Comer en el trabajo estando a dieta es mucho más fácil con estos tips

Si tienes que comer en el trabajo y estás a dieta, no te queda otra que llevarte el tupper. Seguro que hay veces que ni paras 15 minutos para comer y eso a la larga, te pasará factura en la báscula.

¿Qué me llevo cada día que sea saludable, me aporte energía y no tenga demasiadas calorías?,¿como con mis compañeros o lo hago solo?, ¿dedico 10 minutos ó mejor 30?

Son preguntas que puedes hacerte y que te hacen dudar si ha sido buena idea ponerte a dieta sabiendo que no te da tiempo a regresar a casa a la hora de comer.

Lo primero que te diremos es que es importante masticar bien y digerir correctamente los alimentos.

Estos son procesos claves a la hora de hacer la digestión y puedes tener problemas en relacionados con este aparato si no comes bien.

Ni siquiera digerirás los nutrientes de forma adecuada.

Además, si tu organismo no absorbe los nutrientes, aumentará la sensación de hambre y, por tanto, el riesgo de sufrir sobrepeso.

Come tranquila, huye de las pantallas

Comer y trabajar a la vez es una mala costumbre que se está instaurando en nuestros días.

Con el auge de los negocios digitales, nuevos perfiles profesionales y el trabajo freelance está habiendo más problemas de salud debido a los malos hábitos a la hora de comer.

Hay que parar, coger aire y desconectar para luego seguir.

Tu salud no se verá resentida únicamente por el peso, sino que hay elementos en tu escritorio como son el ratón, el teléfono o el teclado que acumulan suciedad y polvo.

Estas bacterias campan a sus anchas por tu mesa sin que te des cuenta y suponen un riesgo importante porque puedes coger infecciones como resfriados o gastroenteritis.

Debes cuidar también tu postura corporal y llevar una alimentación saludable en la oficina. Te vamos a contar cómo puedes hacerlo.

Pica, pero pica bien

Es natural que te entre hambre a lo largo de la mañana o de la tarde.

Y sí, picar entre horas está permitido si son alimentos saludables, bajos en grasa, sin azúcares añadidos y que no aporten muchas calorías ¿Qué tal una manzana a media mañana?

Aquí tienes algunas ideas de picoteo saludable que puedes llevarte.

Si lo haces bien, llegarás con menos hambre y ansiedad a la hora de la cena y evitarás los temidos atracones.

 Lleva encima la cantidad exacta que vas a consumir para evitar comer de más.

Por ejemplo, coge un par de tortitas de arroz y no el paquete entero.

Cógele el gusto a los frutos secos

Sí, aportan calorías, pero también omega 3, fibra, selenio, proteínas y vitamina E.

Lo recomendable es que tomes un puñado de entre 6 y 8 nueces o almendras a media mañana o para merendar.

Así, aprovecharás los beneficios y quemarás las calorías a lo largo del día.

Debes saber también que los frutos secos son un gran aliado para prevenir las enfermedades cardiovasculares y coronarias.

Una botella de agua siempre al lado

Ya sabes lo importante que es una buena hidratación y para ello lo mejor es el agua.

Un truco: ten siempre una botella de agua al lado para ir tomándola a lo largo de la jornada laboral.

 Te aconsejamos también que sea de metal, que, además de ser más sostenible, conserva mucho mejor el líquido elemento. Olvídate del plástico y de reutilizar esa botella de agua mineral que compraste hace una semana porque tiene no es aconsejable.

Este hábito tan saludable de beber agua te quitará de antojos.

Igualmente, es importante que el agua esté fresca pero no demasiado fría porque podría perjudicar a tu sistema digestivo.

Come cada tres horas

Dicen los expertos que lo ideal es comer cinco veces al día, lo que hace que comer cada 3 o 4 horas sea lo más indicado para tener unos hábitos de vida saludables y no pasar hambre.

Esto es así porque las bajadas de azúcar en sangre provocan ansiedad y ganas de picotear casi siempre dulce.

Tienes que dividir tu dieta en dos comidas más fuertes: desayuno y comida y el resto más ligeras, en especial la cena.

Apuesta por las sopas, las ensaladas y las verduras en tu última comida del día.

Te recordamos que las frutas y los frutos secos son los mejores tentempiés a media mañana y a media tarde para comer en el trabajo.

Aprovecha el finde para cocinar

Piensa en que vas a tener una cita superespecial y quieres sorprender con tus platos para esforzarte en hacer un menú semanal rico y variado.

Si tienes que llevarte la comida a la oficina, que no sea siempre lo mismo. Puedes hacerte un montón de ensaladas, una cada día y diferentes con legumbres, arroz, pasta integral, quinoa…

Lo suyo es que el fin de semana lo dedique a hervir la pasta o cocer las legumbres y así ya solo tienes que aliñar y añadir ingredientes frescos antes de irte a la oficina.

Y si tienes microondas para calentar, también puedes prepararte alguna crema de verduras.

Planifica tu menú semanal

Que comas en la oficina no es que tengas que comer mal, sino que puedes planificar un menú saludable para la semana y seguir con tu dieta de pérdida de peso.

Así, si no se te ocurre en el momento qué cocinar, lo tienes por escrito.

Muy recomendable es tenerlo en la nevera con un imán. ¡No te quedará más remedio que verlo!

Muchas veces, nos agobia solo el pensar qué comer cada día y con la pereza recurrimos siempre a lo mismo. Cuando estás a dieta, acabas con lo de siempre y al final eso hace que no llegues hasta el final y no consigas tu objetivo.

Aquí tienes algunos tips para no abandonar tu dieta antes de tiempo.

Delicias de tupper

Es lo más practico para comer en el trabajo y elige los de cristal frente al plástico porque conservan mejor los alimentos.

Intenta eso sí, cocinar a la plancha, al vapor, al wok o en papillote.

Una clásica ensalada es una buena opción. Aunque si quieres bajar algunos kilos, evita las salsas y añade una cucharada de aceite de oliva o hierbas aromáticas que dan sabor.

Aunque, si te apetece innovar puedes probar con una ensalada de gulas y salmón, un arroz con setas, atún encebollado o lomo de salmón con salsa teriyaki sobre verduras salteadas.

Todo riquísimo, fácil de cocinar y conservar.

Puedes seguir algunos blogs y canales de cocina para buscar ideas para tus platos para comer sano siempre, tanto en casa como en el trabajo.

Controla las porciones

Hazte las raciones justas para saciarte y evitar caer en picoteos calóricos o azucarados.

Además, es bueno que también lleves una rebanada de pan integral (que así controlas la ración justa), que te aportará hidratos saciantes y fibra.

No es cuestión de quedarte con hambre, si no de comer lo justo. Porque si algún compañero lleva algo más apetecible puede tentarte para probar su exquisito menú.

Como ves, es posible estar a dieta y comer en el trabajo siempre con estos consejos sencillos.

Te recomendamos que, comas donde comas, transformes tus hábitos de vida en saludables con una dieta variada y equilibrada. No te olvides de tener un estilo de vida activo practicando un mínimo de 3 horas a la semana de deporte o al menos, caminando.

Consejos muy fáciles para recuperar la rutina saludable después del verano

La vuelta a la rutina es lo más duro de septiembre. Seguramente, te sentirás más cansada de lo normal, con dificultades para concentrarte y menos ágil mentalmente, pero quieras hacer una dieta después del verano para volver a la rutina con unos hábitos más saludables.

Así es que, te vamos a dar las claves alimenticias para superar esta depresión post vacacional y además volver a tu peso ideal sin mucha dificultad.

La vuelta de las vacaciones siempre viene acompañada de algún kilo de más.

Por un lado, nos relajamos y dejamos de hacer ejercicio de forma tan regular (para eso estamos de vacaciones). Y, por otro, no controlamos tanto la alimentación y nos dejamos llevar por las cervecitas, las tapas y algún que otro helado.

En septiembre es la vuelta al cole y también la vuelta a la rutina, incluyendo retomar una dieta saludable.

La clave es marcarse objetivos como comer bien y dejar atrás esos kilos veraniegos.

Si esto lo tienes claro, vamos a echarte un cable para que vuelvas a tu peso ideal casi sin darte cuenta en este nuevo curso.

