Esto es lo más importante después de una dieta

mantenerse despues de dieta

Saber cómo mantener tu peso después de una dieta es igual o más importante de alcanzar tu meta.

Fíjate un momento en estos testimonios:

“Estaba muy contenta con los kilos que había perdido. En realidad, no me había costado tanto como creía llegar al peso ideal, pero enseguida fui recuperando todo y en pocos meses acabe con más peso que antes”.

“Hice una dieta estricta durante meses y logré perder bastante peso. Pero me gusta mucho comer y no puedo evitar picotear o comer alimentos poco sanos y al final, siempre vuelvo a caer y recupero el sobrepeso”.

¿Te suenan estas situaciones?

Un gran porcentaje de personas que sigue una dieta, recupera el peso perdido.

Se produce el conocido como “efecto rebote”.

Y es que pretender quitarte todo lo que te sobra en una semana o un mes, es un grave error.

Pero también lo es, pensar que nunca vas a recuperar lo que has perdido, cuando lo más importante es MANTENERSE.

¿Y cómo consigues eso si te gusta demasiado comer o si ya no cuentas con ayuda de un profesional?

Vamos a hablarte de los errores que provocan que recuperes el peso enseguida.

Por un día…

Cuando tienes una tentación, después de semanas restringiendo ciertos alimentos, te das el capricho pensando en que es algo excepcional.

El problema es que la excepción se convierte en un hábito.

Al final, en pocas semanas has recuperado todo el peso que tanto te había costado eliminar y vuelves a frustrarte.

Antes de comer algo muy calórico y tumbarte en el sofá piensa en las consecuencias y valora si merece la pena o es mejor que te distraigas y pienses en otra cosa.

No se trata de que renuncies a todo lo que engorda, pero sí que te acostumbres a controlarte porque la mayoría de veces es algo impulsivo.

Crea nuevos hábitos

Olvídate de esas dietas superestrictas que lo único que te causan es más ansiedad.

Lo ideal es comer lo que tu cuerpo necesita, ni más ni menos.

Pero si tienes sobrepeso y has hecho una dieta reduciendo las calorías, es bueno que escuches a tu cuerpo y que adquieras hábitos alimentarios saludables que puedas mantener de por vida.

No puedes estar siempre a dieta. Pero sí puedes y debes llevar una alimentación correcta, que te permita darte un capricho de vez en cuando.

Si te acostumbras, ya no será un sacrificio, sino que te saldrá solo.

Por ejemplo, si en lugar de echar dos cucharadas de azúcar al café con leche reduces a una hasta que no endulces con nada, al final no te gustará el sabor tan dulce al que antes estabas acostumbrado.

Es cuestión de hábitos. ¿Por qué no probar?

Lo suyo es que si has acudido a un nutricionista para perder peso te haya enseñado a comer para que no recuperes ese peso.

Organízate y planifica

¿Llegas a casa a las tantas y te comes lo primero que encuentras?

Lo más rápido suele ser meter una pizza en el horno o picar algo de embutido, hacerte un sandwich o abrir esa bolsa de patatas que tienes en la despensa mientras preparas la cena.

Pero si te organizas bien y planificas tus comidas con antelación, esto no te pasará.

Igual que cuando estabas a dieta, que tenías el menú diario o semanal preparado, sigue con ese hábito.

Procura dejar las comidas que requieren más tiempo casi listas: cuece arroz, pasta, verduras, pescado…para que sea llegar y calentar.

Y también puedes hacerlo con meriendas de media mañana y media tarde. Hacerte un planning con lo que quieres comer cada día.

Vigila la despensa y pide colaboración

Si tienes niños o sois más personas en casa, es normal que siempre encuentres tentaciones.

Que si unos snacks por aquí, que si bollería por allí, que si una cerveza, una salsa para el pescado o la carne, siempre hay algo que te apetece aunque sepas que no te conviene.

En ese caso, lo importante es que sepas controlarte y busques una alternativa rápida.

Si no lo puedes evitar, será mejor que te lo comas porque de lo contrario puede que al final acabes devorando más de la cuenta.

Y también sería bueno que pidieses la colaboración de tu familia. Que coman delante de ti esos productos poco sanos y que te llenen la nevera o la despensa de “tentaciones” no es de gran ayuda.

Intenta concienciarles de que para ellos tampoco es bueno por muy buena figura que tengan.

Si eres tú quién controla la alimentación en casa y tienes hijos, empieza acostumbrándoles a ellos a seguir una dieta saludable.

Date un capricho de vez en cuando

No se trata de tener la sensación de que estás en alerta permanente, pero sí de cuidarte pensando no solo en tu físico sino en tu salud.

Es cierto que puede suponer un sacrificio, pero poco a poco te irá costando menos.

Lo que sí debes hacer es darte un capricho alimentario de vez en cuando.

Pero no pienses lo que te contábamos al principio de “por un día….” sino hazlo con convicción. 

Si por ejemplo hoy te apetece cenar una hamburguesa con patatas fritas, piensa que es mejor que lo hagas a la hora de comer o por lo menos, dos o tres horas antes de irte a dormir.

Y además, si puedes irte a hacer algo deporte al día siguiente, mejor. Así no tendrás remordimientos y las consecuencias no serán para tanto.

Hay personas que a diario se cuidan mucho y aprovechan el fin de semana para “saltarse” las dietas y estás estupendas.

Si tienes la fuerza de voluntad de seguir entre semana con tus correctos hábitos alimentarios y además haces ejercicio, no tienes por qué recuperar ese peso que tanto te ha costado quitarte.

Recuerda: lo importante después de una dieta es mantenerte, pero también disfrutar.

¿Has recuperado peso muy rápido después de una dieta? Nos gustará leerte en los comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *