Cómo empezar una dieta sin fracasar: tips llegar hasta el final

tips para empezar dieta sin fracasar

Muchas personas reconocen su necesidad de perder peso y saben que la obesidad aumenta el riesgo de sufrir algunas enfermedades. Sin embargo, no dan el paso de ponerse a dieta porque temen fracasar en el intento.

Comenzar un método de adelgazamiento, dejar de comer ciertos alimentos, proponerse bajar kilos para sentirse mejor con uno mismo…son propósitos que nos hacemos más de una vez a lo largo de nuestra vida.

Excepto aquellos que por genética y por seguir unos hábitos saludables se mantienen en el peso ideal, el resto lucha por combatir el sobrepeso.

Tanto si tu obsesión es poder bajar una, dos o tres tallas de ropa como si es la salud el principal motivo, debes cambiar los hábitos alimentarios. El éxito de tu dieta dependerá de distintos factores, pero hay algunas claves que pueden ayudarte a superarla y llegar hasta el final.

Fija una fecha y cúmplela

Es muy típico escuchar lo de “el lunes empiezo la dieta”, por eso de que el fin de semana solemos alterar nuestra rutina.

No hace falta que comiences a primeros de semana, después de Navidad o tras una boda. Cualquier momento es bueno cuando estás dispuesto a ponerte en marcha.

Aunque hacer una dieta en verano puede ser más difícil para algunas personas, en realidad no hay mejores épocas.

Si eres de esas personas que suelen retrasar las cosas una y otra vez, lo mejor es que fijes una fecha en el calendario y la cumplas. Nada debe servirte de excusa: ni un cumpleaños, ni un mal día, ni el frío, ni el calor…

Tampoco es conveniente que te obsesiones mucho, pero sí que tengas claro cuándo vas a comenzar.

Márcate un objetivo realista 

No puedes empezar una dieta sin saber cuál es tu objetivo. Debes ser realista y fijarte una meta realista. No es saludable, ni fácil intentar perder demasiado peso en muy poco tiempo.

Tampoco puedes pretender tener un cuerpo 10, tonificado y fuerte si nunca has hecho ejercicio y necesitas perder bastantes kilos.

Más vale ir a lo seguro, aunque sea poco, que tratar de conseguir algo exagerado. Siempre es mejor perder 2 ó 3 kilos en un mes y mantenerte que perder 10 y recuperarlos enseguida.

Mentalízate de que no será fácil

Tanto si es la primera vez que haces una dieta de pérdida de peso como si lo has intentado ya en numerosas ocasiones, sabes que no es fácil.

Piensa en los beneficios de adelgazar, lo bien que te sentará la ropa, lo atractiva que te verás, cómo mejorará tu salud… Si es preciso, visualízate en bañador después de conseguir tu objetivo y alégrate pensando en que se hará realidad.

Ese refrán de “el que algo quiere algo le cuesta” o “para estar bella hay que sufrir” son ciertos. Si todo fuera tan fácil, la satisfacción no sería tan grande.

Además, a medida que vayas perdiendo peso, te irás animando para continuar por el buen camino.

Busca ayuda profesional

Si necesitas perder bastantes kilos o tu salud te está pidiendo a gritos que tienes que adelgazar, lo mejor será buscar ayuda.

Hay métodos muy eficaces para perder peso, que te enseñan a comer, te acompañan en el difícil camino y evitan que tires la toalla. Los profesionales de nutrición, médicos, psicólogos…saben cómo hacerlo y están acostumbrados a tratar personas con sobrepeso.

No pienses en que supone un gasto sino en una inversión en salud para toda la vida. ¿Acaso eso tiene precio? Busca alguien de confianza, o expertos en adelgazamiento y será más difícil que fracases. Al menos, el hecho de pagar por ello, te ayudará a no abandonar y pensártelo dos veces antes de caer en tentaciones.

método para perder peso

Prepara tu despensa antes de empezar

Si te has marcado un objetivo y una fecha para comenzar, antes de que llegue procura no tener nada que pueda suponer una tentación en casa.

Esos dulces que sobraron del último cumpleaños, esos snacks que sueles tener en la despensa, el chocolate que nunca falta en tu nevera…

Hay algunas claves para perder peso sin pasar hambre y alimentos sanos que puedes tener a mano siempre. No es necesario que te atiborres de todos los productos grasos, azucarados o que no incluirás en tu dieta en los próximos meses.

Puede ser buena idea, invitar a amigos para consumirlos antes o dárselos a alguien de confianza o familiares que no vayan a ponerse a dieta. Lo importante, es que cuando comiences no tengas ninguna tentación cerca.

Empieza un deporte

Las dietas siempre deben complementarse con el ejercicio, pues ayudan a superarlas con éxito.

Además, cuando se elimina mucho peso, se produce flacidez y necesitas tonificar y reafirmar las zonas donde más has perdido.

El deporte te servirá para desconectar, para evitar la ansiedad por la comida y para animarte aún más a llegar a la meta.

No hace falta que te mates en el gimnasio, o que hagas algo exagerado, pero sí que te muevas. Natación, pasear, bicicleta, tenis…elige algo que te guste o aficiónate a alguna nueva actividad. Puedes quedar con alguien para caminar todos los días o apuntarte con tu pareja a bailar salsa o a boxeo.

Verás como una vez que empieces te engancha y la dieta la llevas mucho mejor.

Empezar una dieta sin fracasar es posible, pero tienes que estar preparado y pensar bien en las ventajas que supondrá a nivel de físico y de salud.

¿Estás preparad@ para triunfar?

 

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