Septiembre también es el mes para comenzar a cuidarse y crear nuevos hábitos.

Disfruta comprando en el mercado

Los alimentos frescos, además de estar mucho más ricos, son más saludables. Ahora toca volver a comprar al mercado de toda la vida porque vas a encontrar mejores alimentos.

Intenta ir al supermercado únicamente cuando necesites productos de higiene, limpieza o alimentos en conserva. E incluso si eso lo puedes evitar y tienes cerca una droguería, mejor.

Apuesta por los pequeños comercios locales para comprar alimentos frescos y de calidad.

Somos lo que comemos, así que no te importe invertir un poco más en las tiendas tradicionales porque te lo llevarás en salud.

Distingue entre alimentos y procesados

Una cosa es un producto, que normalmente está ultraprocesado, y otra muy distinta un alimento.

Apuesta siempre por los alimentos para cuidar tu salud y alimentación. Recuerda que esto será mucho más fácil si haces la compra en el mercado tradicional, como ya te hemos aconsejado antes.

Los supermercados suelen estar llenos de productos que se comen, pero no de alimentos realmente.

El siguiente paso es consumir los productos de temporada. En otoño es tiempo de nueces, castañas, boniatos, setas y aprovecha todas las bondades de la hipocalórica calabaza.

Así, además, evitarás conservantes, aceites y azúcares añadidos que poco bien le harán a tu organismo.

 Alimentos que te dan energía

También debes darle una oportunidad a alimentos que te ayudarán a sentirte menos cansada como son el aceite de oliva, el pescado azul, la chía, el aguacate o los frutos secos.

Estos alimentos, igual que los granos enteros como la pasta o el arroz integral, te aportarán mucha energía para afrontar la vuelta a la rutina.

El tomate y la zanahoria te aportarán antioxidantes que además mejorarán tu piel y contrarrestarán los efectos perjudiciales del sol. Además, debes acompañarlos con frutas como el melón, la sandía, deliciosos cítricos, melocotón o arándanos.

¡No te olvides de las legumbres!

Puedes hacerte ensaladas de lentejas o garbanzos para ganar proteínas, hidratos y vitaminas. El huevo también es un buen aliado para levantar el ánimo.

Por último, date un capricho de vez en cuando en forma de chocolate negro.

 Olvídate de la retención de líquidos

Al estar de vacaciones sin horarios y fuera de casa, seguramente notes como tu tránsito intestinal no es tan regular como de costumbre. Además, suele aumentar la ingesta de grasas y azúcares en perjuicio de la fibra.

Recuerda también que debes beber de 1,5 a 2 litros al día para que tu cuerpo funcione con normalidad. Además, los horarios se descontrolan que, junto a la falta de ejercicio, harán que tiendas a hincharte y retener líquidos.

El remedio es volver a coger el hábito de beber mucha agua. Por ejemplo, puedes beber un vaso antes de las comidas y durante otro. De esta manera, te hidratarás y saciarás tu organismo, lo que hará que comas con menos ansiedad.

Otro truco es siempre tener al lado una botellita de agua ¡Beberás casi sin darte cuenta!

SI ves que esto no es suficiente, recuerda que hay remedios como el té, la alcachofa, la piña o la cola de caballo, que son diuréticos estupendos que complementarán a la perfección tu dieta saludable.

 Organiza tu menú semanal

Coge papel y lápiz y planifica lo que vas a comer y cenar todos los días de la semana. Así solamente comprarás lo que necesites en el mercado ¡Ahorrarás tiempo, dinero y ganarás en salud!

Por ejemplo, el domingo por la tarde puedes dedicarlo a idear tu menú ideal. Cocina y congela en varios tuppers. Así solo tendrás que sacar el tupper la noche antes y voilá, un plato delicioso y diferente cada día.

Te contamos un truco: ensaladas en bote caseras.

En un bote de cristal coloca lo verde abajo (escarola, lechuga, canónigos, espinacas…) y mete encima los demás ingredientes (tomate, atún, pollo, frutos secos…). Ahora cierra muy bien el bote y a la nevera. Te aguantará varios días sin oxidarse. Cuando vayas a comerlo alíñalo y listo.

Diviértete en la cocina

Ahora es el momento de ponerse con las manos en la masa y cocinar lo que te vas a comer.

Piénsalo, ya tienes alimentos, que no productos, en tu despensa y toca elaborar sabrosos y saludables platos.

Si la plancha llega un momento que te aburre no te preocupes, seguro que tienes un microondas o un wok. No te olvides tampoco de que los alimentos cocinados al vapor quedan exquisitos.

De esta manera, vas a estar al tanto de todo el proceso para no añadir grasas o fritos que son poco saludables.

Si te cuesta ponerte en los fogones o tienes poca imaginación, no te preocupes porque puedes hacerlo desde el móvil con Apps como Hatcook o Nooddle. También tienes muchos canales y blogs de cocina que puedes seguir donde encontrarás siempre ideas para tus platos.

Seguro que también puedes apuntarte a cursos de cocina o pedir a amigos o familia que te echen una mano.

Ya verás como dentro de unos meses estas hecho un cocinillas y dejarás a más de uno con la boca abierta.

 Stop alcohol

Las bebidas alcohólicas tienen un montón de calorías vacías que te harán coger peso.

Es cierto que no pasa nada por una copita de vino o una caña, pero hasta ahí. Reduce al máximo el consumo de alcohol.

Seguro que este verano, como es normal, ha caído algún que otro cóctel, cañas o digestivo.

Ahora es el momento de volver a la normalidad y reducir su consumo para ocasiones especiales.

Cuando salgas a tomar algo, opta mejor por un agua con gas, hielo y una rodaja de limón.

Puedes también pedir cerveza sin alcohol o combinados sin alcohol, pero cuidado aquí porque suelen llevar muchos azúcares.

Gracias a estos consejos seguro que llevas la vuelta a la rutina de forma más cómoda, sobre todo con los alimentos que mejoran tu estado de ánimo.

No te olvides de que muchas veces lo que engorda es el sofá y comienza ya a hacer algo de deporte. Hay algunos deportes que son ideales si no tienes la costumbre de hacer ejercicio que puedes probar.

Da la bienvenida a septiembre, al otoño y a tus nuevos hábitos de vida saludables.

 

Tapas ricas y saludables en casa: ideas para deleitar a tus invitados

Pasar tiempo con los amigos disfrutando de una buena comida es uno de los grandes placeres de la vida.

No hay nada mejor que sentarse a la mesa y picotear de un plato y de otro, pero cuidado porque esto puede repercutir en tu peso y, por tanto, en tu salud.

¿Qué tal si preparas unas tapas saludables a la vez que ricas?

No te pierdas este, nunca mejor dicho, delicioso post.

1. Gazpacho, un clásico que nunca falla

Si tienes invitados en verano o en una época donde el calor ya aprieta, este alimento siempre es un buena opción.

Solo necesitas tomates, pepino, pimiento, cebolla, y una puntita de ajo para ofrecer un plato fresquito y nutritivo.

Si quieres darle tu toque personal puedes servirlo en botellas pequeñas de cristal y beberlo con pajita.

O adornarlo con un poco de orégano para darle color y un toque más coqueto.

Incluso, añadir cerezas o fresas junto a los tomates, también puede dar un resultado original y un sabor diferente al clásico gazpacho.

 

2. Huevos rellenos de aguacate

¿A quién no le gusta el huevo? A no ser que sean alérgicos, es muy probable que a la mayoría de tus invitados les guste.

Lo primero que tienes que hacer es poner a cocer los huevos.

Una vez listos, refréscalos con agua, pélalos y córtalos por la mitad.

Luego, coge un bol para echar el aguacate ya pelado junto con una de las yemas de los huevos.

Después, añade un poco de mayonesa ligera, zumo de limón, garam masala, sal y pimenta. Mézclalo todo bien y tienes la el relleno de los huevos.

Una vez hecho esto, rellena las mitades de los huevos. A la hora de servir, puedes acompañar este plato con anchoas, tomates secos, pepinillos o aceitunas.

3. Espaguetis de calabacín con gambas al ajillo

Corta los espaguetis de calabacín junto a los dientes de ajo y resérvalos. Exprime un limón y ralla su corteza.

Ahora toca dorar los ajos en una sartén y una vez tengan color añade las gamas.

Puedes añadir especias, si te gusta el picante, como el chile.

Agrega también el zumo y la ralladura de limón junto con una pizca de sal. Si te apetece puedes agregar también un poco de caldo de verduras.

Para finalizar espolvorea queso y decora con unas hojas de albahaca, que aportarán un aroma inigualable.

4. Carpaccio con parmesano

Rápido y muy exótico. Cualquiera no se resiste a un buen carpaccio y si, además lo presentas bonito y lo decoras con gusto, desaparecerá del plato e seguida.

El carpaccio es un plato delicioso y ligero que hará las delicias de tus invitados.

Añade un toque de parmesano y aceite de oliva virgen extra para completar un plato fácil y delicioso.

5. Mejillones con vinagreta, tomate seco y limón

Los mejillones tienen muy pocas calorías, así es que si quieres algo sano que no engorde y puedan comer hasta los invitados que estén a dieta, apuesta por mejillones.

Pica finitos los tomates secos en aceite.

Coge el mortero para moler aplastar el ajo, el chile y las avellanas. Asegúrate de que todo quede bastante deshecho, aunque las avellanas quedarán sólidas para aportar textura al plato.

Añade a esta mezcla el zumo de limón, un poco de sal y el aceite para emulsionar.

Une vez hecho esto toca ocuparse de los mejillones: límpialos, y ponlos al vapor con un colador para que se abran.

Otra opción es hacerlo en una sartén tapada con un chorrito de aceite o en el microondas (pero poco a poco, no todos a la vez). Limpia a valva y sírvelos con una vinagreta y cebollino súper picado.

Ahora ya está todo listo para darte un homenaje de lo más marinero. Aquí puedes ver la receta y una imagen. ¡Verás como te apetece hacerlos!

6. Paté de alcachofas y dátiles

No hay picoteo que se precie sin algo para untar. Te proponemos un paté diferente, fácil y saludable.

Necesitas alcachofas en aceite y tres dátiles.

Preparación: 

Escurre primero las alcachofas y deshuesa los dátiles. Luego, échalos al vaso de la batidora, añade un buen chorro de aceite y zumo de limón a partes iguales (más o menos 5 cucharadas soperas).

Ahora toca batir hasta que hayas conseguido una pasta uniforme lista para untar. Añade sal en escamas y poco de pimienta para que esté de vicio.

Una sugerencia: puedes servir diferentes panes, tostadas e incluso crakers en sus múltiples versiones.

7. Salpicón de pulpo

Lo primero que tienes que saber es que si has comprado el pulpo fresco, tienes que congelarlo veinticuatro horas.

Tienes que descongelarlo en el frigorífico el día antes de realizar el salpicón para que lo haga lentamente.

Una vez que esté congelado, tienes que cocerlo durante media hora en una olla con mucha agua y sal hasta que hierva.

Luego el pulpo debe reposar unos viente minutos, para escurrirse bien y cortarlo en trozos con una tijera.

Una vez esté lista esta parte coge una ensaladera grande, echa el pulpo troceado y añade un diente de ajo bien picado y cebolleta. Pica finito también el pimiento verde y rojo y añádelos a la mezcla.

Por último, añade también el aceite de oliva virgen extra, el vinagre, el Pimentón de la Vera, un poco de perejil y sal. Mételo en la nevera durante media hora antes de servir.

Ya verás cómo triunfas con esta receta.

8.Presa de cerdo ibérico semicurada

Los amantes de la carne están en todas partes. Así es que, si tienes invitados en casa, un aperitivo o plato de carne no puede faltar.

Para hacer la presa necesitas:_

Primero, mezclar bien la sal con el azúcar y el pimentón ahumado. Después, preparar los 500 gr. de presa: realiza un lecho con un 1/3 de la mezcla en una tartera; limpia la carne de la grasa exterior y cúbrela con el resto de mezcla. Tapa la comida e introduce el recipiente en la nevera durante 24 horas.

Una vez haya pasado este tiempo, limpia bien la carne para despojarla de restos de sal y azúcar.

Ahora ya puedes cortarla en lonchas para consumir. Lo mejor es que sean finas porque el resultado se saborea mejor ¡es carne ibérica!

Para que te dure el resto de la carne preparada envuélvela en film de cocina.

Puedes servir este plato en tostadas, pan con tomate, regañás... ¡Creatividad al poder!

9. Milhojas capresse

Berenjenas a la plancha, queso parmesano, tomate (cocinado o crudo, como prefieras)… todo en rodajas y a construir una torre.

Puedes añadir pesto o aceitunas negras. Un plato original, saludable y de lo más vistoso ¿no crees?

10. De postre: macedonia de frutas

No hay cena sin postre y nada mejor que la clásica macedonia.

Toda clase de fruta es bienvenida en este plato: prueba con cuatro naranjas, dos nectarinas, dos plátanos, una raja de melón, dos kiwis, arándanos, cerezas…

Si te apetece cocinar un poco, añade almíbar casero: pon agua en un cazo con azúcar hasta el punto de ebullición. Pero si estáis a dieta, este paso olvídalo.

Dos minutos después, lava bien las frutas y pártelas en trocitos.

Coge un cuenco grande y vuélcalas. A continuación baña esta mezcla con zumo de limón para evitar que se oxiden.

Mientras tanto, exprime cuatro naranjas y añádelo a la fruta junto con el almíbar que has preparado.

Luego tapa la mezcla y llévala al frigorífico para que esté fresquita. Seguro que te queda una macedonia deliciosa.

Ya ves que disfrutar de la amistad y de la comida saludable no está reñido, tan solo hay que echarle un poco de imaginación al asunto ¿Qué tal gazpacho de sandía o de melón? ¿Y si añadimos también calabacín a las milhojas? Seguro que con un poco de práctica y creatividad tus aperitivos se harán famosos.

 

Ayuno intermitente: diferentes opciones sin arriesgar tu salud

El ayuno intermitente, ¿es una moda demasiado arriesgada que no deberías seguir?

Es una de las preguntas más habituales que mucha gente se hace sobre esta práctica cada vez más habitual para perder peso o desintoxicar.

En realidad, se trata de una manera de descansar el organismo, limitando las horas en las que ingieres alimentos y concentrar tus comidas del día en un horario más corto.

Por ejemplo, en lugar de desayunar a las 9, comer a las 14, merendar a las 17 y cenar a las 22, el ayuno intermitente podría consistir en hacer tus 3 ó 4 comidas de 8 a 17, y no volver a comer, solo beber, hasta el día siguiente.

Hay distintas maneras de hacerlo, pero lo más recomendable es que consultes con un nutricionista o dietista, sobre todo si tienes algún problema de salud.

Desde Escudiet, nuestra recomendación para lograr tu peso ideal es siempre cambiar tus hábitos alimentarios, aprender a comer más saludables y darle a tu cuerpo todos los nutrientes que necesita cada día.

Y es que, en algunos casos particulares, su práctica es un riesgo (diabetes, embarazo, lactancia, bajo peso…).

Así es que, si quieres hacer algún tipo de ayuno, consulta antes con un especialista y que te controle durante ese tiempo.

Ayuno intermitente: sus principales beneficios

Más allá de bajar de peso, el ayuno intermitente tiene más ventajas si se hace de forma consciente, y siempre y cuando no estés en esos grupos no recomendados para llevarlo a cabo.

Uno de los beneficios más destacados, según varios estudios y expertos, es que restringir las calorías de forma temporal e intermitente, reduce los factores de riesgos de enfermedades como el cáncer, cardiovasculares o neurodegenerativas.

También algunos informes científicos, aseguran que un ayuno intermitente controlado mejora la sensibilidad a la insulina, regula la presión sanguínea e incluso reduce algunos síntomas de la esclerosis múltiple.

Y, por supuesto, ese descanso en el período que elijas, ayuda a reducir la grasa corporal y, por tanto, a bajar de peso.

Así es que, esa limitación de consumo durante unas horas, tiene sus ventajas. Y son éstas, las que han hecho del ayuno una “moda”.

