no pasar hambre si es que necesitas una dieta para alcanzar tu peso saludable ideal.

No es cuestión de una dieta milagro, la cosa es que reeduques tu forma de comer.

Aléjate de los fritos, de los productos prefabricados, de los dulces (sobre todo de la bollería industrial) y apuesta por lo verde: frutas, verduras, hortalizas…

Es importante además que modifiques tu forma de cocinar: déjate llevar por las plancha, el horno y los alimentos al vapor.

Puedes calcular que una dieta saludable son alrededor de 1.400 calorías al día. Además, debes intentar comer cada 3-4 horas y 5 veces al día, así como beber dos litros de agua.

Ten en cuenta que la pérdida de peso, para que sea saludable y efectiva, debe ser lenta.

Márcate objetivos realistas para no frustrarte después. Tienes que creer en ti para llegar a tus metas ¡Ánimo!

¡Muévete!

Lo ideal es que practiques ejercicio físico unas cuatro o cinco veces a la semana durante una hora.

Si esto lo combinas con una alimentación correcta y eres constante podrás perder hasta 10 kilos en 6 meses.

Si te da pereza apuntarte a un gimnasio o simplemente, no sabes muy bien qué hacer para escapar del sedentarismo, solo tienes que echarle un poco de imaginación.

Hay algunos deportes para principiantes por los que puedes comenzar si no estás acostumbrado al ejercicio.

Puedes salir de ruta al campo los fines de semana y combinarlo con largas caminatas a buen ritmo los días de diario.

En verano, puedes ir a nadar o realizar deportes acuáticos que son de lo más divertidos. También puedes salir a bailar por la noche o apuntarte a clases. Hay un montón de variedades que van desde el ballet clásico, el contemporáneo, flamenco, danza africana o incluso bailes de salón ¿por qué no?

Hablando de coger ritmo, recientemente dos profesores de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura ha publicado un estudio sobre los beneficios del zumba ¡Anímate a probarlo! Cuéntaselo a tus amigas, seguro que os resulta súper divertido.

Otra opción es descargarte una aplicación en el móvil y marcarte una rutina de ejercicios cada día, aunque si no tienes fuerza de voluntad te costará más.

¡No digas que no te lo ponemos fácil!

De la misma manera, como tu cuerpo va cambiando y el músculo se reduce a la vez que la velocidad del metabolismo, es importante que realices ejercicios aeróbicos a la par que trabajes la resistencia muscular para poner freno a estos cambios.

El estrés, otro enemigo para perder peso

Con 30 años lo raro es no estar agobiada en el trabajo, pendiente de los peques, de la casa… Y claro, todo ello genera mucha ansiedad y estrés.

Aunque no te lo creas, el estrés es un gran enemigo a la hora de adelgazar ya que cuando los niveles de cortisol (las hormonas del estrés) suben, el metabolismo se vuelve más lento y consume menos calorías.

Por tanto, tienes que tratar de descansar bien y encontrar actividades para relajarte, como por ejemplo, el deporte.

Relájate y descansa

Debes tener tu propio ritual para desconectar y olvidarte de todo.

A estas alturas de la vida ya te conoces lo suficiente como para saber qué te funciona.

Una taza de roiboos un rato antes de dormir, una ducha relajante, unas velas aromáticas o leer una novela son algunos de los hábitos que mejoraran tu bienestar y tu metabolismo.

Por otro lado, realizar algún tipo de actividad física durante el día también te ayudará.

Como sabes el deporte genera endorfinas que terminan enganchando a quien lo practica habitualmente. De esta manera, el ejercicio se convierte en una actividad saludable por partida doble: te ayuda a quemar calorías así como a mejorar la masa muscular y además mejora tu equilibrio mental ¡Mens sana in corpore sano!

A partir de aquí puedes elegir lo que más te apetezca. ¿Qué tal una clase de pilates a última hora de la tarde para irte a la cama como nueva? Si por el contrario, necesitas más intensidad, el ciclo indoor será tu mejor compañero antes de dormir.

Dormir como un bebé

La falta de sueño influye también en la pérdida de peso.

Este factor está íntimamente relacionado con el anterior sobre el estrés y es que, cuando hay tensión acumulada normalmente hay falta de sueño y descanso.

No te asustes, es un problema bastante común a partir de los 30 años. Asimismo, es habitual dormir menos horas debido a que cada vez tenemos más responsabilidades.

Por tanto, tienes que intentar relajarte a última hora del día. Puedes ver tu serie favorita, realizar algún tipo de trabajo de artesanía, el típico punto de las abuelas y, súper importante, ¡Olvídate del móvil!

Ya no tienes excusa para no intentar al menos llevar unos hábitos de vida saludables que se traducirán en una pérdida de peso.

El calor del verano será tu mejor aliado a la hora de comer fruta fresca, gazpachos, realizar deportes de agua o pasear por la playa.

Te animamos a que intentes bajar de peso después de los 30 siempre tomándote tu tiempo a base de buenas costumbres, que, además de mejorar tu estética, mejorarán tu salud.

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