¿Engordas sin motivo aparente? Estas pueden ser las 7 razones de tu sobrepeso

El sobrepeso es la acumulación excesiva de grasa que provoca un peso superior al recomendado para tu edad y tu condición física.

Las razones normalmente que provocan la obesidad o el sobrepeso son la genética, los malos hábitos alimentarios, el estrés y algunas enfermedades y medicamentos.

Pero, otras veces, puede ser que no reúnas ninguna de estas condiciones y tengas unos kilos de más.  Y si es tu caso, te preguntas porqué si no comes demasiado o haces ejercicio con frecuencia.

Los motivos para engordar pueden ser varios y siempre influirá tu genética.

Hay personas que con una vida menos “saludable” están en su peso ideal, mientras otras con unos hábitos “correctos” de alimentación engordan con demasiada facilidad. Y eso tiene que ver con tu metabolismo.

Puede que sea demasiado lento y que no quemes las calorías como las personas de metabolismo más rápido.

¿Es ese tu caso? En este post, vamos a desvelarte algunas razones que desconoces.

  1. Mala combinación de alimentos

Una dieta equilibrada debe incluir todos los nutrientes. Puedes seguir una alimentación 100% vegetal, como hacen los veganos, y tener sobrepeso.

La clave está en saber combinar cada nutriente (proteínas, hidratos, grasas) para que te aporte la energía que necesitas, pero también que no te genere malestar, te hinche o te haga engordar.

En un mismo plato, puedes incluir vitaminas, proteínas y grasas.

O de lo contrario, puedes excederte con los hidratos mañana y noche y no consumir, por ejemplo, nada de calcio.

Solo tienes que controlar lo que comes, y aprender sobre los nutrientes, en qué alimentos se encuentran y las cantidades recomendadas según tu edad y tus condiciones.

Un dietista puede ayudarte y enseñarte a comer lo que tu cuerpo necesita. Quizás la fruta a primera hora no te sienta bien o es posible que las verduras de la cena te produzcan hinchazón.

2. Falta de organización de las comidas

Si sigues pensando que, por comer menos veces al día, vas a adelgazar, te equivocas.

Lo ideal es que hagas cinco comidas diarias para evitar llegar a la siguiente con hambre y consumir más de lo necesario.

Sobre todo, más calorías de las que quemas.

Es bueno hacer un desayuno completo, ingerir algo a media mañana, comer a mediodía, tomar algo en la tarde y cenar ligero, pero no quedarte con hambre.

Hay algunos consejos para evitar picotear entre horas si sueles tener tentaciones poco saludables.

 3. Comer demasiado deprisa

El hecho de no masticar los alimentos sino tragarlos casi directamente hace que tardes más en sentirte lleno y, por tanto, comas más de la cuenta.

Tómate tu tiempo para cada bocado y come relajado, sin prisas.

Además, al comer demasiado rápido, puede entrarte aire y sufrirás de hinchazón y gases. Eso también te provoca un aumento de peso.

4. No beber agua

La retención de líquidos suele estar relacionada con problemas de circulación y para evitarla se recomienda beber líquido con frecuencia.

Lo mejor es el agua sin gas, embotellada o del grifo si la calidad es buena en tu zona de residencia. Pero si te cuesta mucho beber agua, al menos toma zumos e infusiones y descarta las bebidas azucaradas, gaseosas y con alcohol.

Seguro que ya conoces eso de “bebe al menos dos litros de agua al día” y no hace falta que te lo recordemos.

5. Dormir mal o pocas horas

El descanso nocturno es muy importante.

Y aunque creas que si duermes poco, quemarás más calorías, es justamente lo contrario.

Cuando no tienes un ritmo adecuado de actividad y descanso, se altera tu metabolismo y tu apetito y además las calorías se convierten en grasa.

6. Llevar una vida sedentaria

Es posible que nunca hayas hecho nada de deporte y aún así te mantuvieras en buena forma.

Pero con la edad, tendemos a quemar menos y necesitamos reducir las calorías que consumimos además de hacer ejercicio.

O al menos, moverte, caminar, pasear…en función de tu condición física.

Poner la excusa del tiempo no vale de nada. Porque los días tienen 24 horas para todos, es cuestión de organizarse y sacar tiempo para ti y para tu salud.

¿Acaso 15 minutos o 30 son muchos?

Seguro que empleas más tiempo en otras tareas prescindibles que no te llevan a nada como ver la televisión, consultar las redes sociales, hablar por teléfono o revisar el correo diario.

Hay aplicaciones y canales en vídeo para hacer ejercicios sin salir de casa y si eres constante te pueden ayudar mucho.

7. Consumir demasiados productos light

Muchas veces, detrás de ciertas etiquetas se esconden productos menos saludables de lo que crees.

Hay personas que compran muchos alimentos “light”, sin azúcares añadidos, “naturales o caseros” y en realidad tienen ingredientes que no están ayudando a la pérdida de peso.

Puede que tengan menos calorías, pero eso no significa que no engorden y que puedas comer todo lo que quieras.

Si no estás haciendo nada de esto y has notado que aumentas de peso sin motivo, te recomendamos te consultes con un especialista.

Este es uno de los casos en los que un nutricionista puede ayudarte. Pero también, puede que necesitas una valoración médica, una analítica y una visita al endocrino para que descarte cualquier problema que esté afectando a tu silueta como puede ser una diabetes o hipotiroidismo.

Recetas saludables: blogs y canales para aprender y divertirte

Hoy en día, cualquiera tiene acceso a internet. Y en el mundo de la gastronomía hay infinidad de blogs, webs y canales de cocina con recetas de todo tipo.

Para facilitarte la búsqueda, te vamos a recomendar algunas páginas que puedes consultar de recetas ricas y saludables de todo tipo.

¿Recuerdas cuando la única alternativa era seguir una receta de un libro que tenías en casa?

Las opciones hace años eran anotar la preparación de un guiso que te daba un conocido, tu madre o un amigo en una libreta. Seguir un programa de televisión para aprender a cocinar un plato o comprarte una revista de recetas.

Con las redes sociales, los canales de youtube y los blogs, se puede aprender todo sin tener que salir de casa.

Pero son tantos los espacios dedicados a la cocina, que a veces nos saturamos y nos resulta difícil elegir.

Por eso, es bueno tener a varios referentes a los que seguir. Y si te gusta su forma de cocinar, explican bien y sus platos son ricos, te recomendamos tenerlos siempre presentes igual que si tuvieras ese libro de recetas en la encimera.

Te dejamos con un pequeño listado de distintos tipos de comidas

Comida vegetal

Ahora que el veganismo está de moda y que cada vez más gente huye de la carne (mira aquí las claves para una dieta sana), hay muchos blogs de cocina vegetal.

Uno de ellos es el de Venu Sanz, que además de un blog, donde te explica paso a paso sus recetas, también tiene un canal de Youtube con platos con una pinta estupenda.

blog recetas saludables
Foto: Venusanzchef

Ella es experta en cocina macrobiótica y vegetal y tiene una escuela online con cursos de postres, helados, panes y alimentación 100% basada en plantas.

Seas o no vegano, Venu te enseñará a cocinar platos ricos y saludables. Desde chocolate a la taza, tartas o helados, hasta ensaladas a base de legumbres, cremas frías o calientes, pastas, arroces y un sinfín de recetas para chuparte los dedos sin remordimientos.

De todo para todos

Si lo que buscas es una web donde puedas encontrar todo lo que necesitas para cualquier ocasión, Directo al Paladar es tu sitio.

Encontrarás desde trucos y consejos hasta recetas de todo tipo: cocina internacional, vegetariana, postres, recetas para ocasiones especiales, para Navidad, fáciles y rápidas, ligeras, con ensaladas, con aves.

Foto: Directo al Paladar

¿Cocinas todo con tu robot? Pues también tienes una sección de recetas con Thermomix.

Y además, puedes suscribirte a su canal de Youtube para no perderte ninguna de sus recetas.

Consejos útiles y divertidos

Escuchar a Roberto Vidal y sus consejos cuando va al súper es mondarte de risa además de aprender.

Puede que no te guste su estilo, pero si conectas con él, te va a encantar la manera de contar la cantidad de “azucaca” como él llama al azúcar o de aceite “empotrao” de girasol que tienen algunos alimentos.

Su página y su cuenta en Instagram es El Coach Nutricional  y en vídeos de 59 segundos te resume los nutrientes, falsos mitos o engaños de la industria alimentaria para llamar la atención sobre ciertos productos.

Vidal es nutricionista y tiene un estilo peculiar, divertido y muy ameno para enseñarte a comer bien y no dejarte llevar por las etiquetas.

Y si quieres tener acceso a él, que te haga un plan personalizado, tanto de comidas como de entrenamientos, ofrece paquetes de pago bastante asequibles.

Cocina española fácil y deliciosa

¿Eres de un buen potaje, una tortilla de patatas, unas lentejas o una sopa castellana?

Entonces el canal de Escondido en la Despensa te va a gustar mucho. Su dueño es chef profesional y aunque no lleva mucho tiempo con el canal, cada vez tiene más seguidores e incorpora más recetas.

También hay espacio para los más golosos, pues David, que está detrás del canal, es un gran pastelero y crea tartas para todos los gustos con los que te chuparás los dedos.

 

La mayoría de recetas, muy sencillas de hacer, con los sabores de siempre pero con un toque más sofisticado y con ingredientes que tienes a tu alcance.

Si quieres triunfar con tus platos, es un buen lugar para aprender a cocinar. Casi siempre platos de la tierra, de distintas comunidades autónomas e incluso comida internacional.

Y si no encuentras lo que buscas, solo tienes que escribirle y te lo hace enseguida.

Cocina para mejorar tu salud

Edurne es coach en salud por el Institute of Integrative Nutrition de New York  y en su blog y sus redes no solo habla de cocina sino también de salud, belleza y lifestyle.

blog de recetas sanas
Eva muerde la manzana

Porque en Eva muerde la manzana lo que te ofrece es recuperar tu equilibrio para que lleves el estilo de vida que quieres. A través de la alimentación te ayuda a mejorar tu piel, combatir el estrés o la ansiedad, recuperar la vitalidad y energía que te falta y disfrutar de cada bocado.

Tiene recetas, una comunidad privada gratuita en Facebook, un libro, un blog con consejos e incluso una tienda donde vende cosméticos ecológicos.

Son cinco blogs que puedes seguir si te gusta la cocina, estás cansado de cocinar siempre lo mismo o tienes poco tiempo para pensar en tus menús. En ellos encontrarás tanto recetas tradicionales como más sofisticadas con ingredientes que nunca has comprado o ni siquiera sabes que existen.

Pero la variedad es infinita y seguirán surgiendo nuevos espacios.

Nos encantará que comentes y compartas algún otro blog para seguir. Y si tienes tú uno, dinos cuál es para visitarlo.

¿Te caducan siempre los alimentos? Estos 6 son seguros después de la fecha

Es muy normal.

Vas al súper, compras más de lo que necesitas por si acaso y al final no lo consumes a tiempo.

La fecha de caducidad de los alimentos hay que tenerla en cuenta, porque cuando pasa muchos están en mal estado y pueden hacer daño al estómago.

Sin embargo, si eres de esas personas que con frecuencia llena el frigorífico o la despensa demasiado y cuando te das cuenta y quieres comer algo, han pasado días, semanas o incluso meses de la fecha impresa en el envase, te interesa esta información.

Porque, ya lo dijo el entonces ministro de Sanidad, Miguel Arias Cañete, que se come los yogures sin mirar el día que caducaron.

Y es que, muchas veces, desperdiciamos demasiada comida que va a la basura en buen estado y que además supone un despilfarro en la mayoría de hogares.

Algunos productos puedes consumirlos de forma segura, sin miedo a sufrir consecuencias, como los que te listamos a continuación.

Los yogures

Identificar un yogur en mal estado es fácil. Su olor y su textura cambian y nada más abrirlo te das cuenta.