Echa un vistazo a lo que opinan algunos expertos de los distintos tipos de ayuno que existen.

Tipos de ayuno intermitente

 Hay diferentes formas de comenzar un ayuno intermitente. Y puedes adaptarlas a tus necesidades y a tus rutinas.

Pero las más conocidas son: el ayuno 16/8, 24 y 48 horas ingiriendo solo líquidos.

El ayuno 16/8

Consiste en descansar durante 16 horas. Es decir, no comer nada en esas horas, excepto líquidos sin endulzar, y hacerlo solo las 8 horas restantes.

En las horas de comida, hay que seguir una dieta saludable, sin excesos y sin pasarse con el azúcar y las grasas. Come lo que necesitas para estar bien, ni más ni menos.

Ejemplos de rutinas:

A las 13 horas, tu primera comida del día, a las 17 un tentempié o merienda y a las 21 horas la última. De esta forma, estarías en ayuno de 21 horas a 13 del día siguiente.

Podrías hacerlo al revés, comenzando por el desayuno a las 8, comida a las 13h, merienda a las 16 horas, y no comer nada hasta el día siguiente a primera hora.

Es cuestión de adaptarte a tus necesidades y tu ritmo. ¿Tienes más hambre por las mañanas y eres incapaz de saltarte el desayuno?

¿Las tardes se te hacen eternas y necesitas comer algo? Entonces, ayuna por las mañanas.

Ayunos 24 o 48h

En estos casos, se alterna un día o dos completos de ayuno con otro de comer normal el resto de jornadas.

La eficacia y resultados de estas rutinas, según distintos estudios, dependerá de ingerir todo lo que necesitas en un periodo más corto, haciendo un ayuno de al menos 12 horas.

Lo más fácil es hacerlo durante el sueño nocturno. Para eso, acostúmbrate a cenar pronto y a irte a la cama después de haber hecho la digestión. Nunca, menos de dos horas antes de cenar.

Aquí tienes algunos consejos de cómo hacer algunos de los ayunos más demandados sin poner en riesgo tu salud, pero ten siempre en cuenta tu estado inicial y tus necesidades.

¿Vas a hacerlo solo para adelgazar?

¿Necesitas una limpieza de organismo porque te has excedido? Esto es muy típico después de las Navidades o del verano.

Piensa bien el objetivo que tienes y ante cualquier duda, consulta con un nutricionista.

Hay casos en los que es mejor prevenir y cuando hablamos de salud, es fundamental.

Lo mejor es adquirir unos hábitos saludables, comer de todo, sin excesos, permitirte algún capricho de vez en cuando, y estar en tu peso ideal.

Dejar de comer no tiene por qué ser la solución.

Pero lo que sí es cierto, es que, si cenas temprano y ligero, favoreces el descanso nocturno y también mantienes tu peso ideal.

Tú decides. ¿vas a probar con algún tipo de ayuno intermitente? Déjanos tu opinión en los comentarios. Y si eres nutricionista, nos encantará leer tu punto de vista.

Opciones de desayuno saludable que te aportan energía sin incluir el café

El café es uno de los alimentos más comunes en el desayuno de los españoles. En sus distintas variantes, solo, con leche, cortado, caliente, con hielo…. muchas personas no salen de casa sin su café de primera hora del día.

Y los que no lo hacen en casa, lo toman fuera o a media mañana, cuando hacen un descanso en sus puestos de trabajo.

La mayoría cree que “lo necesita” para empezar el día con energía, para activarse y afrontar con vitalidad el resto de la jornada. Pero en realidad, sus efectos casi inmediatos desaparecen a las pocas horas.

Seguro que, si eres de esas personas que comienzan con un café, no es el único que tomas y sientes que cada X tiempo necesitas tu dosis de cafeína para continuar.

Puede que estés un poco harto de desayunar siempre lo mismo, de que tu médico te haya recomendado eliminar el café de tu dieta por algún problema de salud o simplemente quieras probar alimentos distintos.

Está bien. Has decidido dejar de tomar café o al menos, no depender de él.

Pero te preguntas, ¿qué puedo desayunar para tener energía sin incluir el café que sea saludable y esté rico?

Alternativas al café para desayunar 

Las opciones son muchas. Y en cuanto pruebes, verás como ya no “necesitas” esa taza que ahora consideras imprescindible.

Vamos a darte algunas ideas para que empieces el día con energía y disfrutes de tus desayunos, vayas donde vayas.

Macedonia de plátano y otras frutas

Sin duda todo un acierto a primera hora.

La fruta es siempre una alternativa saludable a cualquier otro alimento como el pan, la bollería o el café.

Puedes echarte en un buen bol lo que más te guste, naranjas de temporada, melocotón, piña, fresas… Pero te recomendamos que siempre incluyas un plátano porque su alta concentración de potasio, entre otros nutrientes, contribuye a que te mantengas con energía.

De hecho, solo tienes que fijarte en lo que llevan los deportistas siempre: bananas o plátanos.

Espolvorea con alguna especia como la canela, o añade algunas semillas, frutos secos o cereales integrales y será un desayuno completo y equilibrado.

Cuajada o tostadas integrales con miel

Aunque la miel tiene calorías y si estás a dieta para perder peso no deberías incluirla en tu alimentación, puedes endulzar tus bebidas o tus comidas con una cucharadita si quieres energía y no estás en plena dieta.

Y es que la miel, al contener azúcares permanece más tiempo en el organismo que la cafeína y te ayudará a afrontar bien el día.

Puedes echártela en una cuajada por ejemplo o en un yogur natural y añadir algunos frutos secos o copos de avena.

También puedes hacerte una tostada de pan integral con miel.

Eso sí, procura que el pan sea realmente integral, porque hay alimentos que aparentan lo que no son y este es uno de ellos.

De hecho, recientemente ha salido una nueva ley de etiquetado del pan para que no tengas más esa confusión.

Semillas de chía

La chía es uno de esos alimentos que últimamente son muy demandados por personas que buscan un estilo de vida saludable.

Es muy normal ver bolsitas con estas semillas en los supermercados.

Si aún no las has probado, opta por empezar el día con un puñado siempre mezclado en algún líquido o yogur e incluso en la fruta.

 Es una opción muy saludable como alternativa al café porque aporta mucha fibra, contienen una alta concentración de nutrientes, antioxidantes y ácido grasos Omega 3.

También tienen un gran poder détox, siendo perfectas para depurar el organismo.

Una infusión de hierbas y/o especias

Las infusiones se pueden tomar durante todo el año. Si hace mucho calor, quizás te apetezca más fría y en invierno, bien calentita te sentará fenomenal.

Aunque el té, por su teína, es similar a los efectos de la cafeína, puede que su sabor no te agrade mucho. Pero infusiones hay miles y seguro que encuentras alguna hierba que te guste.

Más allá del té, la manzanilla, la menta o el poleo, puedes escoger infusión de cola de caballo, de tomillo y llantén, de ginkgo biloba (ideal para la circulación), de espino blanco…

Ve probando y poco a poco dejarás de echar de menos el café en tus desayunos.

Si te gustan los sabores más intensos, recurre a infusiones hechas con especias como la cúrcuma o el jengibre.

 

Smoothie verde

Los batidos con hojas verdes o verduras varias triunfan cada vez más.

Y es que su sabor no es como te imaginas, sino que es bastante rico y además te aporta mucha vitalidad.

Al principio, puede resultarte extraño echarte zanahoria o espinacas, pero si lo mezclas con manzana, zumo de naranja, un poco de jengibre, pera o añades frutos rojos, su sabor cambia.

Enseguida notarás sus efectos sobre tu organismo y verás como te acostumbras rápido y no puedes prescindir de ellos.

Aquí tienes algunas ideas de batidos saludables con diferentes frutas y verduras que te puedes preparar en casa en pocos minutos. 

Zumos de fruta

Mientras que el café tiene pocas variantes, las posibilidades de los zumos son infinitas.

Puedes usar cualquier tipo de fruta de temporada y probar con distintas mezclas.

Nunca te vas a aburrir porque si quieres, cada día tienes una opción: manzana, plátano, melocotón, melón, sandía, naranja, pera, arándanos, fresas, papaya, mango, piña…

 Lo ideal es que no lo tomes solo, para que rebajar su índice glucémico. Añade algún otro alimento que retrase su absorción y que además te sacie como un bol con cereales integrales, copos de avena o semillas de chía.

