5 productos que compras muy a menudo con la falsa apariencia de “saludables”

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El etiquetado de los productos saludables puede crearte más de una confusión.

Y  es que los refrescos o snacks “light”, los lácteos 0% o las galletas “sin azúcares añadidos” son cada vez más frecuentes y sin embargo, muchas personas no saben realmente la verdad que esconden las etiquetas.

Aunque más allá de buscar alimentos con menos calorías, queremos hablarte de otro tipo de productos que compras un tanto engañado.

No se trata de un riesgo para la salud.

Ni de que las marcas o la industria alimentaria esté mintiendo, porque no es cierto. Sino que hay que saber leer la “letra pequeña” como suele decirse.

Porque seguramente tú te fijas en las más grandes, y pocas veces lees los ingredientes. Y si tu objetivo es adelgazar, buscarás productos sin azúcar, integrales y sin grasas.

Hay infinidad  etiquetados de productos saludables que en realidad no lo son tanto y queremos que al menos sepas identificar 5 de los más frecuentes.

1.La stevia

Es sin duda uno de los productos más de moda en los últimos años que se utiliza como sustituto del azúcar.

Pero, ¿sabías que en realidad lo que venden en los supermercados no es stevia?

Es decir, bajo la tipografía a gran tamaño donde puedes leer STEVIA, se esconde un edulcorante como los de toda la vida y sin los beneficios de la famosa planta procedente de América del Sur.

Y es que, la stevia es verde y no blanca. Y los componentes que aportan el dulzor a los alimentos son los glicósidos de esteviol que son los que se utilizan para endulzar tantos productos sin azúcar y sin las calorías vacías que ésta aporta.

En realidad, si te fijas en los ingredientes verás como eso que venden como STEVIA en realidad tienen un mínimo porcentaje de esteviol y que por tanto es un edulcorante más.

No obstante, en este vídeo de El Mundo , la tecnóloga de alimentos Beatriz Robles, nos cuenta la realidad que se esconde tras este famoso producto.

2. Pan integral

¿Qué crees que debe tener un producto integral?  Porque si lo que buscas es un alimento con una alta concentración de fibra, necesita un porcentaje mínimo de harina integral.

Y si compras pan integral porque su sabor te gusta más, perfecto.

Pero si lo que buscas es un aporte de fibra que no te da el pan blanco y el poder antioxidante de los cereales integrales y la cantidad de fibra, magnesio y vitaminas B y D del salvado, no pasa nada porque te pases al blanco.

Al menos, hasta que la ley regule el etiquetado tal y como ya anunció  el Ministerio de Alimentación en 2018.

Y es que, lo que hoy día nos venden como integral (galletas, panes, bollería) muchas veces ni siquiera tiene un 10% de harina integral. O peor aún, en ocasiones están fabricados con un 100% de harinas refinadas y le añaden el salvado.

¿Crees que es engaño o que está mal regulado?

3. Caldos envasados en brick

Para cocinar o para preparar una sopa o un guiso de legumbres, arroz o pasta, los caldos envasados son muy cómodos.

No lo vamos a negar.

Pero eso no quiere decir que, por mucho que en su etiqueta ponga “CASEROS”, sean lo mismo que comprar carne, verduras o pescado y cocerlos tú en casa.

En muchos casos, el porcentaje de verduras es mínimo. Y el de carne o pescado es tan escaso que en realidad que en algunos productos no supera el 2%.

Así es que, si lo haces por comodidad, si no te apetece preparar tus caldos en casa o si tienes claro que los de brick distan mucho de los caseros de verdad, adelante.

4. Infusiones quema-grasa

¡Cuántas veces has tenido la tentación de comprar una de estas infusiones que promete milagros!

Puede que las hayas tomado algunas vez y creas que te han ayudado.

En realidad, las infusiones son perfectas para eliminar líquido, eliminar el apetito cuando estás haciendo una dieta de pérdida de peso y para combatir el estreñimiento.

Pero de ahí a que por tomar infusiones vayas a quemar grasa, hay un gran trecho.

Y si quieres perder grasa lo mejor es llevar una dieta equilibrada, adquirir hábitos saludables y hacer ejercicio.

Por tanto, si te gustan las infusiones, escoge las que te atraigan más por su sabor y de menor precio, porque no merece la pena pagar más por una “falsa promesa”. 

5. Galletas digestivas o sin azúcar

Si eres un fan de las galletas, pero intentas evitarlas porque sabes que no ayudan a mantenerte en tu peso ideal, fíjate bien en su etiquetado.

Y si quieres darte un capricho de vez en cuando, compra las que quieras y más te gusten.

Porque bajo nombres como “sin azúcares añadidos”, “integrales” “digestivas” o con “harina de espelta” se esconden en la mayoría de ocasiones grasas, harinas refinadas, edulcorantes, azúcar y un sabor que muchas veces no acaba con tu antojo.

Así es que, ya que optas por un producto nada saludable como son las galletas, date el gusto con la que más te apetezca.

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