Por tanto, no necesitas mirar la fecha para saber si puedes comértelo o no.

Los fermentos activos de los yogures, sobre todo de los naturales, aumentan su acidez y evitan la producción de microorganismos, por lo que no es perjudicial tomarlo pasada la fecha.

Pero, con una simple cucharada te darás cuenta de si es óptimo para el consumo o es mejor desecharlo.

Las legumbres

¿Tienes un paquete de lentejas y cuando has ido a mirar para ponerlas en remojo te has dado cuenta de que caducaron el mes pasado?

No te preocupes.

Si las has conservado bien, en su envase o en un bote resguardadas de la humedad, no hay peligro.

Son uno de los alimentos que se nos pueden pasar, sobre todo si los consumes más en invierno y te olvidas de ellos en los meses de calor.

Aunque si te gustan las ensaladas, o estás siguiendo una dieta para perder peso, las lugumbres son buenas aliadas en cualquier época del año.

Los frutos secos

Al igual que ocurre con las legumbres, si compras nueces, almendras, avellanas…por ejemplo para cocinar o hacer un plato especial, pero no las consumes a menudo, es frecuente que caduquen.

Sin embargo, siempre y cuando estén bien guardados en lugar seco y a temperatura ambiente, no hay problema.

Tampoco es cuestión de dejarlos un año, porque además de que pueden sentar mal, su sabor y textura cambian y se quedan rancios.

Las pastas y/o arroz

Macarrones, spaguettis, arroz redondo, largo…Además de que es difícil apreciar su mal estado, no suelen causar ningún problema.

Lo suyo es que estén en sus envases originales, porque de lo contrario, no sabrás cuál es la fecha de consumo preferente, pero si los guardas en botes, no te preocupes demasiado.

Además de que son productos que se usan con bastante frecuencia, lo único que puede afectar es que se sequen demasiado y se partan.

Las conservas

 Tener latas de conserva en casa es muy socorrido porque duran mucho.

Pero si a pesar de la larga fecha que llevan, te han caducado, prueba a abrirlas, olerlas y probar.

Como ocurre con los yogures enseguida te darás cuenta si están malas o si puedes comer con tranquilidad.

También es el caso de los botes de tomate, que si están cerrados al vacío, pueden durar bastante sin alterar su sabor.

Las mantequillas y mermeladas

Ambos productos, muy típicos para postres o desayunos, son frecuentes en casa.

Aunque si estás siguiendo un método para perder peso, no debes tenerlos muy a mano, sobre todo durante la etapa de adelgazamiento.

Aún así, si te has dado cuenta de que están caducados, pero estaban refrigerados o sin abrir en un bote al vacío, es muy probable que se mantengan intactos.

Lo mejor en estos casos es abrir y probar.

Como ves, antes de tirar a la basura todos los alimentos caducados que tengas en casa, revisa que realmente no sean aptos para el consumo. Aunque, si no te quedas tranquilo, sobre todo con los niños, tampoco te arriesgues.

Disfruta de cada producto sin el temor a que te haga daño. Tampoco hay que pasarse o comer algo que no te sabe del todo bien por no tirarlo.

 

Lo más complicado de perder peso cuando te sobra bastante (y cómo lograrlo)

Averiguar por qué no eres capaz de librarte de tus kilos de más es la clave para adelgazar. De esta manera, serás constante y te sentirás a gusto llevando una dieta equilibrada.

Unas galletitas, un dulce por la mañana para matar el hambre, que si pan para comer, un sandwich para cenar… está claro que pasar de una vida en la que los carbohidratos y sendentarismo son los reyes a una vida saludable y activa no es tarea fácil.

Tienes que marcarte objetivos y olvidarte de dietas o pastillas milagro.

Ya sabes que el sobrepeso o la obesidad no es solo una cuestión de estética. Y lo peor, es que se está convirtiendo, en una epidemia.

Las cifras se han triplicado desde 1975 en todo el mundo. Casi el 40% de las personas adultas tienen sobrepeso y al 13% se las considera obesas. ¿Te sorprende?

Pues son datos de la Organización Mundial de la Salud, que puedes consultar.

Poca broma con esto porque lo que está en juego es tu salud.

Está claro que el ejercicio es necesario. Actividades como salir a caminar, ir a correr o tener una rutina de gimnasio ayudan a fortalecer los músculos, el corazón y a acelerar el metabolismo.

Pero ¿Qué pasa con lo que comemos?.

Mientras que moverte ayuda a quemar los lípidos acumulados en las caderas, vientre o arterias, la alimentación ha de restringir el número de grasas y calorías vacías.

Una dieta sana en proteínas y fibra es lo ideal para comenzar a bajar de peso. Ahora bien, no pienses que por atiborrarte de frutas y verduras dos semanas lo tienes solucionado. Tienes reeducarte para aprender a comer bien.

Cambia tus hábitos alimentarios

Según la Fundación del Corazón, comer al menos cinco unidades de frutas y verduras cocidas, lácteos o cereales integrales ayuda a mantener una correcta salud cardiovascular y por tanto, controlarás el peso.

También debes elegir los cortes magros cuando vayas a la carnicería o a la pescadería. Debes huir de los fritos, quédate con el horno, la plancha o los platos cocinados al vapor.

Lo único que no engorda es el agua. Bebe entre 1,5 o 2  litros al día.

Haz un desayuno completo y planifica los menús para evitar caer en la improvisación, el picoteo y los dulces. Intenta comer también 5 veces al día.

 ¡Muévete!

A estas alturas de tu vida no vas a competir en las Olimpiadas, pero tienes que aumentar tu actividad física de forma gradual.

Eso sí, tienes que hacerlo de forma natural, escoger una actividad física que te guste para coger pronto un hábito. Por ejemplo, puedes ir andando a trabajar o bajar del autobús unas paradas antes. También puedes aparcar el coche más lejos.

Otra opción es subir por las escaleras en vez de por el ascensor, montar en bicicleta…o empezar por deportes para principiantes que te facilitarán mucho esa actividad tan necesaria.

Estos hábitos te ayudarán a tener una vida saludable. De nada sirven las dietas de pocas semanas en las que solo pierdes agua.

Sigue un método guiado y probado

Hay quien dice que cada kilo de grasa es un kilo de inseguridad.

Lo que está claro es que lo primero que tienes que hacer es conocer la causa de tu obesidad o sobrepeso. Solo consciente de esto serás capaz de mantener un peso saludable a lo largo del tiempo.

Por esta razón, el método escudiet no es una dieta milagro que promete resultados en dos semanas. Vas a necesitar varios meses pero este aprendizaje te va a resultar útil de por vida.

Para comenzar con este método tienes que someterte a un diagnóstico previo. Haz de ser consciente de qué es lo que te hace engordar.

Una vez esté claro (te evaluará un equipo de doctores) comenzará un proceso de 12 meses para encontrar tu peso ideal y sentirte mucho mejor tanto física como anímicamente. (Por supuesto, la pérdida de peso comienza mucho antes).

Muchas personas piensan que no tienen sobre peso, que les sobra algún kilito… en ocasiones hace falta que la salud te la juegue para que te pongas las pilas con tu alimentación.

Piensas que te sobran 5 kilos cuando en realidad tienes que perder 12 para estar bien.

Gracias a este programa médico educativo, perderás el 80% de lo que necesitas para llegar al peso ideal.

Los cuatro primeros meses adelgazarás hasta donde te hayan dicho. Además, no hay límite de cantidades y no tienes que tomar pastillas o suplementos. Comerás alimentos comunes que puedes encontrar en cualquier supermercado, lo que hace que el Método Escudiet sea asequible para todos los bolsillos.

Te proporcionarán una lista con alimentos prohibidos y permitidos según tus necesidades. Dispondrás de  una App para el móvil y una calculadora de alimentos para saber si puedes comerlos o no.

Asimismo, para cuando te entre la ansiedad, que oye, esto no es nada fácil, tendrás a tu disposición lecturas y recomendaciones para animarte.

Del mismo modo, un equipo de psicólogos y nutricionistas te aconsejará las 24 horas del día tanto offline como online.

Por último, debes saber que el 95% de los alumnos adelgaza el 80% más de lo que necesita, pero está claro que debes poner mucho de tu parte para conseguirlo.

Si todavía no estas en tu peso ideal, este proceso te ayudará a conseguirlo. También tienes que tener en cuenta que si tienes un evento, el verano se aproxima o llegan las navidades, puedes apuntar ‘la comilona’ en la App y así sabrás porque has cogido un poco de peso o no has adelgazado lo suficiente esa semana.

Una vez vayas avanzado podrás probar de vez en cuando algún alimento ‘prohibido’. A nadie le amarga un dulce, pero solo de vez en cuando.

Para finalizar el Método Escudiet, tienes que saber cómo mantener tu peso ideal. Para ello, contarás con un año de asesoramiento. Así sabrás las ventajas llevar una vida saludable y lo bien que sienta una silueta bonita.

Este método educativo es para perder peso da resultados reales a base de motivación. Pero quien tienes que ser consciente de adelgazar eres tú, solo así serás constante.

¿A qué esperas para recuperar tu peso ideal?

5 productos que compras muy a menudo con la falsa apariencia de “saludables”

El etiquetado de los productos saludables puede crearte más de una confusión.

Y  es que los refrescos o snacks “light”, los lácteos 0% o las galletas “sin azúcares añadidos” son cada vez más frecuentes y sin embargo, muchas personas no saben realmente la verdad que esconden las etiquetas.

Aunque más allá de buscar alimentos con menos calorías, queremos hablarte de otro tipo de productos que compras un tanto engañado.

No se trata de un riesgo para la salud.

Ni de que las marcas o la industria alimentaria esté mintiendo, porque no es cierto. Sino que hay que saber leer la “letra pequeña” como suele decirse.

Porque seguramente tú te fijas en las más grandes, y pocas veces lees los ingredientes. Y si tu objetivo es adelgazar, buscarás productos sin azúcar, integrales y sin grasas.

Hay infinidad  etiquetados de productos saludables que en realidad no lo son tanto y queremos que al menos sepas identificar 5 de los más frecuentes.

1.La stevia

Es sin duda uno de los productos más de moda en los últimos años que se utiliza como sustituto del azúcar.

Pero, ¿sabías que en realidad lo que venden en los supermercados no es stevia?

Es decir, bajo la tipografía a gran tamaño donde puedes leer STEVIA, se esconde un edulcorante como los de toda la vida y sin los beneficios de la famosa planta procedente de América del Sur.

Y es que, la stevia es verde y no blanca. Y los componentes que aportan el dulzor a los alimentos son los glicósidos de esteviol que son los que se utilizan para endulzar tantos productos sin azúcar y sin las calorías vacías que ésta aporta.

En realidad, si te fijas en los ingredientes verás como eso que venden como STEVIA en realidad tienen un mínimo porcentaje de esteviol y que por tanto es un edulcorante más.

No obstante, en este vídeo de El Mundo , la tecnóloga de alimentos Beatriz Robles, nos cuenta la realidad que se esconde tras este famoso producto.

2. Pan integral

¿Qué crees que debe tener un producto integral?  Porque si lo que buscas es un alimento con una alta concentración de fibra, necesita un porcentaje mínimo de harina integral.

Y si compras pan integral porque su sabor te gusta más, perfecto.

Pero si lo que buscas es un aporte de fibra que no te da el pan blanco y el poder antioxidante de los cereales integrales y la cantidad de fibra, magnesio y vitaminas B y D del salvado, no pasa nada porque te pases al blanco.

Al menos, hasta que la ley regule el etiquetado tal y como ya anunció  el Ministerio de Alimentación en 2018.

Y es que, lo que hoy día nos venden como integral (galletas, panes, bollería) muchas veces ni siquiera tiene un 10% de harina integral. O peor aún, en ocasiones están fabricados con un 100% de harinas refinadas y le añaden el salvado.

¿Crees que es engaño o que está mal regulado?

3. Caldos envasados en brick

Para cocinar o para preparar una sopa o un guiso de legumbres, arroz o pasta, los caldos envasados son muy cómodos.

No lo vamos a negar.

Pero eso no quiere decir que, por mucho que en su etiqueta ponga “CASEROS”, sean lo mismo que comprar carne, verduras o pescado y cocerlos tú en casa.

En muchos casos, el porcentaje de verduras es mínimo. Y el de carne o pescado es tan escaso que en realidad que en algunos productos no supera el 2%.

Así es que, si lo haces por comodidad, si no te apetece preparar tus caldos en casa o si tienes claro que los de brick distan mucho de los caseros de verdad, adelante.

4. Infusiones quema-grasa

¡Cuántas veces has tenido la tentación de comprar una de estas infusiones que promete milagros!

Puede que las hayas tomado algunas vez y creas que te han ayudado.

En realidad, las infusiones son perfectas para eliminar líquido, eliminar el apetito cuando estás haciendo una dieta de pérdida de peso y para combatir el estreñimiento.

Pero de ahí a que por tomar infusiones vayas a quemar grasa, hay un gran trecho.

Y si quieres perder grasa lo mejor es llevar una dieta equilibrada, adquirir hábitos saludables y hacer ejercicio.

Por tanto, si te gustan las infusiones, escoge las que te atraigan más por su sabor y de menor precio, porque no merece la pena pagar más por una “falsa promesa”. 

5. Galletas digestivas o sin azúcar

Si eres un fan de las galletas, pero intentas evitarlas porque sabes que no ayudan a mantenerte en tu peso ideal, fíjate bien en su etiquetado.

Y si quieres darte un capricho de vez en cuando, compra las que quieras y más te gusten.

Porque bajo nombres como “sin azúcares añadidos”, “integrales” “digestivas” o con “harina de espelta” se esconden en la mayoría de ocasiones grasas, harinas refinadas, edulcorantes, azúcar y un sabor que muchas veces no acaba con tu antojo.

Así es que, ya que optas por un producto nada saludable como son las galletas, date el gusto con la que más te apetezca.

Celebra San Valentín con una comida rica y saludable + masaje relax

¿Crees que el 14 de febrero es un día demasiado comercial que prefieres obviar o pasar como uno más del calendario?

Sí es así, no te preocupes. No eres la única persona que lo piensa.

Sin embargo, más allá de celebraciones, de rosas, perfumes o detalles para recordar lo que queremos a nuestra pareja, hay algo que no debes olvidar.

CUIDARTE.

Y ¡qué más da que sea San Valentín, agosto o mayo! Lo importante es poder darte un capricho de vez en cuando, aunque estés en plena dieta para perder peso o siguiendo el método Escudiet.

Porque si hay algo que queremos dejarte claro, es que cuidarse es fundamental siempre.

Por eso, este año, hemos creado un sorteo especial para el día de San Valentín. Y te guste o no la fecha, a lo que no podrás resistirte es a la posibilidad de llevarte el premio.

Te contamos en qué consiste y cómo participar.

Comida saludable en Plasencia

¿Qué te parece un menú especial para dos personas con platos deliciosos y además saludables?

Pues es lo que preparará el chef de La Parada de la Reina, Martina Bistró. Por si no lo conoces, es el restaurante que abrió sus puertas en la estación de autobuses de Plasencia en 2012, y que se ha convertido en todo un referente en cocina internacional.

Si eres el afortunado de este concurso especial, podrás acudir con la persona elegida el día de los enamorados, el 14 de febrero, en horario de mediodía, para disfrutar de este menú saludable:

  • Primer plato: ensalada de flores, frutos rojos y vinagreta de manzana dumpling versión Martina
  • Segundo plato: salmón confitado con salsa suave de ajos tiernos
  • Postre: espuma de yogourt con coulis de mango

¿Suena bien, eh?

Pues espera, porque eso no es todo.

Masaje de relajación para 2

Si participas en el sorteo de San Valentín, la comida saludable no será el único premio.

Porque el centro médicoestético Janet te regala un masaje para dos personas, que podréis disfrutar cualquier día.

Quizás os apetezca daros ese gustazo al salir de comer y aprovechar unos minutos de relajación con velas aromáticas, aceite y música tranquila para completar el día. O puede que prefiráis dejar el masaje para otro momento.

¿Sigues pensando que eso del día de los enamorados es una tontería que solo sirve para que los comercios hagan su “agosto” particular?

Porque tanto Escudiet, como centro médicoestético Janet y La parada de la reina, tienen justo la intención contraria.

Para participar, solo tienes que ir a la página de Facebook de Escudiet, buscar el post del sorteo, dar me gusta a la Fanpage y comentar con el nombre de la persona que compartirás el premio.

¡Date prisa porque termina el 13 de febrero!

¿Es necesaria la carne en una alimentación saludable? Lo que debes saber antes de eliminarla

El consumo de carne está cada vez más en entredicho.

Sobre todo, por las toxinas que contiene y porque muchos expertos y estudios avalan que su consumo en exceso está relacionado con enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la diabetes.

Este es uno de los motivos por el que el auge de la comida vegetariana y, en los últimos años, la vegana ha supuesto numerosos debates sobre la necesidad o no de la carne.

Pero más allá de los factores económicos (la ganadería es la base de la economía de muchos núcleos urbanos y rurales ) y el impacto medioambiental por los recursos que supone la producción cárnica, nos vamos a centrar en el consumo como base de una alimentación saludable.

Porque antes de eliminar o restringir los productos de origen animal de la dieta o de cambiar los hábitos alimentarios, hay que informarse.

Y no poner en riesgo la salud.

Y en este sentido, hay mucha controversia de nutricionistas y dietistas que consideran que la carne, en su justa medida, es necesaria y de los que aseguran que eliminarla por completo de la dieta no entraña ningún peligro.

¿Qué es una alimentación saludable?

Lo primero que debes saber antes de iniciar cualquier tipo de alimentación, ya sea vegetal u onmívora, es a qué nos referimos cuando hablamos de una alimentación saludable.

Porque puedes llevar una dieta sana, tanto comiendo carne como sin comerla.

Y es que, lo fundamental es consumir todos los nutrientes, macronutrientes y micronutrientes, que el organismo necesita para su correcto desarrollo y funcionamiento.

En cuanto a los macronutrientes necesarios para el ser humano hablamos de:

  • Carbohidratos: simples y complejos.
  • Proteínas
  • Grasas

Todos ellos, nos proporcionan la energía metabólica que el cuerpo requiere para realizar sus funciones básicas.

Y aunque tu objetivo sea bajar de peso, debes incluirlos en tu alimentación.

Respecto a los micronutrientes, los esenciales son:

  • Vitamina B12
  • Calcio
  • Cinc
  • Yodo
  • Hierro
  • Omega 3
  • Vitamina D

¿Qué macronutriente tiene la carne para que nuestro organismo la necesite?

En realidad, ningún alimento es imprescindible, porque lo importante es saber combinarlos para obtener de cada uno de ellos todos los nutrientes que hemos visto.

La principal fuente de proteínas en una persona que come de todo suele provenir de la carne.

De ahí su importancia en cualquier dieta. Sobre todo, en personas que necesitan un extra como las embarazadas, lactantes, deportistas o personas desnutridas en algunos países.

Pero en realidad, se pueden obtener proteínas de alimentos de origen vegetal, sin consumir nada de carne.

Lo que ocurre es que las proteínas vegetales no contienen los 8 aminoácidos esenciales que sí contiene la carne. Aunque algunos productos como la quinoa, los garbanzos, el tofu o los pistachos sí los llevan.

Por eso, muchos nutricionistas aconsejan el consumo de carne moderado, y especialmente de las carnes blancas y las aves.

La Vitamina B12 y su carencia en la dieta vegana:

En una alimentación vegana al 100% puede haber un déficit igual que si comes carne y no consumes otros nutrientes.

Pero si te estás planteando restringir el consumo de productos animales, has de tener claro que, dentro de los micronutrientes necesarios, solo hay uno que no puede obtenerse con una alimentación 100% vegetal.

Es la Vitamina B12.

Por eso, los veganos tienen que suplementarse con una dosis diaria para evitar ese déficit que no obtienen de sus menús.

 Entonces, ¿es peligroso ser vegano?

A esta pregunta, también encontrarás diferentes respuestas.

Pero para nosotros, lo más importante es que sigas una dieta equilibrada y perfectamente diseñada.

Y si quieres llevar un tipo de alimentación concreta o estás pensando en pasarte al veganismo, lo mejor será consultar con un nutricionista.

Porque este es uno de los casos en los que contar con un dietista profesional es imprescindible para no poner en riesgo tu salud.

Desde Escudiet, los alumnos siguen un método educativo que se centra en aprender a comer saludable de forma que obtengan un peso ideal y que puedan mantenerlo para toda la vida. Sin el esfuerzo que al principio suponen todas las dietas de pérdida de peso.

Por tanto, puedes limitar el consumo de carne e incluso dejar de comerla siempre y cuando lleves un control profesional y sepas claramente cuáles son las necesidades nutricionales del organismo.

Consulta con un nutricionista, que te haga controles periódicos y que pueda diseñar tus menús de acuerdo a tus gustos o preferencias.

Y no cambies tu alimentación de forma drástica ni siguiendo una moda, sino hazlo por convicción y poco a poco.

Cómo cocinar en Navidad sin que afecte demasiado a la báscula

¿Estás buscando la manera de cocinar en Navidad con menos calorías para no estropear una dieta de pérdida de peso o simplemente mantener tu peso ideal?

Mazapanes, turrones, mantecados, bombones, cenas de empresa, comidas con amigos, salsas, embutidos… hay que ver qué bueno está todo lo que engorda, pero cuidado porque puedes pagar muy caro tanto exceso.

Lo primero es la salud.

Tanta comilona con salsa y tanto dulce súper calórico puede afectar a tu salud, sobre todo a la cardiovascular.

Si no cuidas un poco lo que comes, puedes sufrir subidas de colesterol, un incremento de la tensión arterial y como no, subirás en kilos, algo que no es nada saludable.

Y sí, son fiestas, pero no pueden suponer un riesgo para tu salud si abusas de los menús con salsas, ingredientes ricos en grasas, aperitivos fritos y mucho azúcar. Por si esto fuera poco, el alcohol llega casa por Navidad en forma de vino, cerveza y cócteles.

No puedes escudarte en eso de “una vez al año no hace daño” porque seguro que el resto de meses, aunque te cuides más, no llevas tan a rajatabla tu dieta y tu ejercicio.

Pero hay trucos para superar con éxito la Navidad si estás a dieta. Aunque aquí te proponemos algunos consejos a la hora de elaborar tus menús de estos días de fiesta.

1. Horno, plancha y vapor para compensar los excesos

A ver, es Navidad y alguna salsa y algún frito tienes que comer, para compensar tienes que atreverte a descubrir las bondades de la cocina al vapor, al horno o a la plancha.

Intenta no pasarte con las grasas saturadas de los embutidos, carnes y pasteles. Como siempre, haz del aceite de oliva tu mejor aliado y combínalo con pescado azul rico en propiedades cardiosaludables.

2. No piques entre horas

Está muy bien que cocines hasta en vacaciones, pero oye, no vayas a picar mientras lo estas haciendo. De todos modos, si no puedes evitarlo ten a mano fruta de temporada que te saciará y es mucho más saludable que el turrón. Otra opción es tener cerca frutos secos como las típicas almendras que además son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes. Intenta saciarte de forma saludable

3. Haz cinco comidas al día.

Desayuno, almuerzo a las 11, comida, merienda y cena. Trata de que pase poco tiempo entre comida y comida para evitar ansiedad y los famosos atracones.

Presta especial atención al desayuno, que si es completo, te ayudará a rendir física e intelectualmente durante todo el día.

Y las cenas, que no sean demasiado tarde. Aunque, estos días, puede que te acuestes más tarde y eso ayuda a hacer la digestión y no irse a la cama con el estómago lleno.

4. Recuerda comer frutas, verduras y hortalizas

Equilibra con alimentos frescos los excesos de los días de celebración. Haz de las frutas y verduras tus mejores amigas y combínalos con alimentos ricos en hidratos de carbono para favorecer el tránsito intestinal y regular los niveles de colesterol.

5. Prueba las especias y olvídate de la sal

Ya sabes que la sal no es buena para la hipertensión y además produce la temida retención de líquidos. Puedes sustituirla por la sal hiposódica que venden en las farmacias o utilizar apio, especias o hierbas hierbas aromáticas.

Ten cuidado también con los alimentos precocinados, platos congelados, en conserva o enlatados, porque contienen mucha sal.

6. Mantente a raya con los dulces

Que si turrones, que si mazapanes, que si polvorones… ¡Toda una tentación y toda una bomba de calorías!

Como todo, todo en exceso es malo, así que date un capricho pero no te pases para mantener a raya la báscula. Un truco es compartirlos con tus compañeros de mesa. Para finalizar… ¡intenta no repetir el postre!

7. Cuidado con el alcohol

Lo de ahogar las penas en el alcohol ya no está de moda y la parte buena de todo esto es que te ahorras la resaca.

Bien es verdad que hay vinos así como cavas fantásticos y pocas cosas sientan tan bien como una copita o un digestivo después de una comilona.

Pero esa es la clave, solo una.

Además, intenta intercalar el agua con gas o limón para evitar dolores de cabeza el día después.

8. Ocho vasos de agua al día

Beber mucha agua es uno de los hábitos más beneficiosos para la salud y tienes que mantenerlo en Navidad.

De esta manera, facilitarás el tránsito intestinal e hidrataras el organismo.

Si te cansas del agua puedes sustituirla por infusiones como el té, sopas y zumos naturales. Evita los refrescos y si los tomas que sean ligth o cero.

9. Vigilar la báscula

No es bueno que te obsesiones con tu peso y menos en navidades.

No queremos que la báscula sea un instrumento de tortura, pero sí debes vigilarlo y si ves que subes de peso más de la cuenta ponte alerta.

10. Pide a los Reyes Magos un smartwatch

Ya sabes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) invita a practicar al menos 30 minutos diarios de ejercicio físico.

Una buena forma de hacerlo es caminar o subir y bajar escaleras. Además, puedes competir con tu familia para fomentar el ejercicio.

Para saber cómo vas tienes a las nuevas tecnologías como mejor aliada: puedes controlar cuánto andas y cuanto quemas a través de Apps, con tu smartwach o con un podométro de toda la vida

¡A moverse!

Así es que ya sabes que para tener unas navidades saludables, los días que no son fiesta intenta compensar los excesos comprando las raciones justas de comida (incluyendo los dulces navideños).

Para evitar pecar antes de las fechas señaladas. Cocina al horno, al vapor o a la plancha y limita el consumo de alcohol y refrescos.

Y si no lo consigues y te has propuesto que uno de los objetivos para el próximo año es cuidarte más y controlar de forma saludable tu peso, descubre nuestro método escudiet.

 

Cenas de empresa: 7 tips para disfrutar sin pasarte con las calorías

Cañas con la familia, dulces navideños, ir a ver las luces y merendar con los peques y sobre todo, las temidas cenas de empresa con los compañeros de trabajo ( y con los jefes).

En esta época del año son muy habituales esas reuniones en torno a una mesa.

Y aunque estés a dieta o tengas unos hábitos de vida saludables, no vas a ser la reina del brócoli en navidades, o el rey del smoothie de espinacas y manzana porque es imposible.

Nadie puede resistirse a las bondades de un buen mazapán y no vas a brindar con un batido détox porque para algo está el cava.

Eso sí, también sabes qué es posible mantener a raya las calorías y no sabotear los últimos meses que has cuidado tu alimentación para alcanzar un peso saludable. 

Te recomendamos llevar una “agenda de comilonas”. Sí, así sin anestesia, para que puedas decidir qué días te vas a permitir algunas libertades en tu dieta.

A continuación, te dejamos con algunos consejos para asistir  a esa cena o comida de empresa aunque estés a dieta.

1. Date un respiro

Que no cunda el pánico.

Acepta que no podrás ir a entrenar tanto como quisieras porque son fiestas y están para disfrutarlas.

Perder alguna clase no va a cambiar tu cuerpo y puedes recuperar el ritmo en enero. Aunque ya sabes que tampoco es mala ideal ponerte a dieta antes de Navidad. 

Eso sí, puedes intentar ir a tus recados del día a día caminando y hacer de las escaleras tus mejores aliadas

¡También puedes ser la reina de la pista de baile en la cena de empresa! El caso es ir quemando calorías.

2. Bebe agua con frecuencia

El líquido elemento es el que mejor quita la sed y el más saludable.

Bebe antes de comer para saciar el apetito. Si puedes, ya que estamos en invierno, pide agua del tiempo y si quieres engañar un poco a la vista e imaginar que estas tomando un gin, haz que te la sirvan con una rodaja de limón.

Si no puedes resistir la tentación y te apetece beber un poco, elige una copa de vino seco porque suelen tener menos azúcar, rebaja el alcohol de las copas y opta por los refrescos light o cero.

3. Elige bien el plato principal

Aunque los entrantes sean ensaladas o sopas, tienen salsas o aliños y por tanto, calorías.

Céntrate en un plato principal que realmente te apetezca y te sacie.

Si aun así te apetece un entrante, que por algo estás en la cena de empresa, puedes pedirte una crema de verduras, una ensalada sencilla o un gazpacho. De postre está bien una macedonia de frutas o un sorbete.

4. Vapor, plancha y horno

El modo de cocinado es muy importante y huir de los fritos es fundamental para no abusar de calorías en la cena de empresa.