Si tienes el hábito de tomar café, al principio te va a costar. Pondrás muchas excusas como que no tienes los productos o que no te da tiempo a prepararte otra cosa.

Pero es cuestión de probar, de ir acostumbrándote a nuevos sabores y de experimentar los efectos positivos sobre tu organismo. Sin darte cuenta, habrás cambiado tus hábitos hacia unos mucho más saludables.

¿Cuál es la alternativa al café que más te convence? Déjanos un comentario.

¿Evento a la vista? Disfruta cualquier ocasión sin sacrificar tu dieta

La vida está hecha para disfrutarla y uno de los mayores placeres es la comida, sobre la que gira cualquier evento u ocasión especial.

Pero en esas situaciones que vivimos, normalmente lo que más vemos y apetece son alimentos poco “saludables.

Puedes seguir algunos trucos si estás a dieta y tienes una boda, pero también si quieres celebrar un cumpleaños, acudir a una despedida o a una comida o cena con amigos.

Hay que ver qué rico que está todo lo que engorda y lo bien que sienta de de vez en cuando, sobre todo cuando son alimentos ‘prohibidos’.

Es imposible controlar todo el tiempo los alimentos que comes y llevar una alimentación saludable al 100%.

Este dato puede resultar negativo a la hora de perder peso y por eso, nace el concepto de ‘cheatmeal’ o el día trampa. Consiste en olvidarse de la calorías en determinados días, sin remordimientos.

¿Tienes una ocasión especial? Date un capricho

Para que una dieta sea adecuada debe incluir esos caprichos de vez en cuando, como un helado o un trozo de tarta, porque así disfrutarás más del placer de comer.

Evidentemente, el truco para ‘saltarse bien la dieta’ es controlar la cantidad y la frecuencia en la que cometes un exceso calórico.

Por ejemplo, si tienes una cena de amigos o un cumpleaños, tienes que permitirte beber un poco de vino, tomar aperitivos y probar el pastel.

Debes pensar que estos caprichitos son un extra en tu vida y debes reducir su consumo sin obsesionarte con prohibirlo.

Si interiorizas que no hay alimentos prohibidos te sentirás más libre a la hora de poder comer de todo y tu ansiedad bajará de forma considerable. Con todo esto, aunque pueda parecer una contradicción, aprenderás a detectar y limitar el consumo de alimentos poco saludables.

Comida saludable: rica, sabrosa y saciante

Ten en cuenta que la comida saludable es también deliciosa y no tiene nada que envidiarle en cuanto a sabor a la comida basura.

No dejes de mirar en internet mil y una recetas saludables y ligeras, solamente necesitas imaginación y práctica para hacerte unos menús riquísimos.

Otra cosa que debes saber es que hay días y días, pero no es bueno premiarte con una comida-capricho.

Así solo conseguirás que tu cabeza asocie los alimentos ricos en azúcares y grasas como una cosa buena.

Si de verdad quieres sentirte bien después de un día estresante ponte a comer frutas, verduras y alimentos cocinados al vapor o a la plancha. El verdadero premio es tener una buena salud y sentirse bien.

Asimismo, no solo las calorías y los azúcares son perjudiciales, sino que también existen las llamadas grasas trans o el azúcar refinado, que poco bien le harán a tu organismo.

Una vez sabes todo esto, ya puedes comenzar a comer mejor pero permitiéndote un extra en días señalados. ¡A nadie le amarga un dulce!

Alimentos que debes evitar

Un día es un día y es inevitable probar las salsas, el vino, la tarta  o incluso un digestivo.

Todos los embutidos grasos, los rebozados y fritos, aceites, mantequillas, salsas, dulces, el alcohol y sus calorías vacías, así como los aperitivos o la comida rápida, pueden hacerte aumentar de peso.

Pero solo si los conviertes en un hábito, casi sin darte cuenta.

Si el evento no lo has organizado tú y el menú depende de otras personas, busca algún alimento cocinado a la plancha, al vapor o al horno, que puedes tomar como plato principal sin abusar de las salsas.

Puedes darte el capricho que más te guste. Si te chiflan los dulces o los rebozados, pues opta por una de las dos cosas, pero no peques con los dos.

Eso sí, trata de evitar alimentos que puedes comer a diario y no abuses del resto para compensar este extra.

¡Controla los excesos!

Haz la lista de la compra y planifica tu menú semanal: una buena dieta saludable empieza el día de la compra.

Si te has pasado comprando alimentos ‘prohibidos’ te los vas a comer. Intenta evitar los pasillos de dulces y precocinados en el súper y no caerás en la tentación.

No tengas un día trampa fijo (por ejemplo, los viernes toca cenar burguer porque he tenido una semana muy dura y me lo he ganado).

Mejor traza un plan B para esto, que seguro que tu vida social da mucho de sí. Coloca tu extra en la bodas, en las reuniones con amigos, comilonas familiares, cumpleaños… Así solo te saltarás tu dieta una vez y no varias.

No almacenes dulces ni fritos: cuando no puedas más y te apetezca comer una pizca de algo hipercalórico es mejor que lo compres y lo comas el mismo día. Si lo almacenas acabarás comiendo de más.

Intenta anticiparte a la ansiedad: no compres aquello por lo que sientes debilidad y busca una alternativa saludable antes de que te entre hambre. ¿Qué tal comer fruta a media mañana o al merendar?

Engaña a tu mente: hay alternativas saludables a los aperitivos.

¿Qué te parece preparar en casa palomitas con poco aceite? Son mucho mejor que las patatas fritas de bolsa. Utiliza especias en vez de sal o salsas y apuesta por la fruta dulce como ciruelas o pasas en vez de postres con azúcares refinados como natillas o arroz con leche.

Estos trucos también sirven para elegir en un bufé o el menú de una boda.

¡Muévete!: Cuando sepas la fecha de celebración en la que, seguro, vas a pasarte, aumenta tu rutina de ejercicios tanto los días previos como los posteriores para compensar.

Agua y fibra: gazpachos, sopas y vegetales crudos (sobre todo de hojas) son a partir de ahora tus mejores amigos. Además, trata de incrementar la ingesta de verduras, fruta, legumbres o cereales integrales, todos ellos contienen mucha fibra que ayudará a tu bienestar.

Controla tu peso: es verdad que la báscula no puede obsesionarte, pero tienes que adaptar tu dieta a tus necesidades.

Si ves que te sobran unos kilos, debes limitar un poco el consumo de extras.

Escapa del sofá. Si pasas mucho tiempo sentada gastarás muy poca energía y tienes que comer menos para mantener tu peso ideal.

Piensa una cosa: por cada hora sentada 10 minutos de movimiento ¡Ya verás como da resultado!

Como has visto, con un poco de sentido común, planificación y ejercicio físico, saltarse la dieta  no es tan complicado.

Un último consejo: trata de evitar pensar eso de estoy a dieta porque puede generarte ansiedad por comer, tan solo tienes que llevar un estilo de vida saludable para detectar los extras pero sin limitarte en exceso.

Y recuerda que todo forma parte de una aprendizaje y debes conocer tu cuerpo, tus necesidades y tu peso ideal para tener un estilo de vida

Los mejores batidos de frutas naturales para el verano

Una de las mejores formas de sofocar el calor es a base de batidos de frutas naturales. Pero, muchas veces, no sabes qué echarle y cuál es la mejor combinación para que tus zumos tengan un sabor delicioso.

Con la llegada del verano entran ganas de beber más líquido y, además, fresquito.

Además de algunos snacks sanos que puedes llevarte a la piscina para picotear a media tarde o media mañana, si estás en casa, súmate a la moda de los smoothies.

Pero hay que tener cuidado con lo que tomamos, porque si eliges alimentos procesados contienen, estarás tomando una gran cantidad de azúcares que no es lo mejor para mantener tu peso ideal estos meses de calor.

Lo mejor es que tú mismo te hagas unos batidos en casa de lo más refrescantes.