Nuestro consejo es que descubras las bondades de los platos cocinados al vapor, a la plancha o al horno. Tienen muchas menos calorías que los fritos, rebozados o las tempuras y están deliciosos.

5. Cuidado con las salsas

Sin duda, uno de los placeres de la vida es mojar pan. Pero ojo, que la báscula se puede volver loca.

Por eso, escoge siempre antes un plato con salsa de tomate (tiene menos calorías) en lugar de uno con nata. Si además puedes añadir un poco de chili mejor porque ayuda al buen funcionamiento del metabolismo y da un sabor muy rico que si te gusta, aportará más gracia al plato.

6. Evita el pan en exceso

 Sí, en los restaurantes los hay de todas clases y son rebonitos, pero cuidado porque son calorías que tu cuerpo no necesita

¡No picotees antes de que te traigan la comida! Lo que sí puedes hacer es comer una rebanada durante la cena, pero evitar la tentación desde que lo llevan a la mesa, porque comerás más de la cuenta.

7. La cantidad sí importa

Si estás en la cena de empresa y no quieres estropear demasiado la dieta, presta atención a las cantidades.

De  vez en cuando puedes saltarte la dieta, y eso en estas reuniones con amigos y compañeros es inevitable.

Eso sí, con moderación. No hace falta dejar el plato relimpio, evita terminar las guarniciones como patatas fritas y opta mejor por unas verduritas al vapor.

Como ves, no hace falta renunciar a asistir a esa comida o cena por el simple hecho de estar a dieta estos días. Lo más importante, es que disfrutes y no tengas ningún cargo de conciencia.

Por qué no es mala idea adelgazar antes de navidades

Adelgazar antes de las navidades tiene sentido y te vamos a dar algunas razones por las que debes plantearte hacerlo ahora en lugar de esperar al mes de enero para empezar desde cero una dieta.

Como nos pasa a todos, seguro que cada año nuevo lo inicias con propósitos y buenas intenciones.

Dejar de fumar, mejorar las relaciones con tu pareja o familia, cambiar tus hábitos alimentarios, ahorrar y hacer ejercicio son los más frecuentes.

Pero has de reconocer que la mayoría de las veces, muchos de esos retos que te marcas queden en el olvido. Y en el caso de hacer dieta, van pasando las semanas y el momento ideal nunca llega.

¿Te suena?

Este año, si estás a dieta en Navidad puedes seguir estos consejos, pero sí eres de los que cree que será mejor dejarlo para el próximo año y que adelgazar en las semanas previas es una tontería, quizás cambies de opinión al leer esto.

La ropa te sentará mejor

En Navidad, nos arreglamos más. Tanto si vas a cenar a casa de tus padres, tus hijos o unos amigos como si lo haces en un restaurante o acudes a un cotillón de Nochevieja.

Y, ¿no será mejor que te hayas quitado un par de kilos para que ese traje te siente mejor?

En realidad, si piensas por qué quieres perder peso, seguro que una de las razones es mejorar tu físico. Y qué mejor momento para disfrutar de ese cuerpo que una época en la que te compras ropa nueva o te pones algo diferente.

Comerás menos en días clave

Aunque parezca una contradicción, cuando te marcas una fecha para una dieta, los días previos te pones las botas, como suele decirse.

Y fijar enero o el fin de las navidades para empezar un régimen es una mala elección si sigues esta práctica. Porque no es igual, empezar un lunes de una semana cualquiera en la que no hay tantas tentaciones que hacerlo justo después de unos días en los que la comida nos persigue por todas partes.

Es decir, si eres de los que suele atiborrarse antes de una dieta, lo mejor es que busques otro momento y que te deshagas de unos kilos antes. Aunque luego quieras retomarla más en serio en enero.

Te resultará más fácil hacer dieta 

Estamos hablando de perder unos kilos antes de que llegue la semana de Navidad, no de ponerse a hacer una dieta estricta porque no tiene mucho sentido en plenas fiestas.

A no ser que tengas mucha fuerza de voluntad, odies los turrones y no vayas a salir de cena ningún día.

Si de verdad necesitas perder peso, o tienes claro que no quieres retrasar más el momento de empezar una alimentación saludable, te costará menos si empiezas antes.

Uno de los consejos que hemos dado en este blog para triunfar con una dieta es marcarte objetivos realistas y empezar poco a poco. Y reducir el consumo de azúcares, grasas y alcohol los días o semanas previas te ayudará a ir acostumbrando al paladar y al cuerpo.

Estarás más animado

Si adelgazas antes de navidades seguro que estás más animado para salir a cenar, ponerte ese traje que te has comprado para la ocasión y darte algún capricho sin remordimientos.

Porque si ya has perdido unos kilos y estás orgulloso con el resultado, tendrás ganas de seguir adelante y ponerte en serio cuando acaben las fiestas.

Y siempre es mejor pedir un café sin azúcar con un pedazo de bizcocho que comerte ese pastel además de añadir dos cucharadas de azúcar. ¿No crees?

Ahora ya conoces algunas razones por las que adelgazar antes de Navidad puede ser buena idea.

Estos consejos también te servirán en caso de que:

  • Te encanten los mazapanes, turrones, champán, salsas, polvorones y estés deseando que lleguen esas fechas para comerlos.
  • Tengas muchos compromisos de cenas y comidas, tanto de amigos como de empresa o compañeros de trabajo y no quieras renunciar a disfrutar al máximo de las comilonas.
  • Prefieras llegar a esas fechas con parte del trabajo hecho, para que las consecuencias de los excesos sean mayores que si te mantienes en el peso actual.
  • Tengas un fiesta y necesites abrocharte ese pantalón o vestido que tanto te gusta sin tener que salir a buscar una talla más o a la modista a que te lo arregle.
  • Quieras hacer dieta después de Navidad para alcanzar tu peso ideal y mantenerlo siempre.

Es cuestión de plantearte si realmente merece la pena que hagas un pequeño esfuerzo antes de que lleguen esas semanas en las que la comida centra la vida de todas las casas.

¿Estás decidido o prefieres seguir pensando en Año Nuevo para empezar de cero una dieta seria?