Es la mejor forma de asegurarse que son 100% naturales y lo mejor es que, además de presumir en Instagram, vas a tardar lo mismo que en leer este post con algunas sugerencias junto con las propiedades.

¡A prepararlos y disfrutar ya!

Batidos de color verde

Espárragos, brócoli, lechuga, perejil, espinacas, uva blanca, kiwi, col…

Estos batidos vienen fenomenal para paliar la sensación de fatiga y cansancio.

Además, el hierro se absorbe mejor y mejoras tu salud cardiovascular.

Te proponemos un batido de kiwi, lechuga y menta

 ¿Cómo prepararlo? Así de fácil:

 Pela las peras y los kiwis y licúalos bien. Lava las ocho hojas de lechuga y mételos en la batidora.

Puedes añadir también sal, pimienta o azúcar

¡Tómatelo bien fresquito para desayunar o a media tarde!

Batidos de color naranja

Mango, calabaza, zanahoria, pimientos, albaricoques, melón, melocotones… Con estos batidos mejorarás el sistema inmunológico. Y, como siempre se ha dicho, la zanahoria es buena para la vista, por eso también mejorarás la capacidad visual.

Hazte un batido de naranja, melocotón y zanahoria.

batidos naranjas de frutas naturales

Prueba este auténtico cóctel de vitaminas añadiendo cuatro naranjas, dos melocotones y una zanahoria a la batidora.

Puedes picar también hielo y tendrás un granizado de lo más refrescante.

Batidos de color rojo

Tomate, col roja, pomelo rosa, fresas, granadas o remolacha.

Entre sus beneficios se encuentra el de prevenir y mejorar las enfermedades cardiovasculares y mejorar los daños causados por la radiación ultravioleta.

Así es que, si te gusta tomar el sol, es tu aliado perfecto.

Uno de los grandes remedios contra la resaca es el zumo de tomate y seguramente sea verdad por su gran poder antioxidante.

Aunque no hayas llegado a casa de madrugada siempre es bueno coger tres tomates, aceite de oliva, albahaca, sal y pimienta y mezclarlo todo bien.

La albahaca aportará intensidad ¡ten cuidado con no pasarte! Echa la sal al final junto con una pizca de pimienta y un chorrito de aceite. Sencillamente delicioso.

Si te apetece algo rico y con un color llamativo, te proponemos un batido de frutos rojos a base de arándanos, fresas y frambuesas.

Lo mejor es que añadas también un yogurt natural a la licuadora y lo mezcles todo. Ya verás lo rico que está.

Batidos de color azul y violeta

Moras, uva roja, arándanos, frutos del bosque, higos, ciruelas, achicoria, berenjenas, frambuesas…

Estas frutas tienen propiedades antioxidantes que mejorarán tu piel.

Te recomendamos un batido de arándanos, uvas y ciruelas que tendrá un color violeta espectacular.

Coge un puñado de arándanos, doce uvas, cuatro ciruelas (recuerda quitar el hueso), un poco de leche o yogur y un poco de miel. A la batidora y listo.

Batidos de color amarillo y naranja

Melón amarillo, papaya, piña, naranja, limón, mandarina, pomelo, maíz, albaricoque, melocotón, zanahoria, mango, nísperos y calabaza.

Estos alimentos tienen propiedades anti-inflamatorias, antivirales, antioxidantes y antihistamínicas.

¿Qué te parece preparar un batido de mango? Es súper fácil: necesitas dos mangos maduros y pelados, una naranja sin piel y sin pipas, un pimiento amarillo, jengibre y agua. Mételo en la licuadora y a disfrutar de la merienda.

Otra opción es combinar la papaya, el mango y la piña. Para ello debes coger una porción de papaya, un mango y tres rodajas de piña. Una vez esté triturado añade leche de almendras o de vaca más dos cucharadas de miel. El resultado es delicioso.

Batidos de color amarillo y verde

Espinacas, maíz, aguacate y melón.

Con estas frutas conseguirás mejorar las defensas y previenes las enfermedades asociadas a la vista como las cataratas.

Zumo verde de melón y espinacas: parece mentira pero estos alimentos combinan a la perfección.

Para prepararlo necesitas un cuarto de melón de la variedad piel de sapo, una manzana Golden, dos sticks de apio, unos 150 gramos de espinacas y medio limón.

Comienza echando el melón en la batidora porque, al tener más agua, arrastra mejor otros ingredientes.

Recuerda que debes tomar los zumos cuanto antes mejor, puedes añadir hielo picado para que se conviertan en granizados y si te gusta lo dulce, utiliza mejor la miel o estevia que el azúcar porque es más saludable.

Otro punto importante es que puedes combinar las frutas de todos los colores y, si has echado de menos el clásico batido de chocolate no te preocupes, porque puedes hacerlo ligero a base de cacao en polvo desgrasado y plátano.

Además puedes añadir frutos secos para añadir grasas saludables y un poquito de canela le va como anillo al dedo.

No te olvides de mezclarlo con un poco de leche para que te quede un auténtico manjar de dioses ¿Cómo lo ves?

Otro clásico del verano es la vainilla y puedes combinarla con fresas.

Para realizar este batido de vainilla y fresas vas a necesitar 8 fresas, 110 ml de leche desnatada, 120 gramos de yogur natural, un poco de miel, una o dos cucharadas de extracto de vainilla y 6 cubos de hielo.

El resultado es de lo más refrescante y si tienes niños les encantará.

También puedes sentirte como en una playa del Caribe con un batido tropical.

Puedes escoger cualquier fruta, pero te recomendamos el de kiwi, papaya y mango: pela la fruta y troceála, añade yogur de coco y a triturar. Ya verás que tendrás un batido con un sabor súper intenso

¡Anímate a experimentar con mil y un batidos este verano!

Entrenamientos HIIT: en forma en pocos minutos al día

Los entrenamientos HIIT están revolucionando el mundo del fitness dada su gran efectividad y sus resultados palpables en pocas semanas.

Lo mejor, a pesar de que son de gran intensidad, es que consiguen que estés en forma entrenando unos pocos minutos al día.

Es cierto que ya aprieta el calor del verano y todos nos agobiamos porque enseñamos más cuerpo, pero hacer ejercicio no es solo cuestión de estética. Hay que cuidar la salud siempre y, además de la alimentación, el deporte es esencial.

¿Tienes poco tiempo y nada de hábito?

Además de algunos deportes para principiantes que puedes empezar a practicar en cualquier época del año, los HIIT son una buena opción.

Porque son ejercicios cortos y efectivos (si eres constante, claro).

Todavía puedes llegar a tiempo a la operación bikini y lucir un cuerpo de escándalo este verano. Eso sí, desengáñate, el HIIT es un tipo de entrenamiento muy duro y puede resultarte agotador.

Pero hay rutinas que duran tan solo 4 minutos, con lo que ya no tienes la excusa de no tener tiempo para estar en forma.

Mucha gente habla ya de los High Intensity Interval Training (HIIT). Y es que, en apenas dos años, se han convertido en un ‘must’ en los gimnasios. El resultado de este tipo de entrenamiento es asombroso: puedes aumentar tu resistencia, mejorar tu musculatura y perder peso en muy pocas semanas.

La clave del HIIT es la combinación de intervalos con alta intensidad con otros más contenidos o incluso bajos.

Para prepararte psicológicamente y aguantar los picos altos, debes saber que es un tipo de entrenamiento de corta duración.

A continuación, te dejamos con dos tablas de ejercicios de 4 minutos (una en video y otra por escrito) muy efectivas a la hora de marcar músculo y perder peso.

Se trata de intervalos de ejercicios con intervalos de descanso de 8 segundos entre uno y otro.

Te van a resultar claves para ver cómo tu cuerpo evoluciona.

Te dejamos con ejercicios rápidos y muy fáciles que puedes hacer cada día en cualquier lugar.

1. Glúteos y brazos con Burpees

Ponte de pie como el ‘firmes’ de un soldado y de ahí pasas a ponerte en cuclillas apoyando las manos en el suelo.

Luego estira las piernas de un salto hacia atrás y quédate en posición de fondos.

Ahora toca volver a la posición inicial: de nuevo pega un salto para quedarte en cuclillas y luego otro para volver a estar de pie.

Tienes que estar así durante 20 segundos y trabajarás fenomenal los glúteos, los cuádriceps, los pectorales y los brazos.

2. Fortalece las lumbares

La zona lumbar es una de las zonas más castigadas del cuerpo y propensa a contracturas.

Una buena forma de fortalecerlas es tumbarte en el suelo boca abajo (como si fueras a volar como Superman) y subir los brazos y las piernas (únicamente deja el tronco apoyado en el suelo).

De esta manera, trabajarás las lumbares y los oblicuos a través de ejercicios durante, de nuevo, 20 segundos.

3. Glúteos y piernas con sentadillas 

Las famosas sentadillas son efectivas siempre.

Dedica otros 20 segundos haciendo sentadillas con salto. Tienes que impulsarte y subir los pies del suelo, con cuidado de no caerte, para aterrizar en cuclillas.

Ten cuidado de que la rótula no pase la punta del pie, es decir, que tu pantorrilla forme un ángulo de 90 grados para que no sufran las rodillas.

Gracias a este ejercicio fortalecerás las piernas, los glúteos y mejorarás el equilibrio.

4. Flexiones, un clásico que nunca falla

La teoría te la sabes: te acuestas boca abajo, apoyas los brazos fijándote en que las manos formen una línea recta con tus hombros con los dedos mirando hacia el frente, como la cabeza.

La punta de los dedos del pie, así como las manos, son lo único que toca el suelo.

Coloca los pies juntos y el cuerpo recto y trata de mantener las caderas alineadas para que todo esté bajo control y puedas trabajar los brazos de forma correcta.

Si no tienes suficiente fuerza para hacerlo así te decimos un truco: apoya también las rodillas pero  cruza los pies y levántalos.

Tienes que estar muy atento también al cuello para no hacerte daño: trata de estar lo más recto posible para que tus flexiones sean un éxito.

¡Recuerda que son tan solo 20 segundos!

5. Saltos de rodillas

Pueden parecerse a las sentadillas pero no son iguales.

En los saltos de rodillas tienes que estar de pie con las rodillas flexionadas saltando en esta posición.

Repite esto durante 20 segundos y verás cómo lo notas.

6. Trabaja los pectorales

¡Por fin un poco de relax!

Échate en el suelo con los brazos en cruz estirados. Ahora imagina que tienes que recoger algo para llevarlo hacia tu pecho.

Repite esto durante 20 segundos y prepárate para lo siguiente…

Es muy probable que ya estés agotado y sudando, pero queda poco y al final te vas a sentir muy bien.

7. Saltos verticales

Venga, que ya estamos terminando y este también te lo sabes: tienes que dar un salto y que tus rodillas acaben en el pecho.

Toma impulso desde la postura de tres cuartos en sentadilla y sube las dos piernas a la vez lo más alto que puedas.

Parece fácil, pero no… es un ejercicio bastante duro.

Debes acordarte, tanto en este como en otros ejercicios de salto, de aterrizar con la punta del pie para que el impacto sea lo más suave posible y que no sufran tus articulaciones.

Repite de nuevo este ejercicio durante 20 segundos.

8. Flexiones del arquero

Por último, pero no por ello menos importante, llega el clímax de los 4 minutos del entrenamiento HIIT rápido y efectivo: las flexiones del arquero.

Realiza una flexión, pero poniendo el peso de todo el cuerpo en cada uno de los brazos de forma alternativa.

Para realizar este ejercicio correctamente debes tener unos brazos, un abdomen y un pectoral muy fuertes.

Si estás empezando, quizás aún no sea el momento. Puedes probar y si ves que no eres capaz, dejarlo para cuando tengas un nivel más avanzado.

Haz varias repeticiones durante 20 segundos y podrás dar por concluida esta sesión.

Cuando termines, recuerda estirar todas las cadenas musculares del cuerpo.

Comienza con las piernas estirando gemelos, cuádriceps y sóleo (bajo los gemelos), con una pierna delante y otra detrás.

Luego, coloca una de las piernas sobre tu rodilla y haz como que te sientas para estirar el glúteo.

Después estira tus muñecas y tus hombros ayudándote con el brazo contrario, mueve también la cintura escapular y no te olvides del cuello tirando del mismo, a un lado y a otro, levemente con las manos.

Por último, estira tu espalda agarrando una barandilla o sentándote en el suelo con los glúteos sobre los talones y llevando las manos hacia adelante.

Son algunos ejercicios que combinan alta y baja intensidad que puedes hacer en cualquier lugar en solo unos minutos. Y si eres constante, notarás enseguida los resultados.

Cómo perder peso a partir de los 30: es más difícil pero se puede

A los 20 años se come de todo y no se engorda, pero la cosa cambia con el cambio de década. Si quieres saber cómo perder peso a partir de los 30, te contamos las razones por las que cuesta más y los trucos para lograrlo.

Y es que, cuando llegas a esa edad, parece que todo ensancha y lo que es peor, cuesta mucho más perderlo.

Pero no te preocupes que la solución es fácil: moverte, comer bien y por supuesto, ser constante.

Cambios en tu metabolismo

La cuestión es que el tiempo no pasa en balde y la masa muscular tiene un metabolismo más rápido que el tejido graso. Por eso, si lo que quieres es perder peso después de los 30 tienes que aumentar tu masa muscular.

El quid de la cuestión es que según van pasando los años tendemos a perder masa muscular y cuesta más que antes recuperarla.

Por eso, el metabolismo se vuelve más lento y cuesta más perder peso.

Si además eres mujer, todo esto se acentúa. Un ejemplo es que muchas no son capaces de perder el peso que han ganado en los embarazos.

Por si esto fuera poco, la pre menopausia y la menopausia suponen otro parón para el metabolismo. Todo un suma y sigue con los kilos que pueden poner en riesgo tu salud.

Olvida las dietas y empieza a comer bien

Nadie se lleva bien con las dietas y hasta cierto punto es normal.

¡Qué bueno está todo lo que engorda!

Pero ojo, también que lo que no engorda, lo saludable, está delicioso. Y además hay tips para no pasar hambre si es que necesitas una dieta para alcanzar tu peso saludable ideal.

No es cuestión de una dieta milagro, la cosa es que reeduques tu forma de comer.

Aléjate de los fritos, de los productos prefabricados, de los dulces (sobre todo de la bollería industrial) y apuesta por lo verde: frutas, verduras, hortalizas…

Es importante además que modifiques tu forma de cocinar: déjate llevar por las plancha, el horno y los alimentos al vapor.

Puedes calcular que una dieta saludable son alrededor de 1.400 calorías al día. Además, debes intentar comer cada 3-4 horas y 5 veces al día, así como beber dos litros de agua.

Ten en cuenta que la pérdida de peso, para que sea saludable y efectiva, debe ser lenta.

Márcate objetivos realistas para no frustrarte después. Tienes que creer en ti para llegar a tus metas ¡Ánimo!

¡Muévete!

Lo ideal es que practiques ejercicio físico unas cuatro o cinco veces a la semana durante una hora.

Si esto lo combinas con una alimentación correcta y eres constante podrás perder hasta 10 kilos en 6 meses.

Si te da pereza apuntarte a un gimnasio o simplemente, no sabes muy bien qué hacer para escapar del sedentarismo, solo tienes que echarle un poco de imaginación.

Hay algunos deportes para principiantes por los que puedes comenzar si no estás acostumbrado al ejercicio.

Puedes salir de ruta al campo los fines de semana y combinarlo con largas caminatas a buen ritmo los días de diario.

En verano, puedes ir a nadar o realizar deportes acuáticos que son de lo más divertidos. También puedes salir a bailar por la noche o apuntarte a clases. Hay un montón de variedades que van desde el ballet clásico, el contemporáneo, flamenco, danza africana o incluso bailes de salón ¿por qué no?

Hablando de coger ritmo, recientemente dos profesores de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura ha publicado un estudio sobre los beneficios del zumba ¡Anímate a probarlo! Cuéntaselo a tus amigas, seguro que os resulta súper divertido.

Otra opción es descargarte una aplicación en el móvil y marcarte una rutina de ejercicios cada día, aunque si no tienes fuerza de voluntad te costará más.

¡No digas que no te lo ponemos fácil!

De la misma manera, como tu cuerpo va cambiando y el músculo se reduce a la vez que la velocidad del metabolismo, es importante que realices ejercicios aeróbicos a la par que trabajes la resistencia muscular para poner freno a estos cambios.

El estrés, otro enemigo para perder peso

Con 30 años lo raro es no estar agobiada en el trabajo, pendiente de los peques, de la casa… Y claro, todo ello genera mucha ansiedad y estrés.

Aunque no te lo creas, el estrés es un gran enemigo a la hora de adelgazar ya que cuando los niveles de cortisol (las hormonas del estrés) suben, el metabolismo se vuelve más lento y consume menos calorías.

Por tanto, tienes que tratar de descansar bien y encontrar actividades para relajarte, como por ejemplo, el deporte.

Relájate y descansa

Debes tener tu propio ritual para desconectar y olvidarte de todo.

A estas alturas de la vida ya te conoces lo suficiente como para saber qué te funciona.

Una taza de roiboos un rato antes de dormir, una ducha relajante, unas velas aromáticas o leer una novela son algunos de los hábitos que mejoraran tu bienestar y tu metabolismo.

Por otro lado, realizar algún tipo de actividad física durante el día también te ayudará.

Como sabes el deporte genera endorfinas que terminan enganchando a quien lo practica habitualmente. De esta manera, el ejercicio se convierte en una actividad saludable por partida doble: te ayuda a quemar calorías así como a mejorar la masa muscular y además mejora tu equilibrio mental ¡Mens sana in corpore sano!

A partir de aquí puedes elegir lo que más te apetezca. ¿Qué tal una clase de pilates a última hora de la tarde para irte a la cama como nueva? Si por el contrario, necesitas más intensidad, el ciclo indoor será tu mejor compañero antes de dormir.

Dormir como un bebé

La falta de sueño influye también en la pérdida de peso.

Este factor está íntimamente relacionado con el anterior sobre el estrés y es que, cuando hay tensión acumulada normalmente hay falta de sueño y descanso.

No te asustes, es un problema bastante común a partir de los 30 años. Asimismo, es habitual dormir menos horas debido a que cada vez tenemos más responsabilidades.

Por tanto, tienes que intentar relajarte a última hora del día. Puedes ver tu serie favorita, realizar algún tipo de trabajo de artesanía, el típico punto de las abuelas y, súper importante, ¡Olvídate del móvil!

Ya no tienes excusa para no intentar al menos llevar unos hábitos de vida saludables que se traducirán en una pérdida de peso.

El calor del verano será tu mejor aliado a la hora de comer fruta fresca, gazpachos, realizar deportes de agua o pasear por la playa.

Te animamos a que intentes bajar de peso después de los 30 siempre tomándote tu tiempo a base de buenas costumbres, que, además de mejorar tu estética, mejorarán tu salud.

Esto es lo que te pasará si no tratas tu obesidad

Cansancio, respiraciones difíciles, ahogos, no poder subir esa cuesta… La obesidad no solo afecta a tu físico, sino que tienes un serio problema de salud que debes tratar ya para evitar males mayores.

No pueden entrarte los agobios con el verano a la vuelta de la esquina y pensar que vas a tener que llevar ropa más ligera y, por tanto, enseñar tu cuerpo.

Pero ojo, que los kilos de más no son solamente una cuestión estética, sino que se trata de tu salud.

No te pongas más excusas y plántale cara a la obesidad. Atrévete a un paso adelante por tu salud.

¿Sabes cuál es la diferencia entre obesidad y sobrepeso?

Cada persona tiene un peso ideal según sea su altura y su talla.

Esto se mide en base al Índice de Masa Corporal (IMC) que puedes y puedes calcularla de forma sencilla aquí.

La cuestión es que no puedes superar ese umbral de peso.

Si ‘solamente’ son unos pocos de kilos, entonces tienes sobrepeso y en este caso, podrás luchar contra este problema de manera más fácil.

Si por el contrario, sobrepasas de forma contundente tu IMC, sufres obesidad y tienes que enfrentarte a un cambio radical en tu vida para recuperar tu salud.

No te preocupes que es posible porque desde Escudiet vamos a proporcionarte herramientas para controlar lo que comes y llevar unos hábitos de vida saludables. Y un método seguro y controlado para lograr el peso ideal.

¿Por qué engordamos?

El estrés del trabajo, la familia, el cole… a veces es complicado tener unos buenos hábitos de vida.

Al final, dejamos de ir al gimnasio o de ir a caminar, comemos lo primero que pillamos o incluso lo hacemos fuera de forma habitual, lo que suele incrementar las grasas y azúcares.

Total, que te vuelves una persona sedentaria y propensa a coger, como mínimo, unos kilitos de más.

También debes saber que la genética influye. No todos los cuerpos son iguales ni responden de la misma manera ante un alimento concreto.

La asimilación de proteínas y grasas no es igual para todos. Por eso, vamos a conocer tu forma de comer y aconsejarte para que adaptes en su justa medida los nutrientes sin caer en el exceso.

Lo que sí es importante es controlar el exceso de calorías y azúcares.

Si nutrimos el organismo con un montón de calorías y luego no quemamos ni la mitad, irán progresivamente convirtiéndose en grasa corporal.

Lo mejor es alejarse de los precocinados, optar por los productos frescos y descubrir todo lo que la fruta y la verdura puede hacer por ti.

Aprende a comer bien

Las cosas como son, una hamburguesa o una pizza sientan divinamente de vez en cuando, pero claro, solo de tarde en tarde.

Además, ¿has probado una hamburguesa a base de lentejas? Te aseguramos que está de vicio.

La cuestión es que casi siempre consumimos los alimentos por su sabor y no por sus nutrientes.

Seguro que nunca te has fijado en una tabla nutricional para saber realmente con qué te estas alimentando. Sin embargo, somos lo que comemos y los excesos no se evaporan, sino que han llegado a tu cuerpo para quedarse.

Asimismo, muchos alimentos de baja calidad dan la sensación de saciedad engañando a tu cerebro.

¿De verdad que no te apetece comer bien? Vas a aprender un montón de cosas en Escudiet Plasencia.

¿Qué es lo que pasa en tu cuerpo cuando padece obesidad?

Problemas psicológicos, hipertensión, diabetes, problemas para hacer la digestión, artrosis… son solo algunas de las consecuencias a las que se enfrenta una persona con obesidad en su día a día.

De todo esto, lo más peligroso para la salud son las enfermedades cardiovasculares. La hipertensión, las enfermedades coronarias y los problemas respiratorios harán su aparición.

De igual modo, también afectará a la vesícula o el hígado. Al final el mal la obesidad afecta a todo el cuerpo.

También hay que tener en cuenta la movilidad, que suele reducirse bastante por causa de las grasas acumuladas, y que limita en alto grado a las personas en vida diaria.

Todo esto afecta en gran medida a la autoestima y puede frenar a la persona a la hora de pedir ayuda.

En Escudiet Plasencia te ‘reeducamos’ para que comas bien

Hay que prevenir la obesidad desde la más tierna infancia. Los pequeños deben saber comer bien para que de mayores sus hábitos sean saludables.

Si de todos modos el problema aparece vamos a ayudarte para que no te conformes con perder peso, sino que seas capaz de reinvertarte a través de métodos o programas que son capaces de modificar tus hábitos de conducta.

Así, tendrás un seguimiento personal par evitar recaídas y que además mantendrá a rayas las enfermedades asociadas a la obesidad.

Por tanto, algunos consejos para mejorar tu calidad de vida son por ejemplo tratar de hacer ejercicio.

Corre, camina, sube y baja escaleras, baila… cualquier cosa vale con tal de que te muevas.

También tienes que prestar atención a tu peso, cómprate una báscula y procura mantenerte.

Controla la bollería (sobre todo la industrial), el alcohol y los dulces.  Mantén a raya las grasas y las harinas. Apuesta por las frutas, verduras y hortalizas.

¡Échale imaginación a la hora de cocinar y varia en los platos! No centres todas tus satisfacciones en la comida y realiza actividades cardiosaludables en tu tiempo libre.

Por último…  ¡Deja de quejarte de que estás a dieta todo el año!